SEGUROS

Garralda anuncia en la Junta de 2018 un cambio de or­ga­ni­za­ción para ace­lerar la trans­for­ma­ción di­gital

Mutua Madrileña da forma a su nuevo Plan Estratégico

La ase­gu­ra­dora crea una nueva Dirección para im­pulsar la in­ter­na­cio­na­li­za­ción

Ignacio Garralda, Pte. de Mutua Madrileña.
Ignacio Garralda, Pte. de Mutua Madrileña.

El pre­si­dente del Grupo Mutua Madrileña, Ignacio Garralda, ha pre­sen­tado este viernes ante la Junta General de Mutualistas las he­rra­mientas de las que se va a dotar el grupo para llevar ade­lante su Plan Estratégico 2018-2020, anun­ciado hace algo más de un mes cuando dio cuenta de los re­sul­tados de 2017. Un Plan que, según ha ex­pli­cado Garralda, “además de se­guir im­pul­sando el cre­ci­miento ren­table y la mayor di­ver­si­fi­ca­ción de Grupo Mutua, sienta las bases de una as­pi­ra­ción a más largo plazo, como es la de cu­brir todas las ne­ce­si­dades ase­gu­ra­do­ras, de ahorro y mo­vi­lidad de nues­tros clien­tes, du­rante toda su vi­da”.

Los cambios son de calado ya que la entidad, con el propósito de acelerar su proceso de transformación digital, ha decidido adaptar su organización interna a los nuevos tiempos que vienen: crea una nueva Dirección General Adjunta de Transformación, dependiente de la Dirección General, así como dos nuevas direcciones, una de Innovación y otra de Diversificación. Estos cambios irán acompañados de inversiones. En concreto, Mutua Madrileña llevará a cabo inversiones en tecnología, adicionales a las que ya tenía previstas, por valor de 175 millones de euros en los próximos tres años en el conjunto de sociedades del grupo.

También estrena una nueva Dirección para impulsar el proceso de internacionalización iniciado con la compra del 40% de la aseguradora chilena BCE, operación que culminó en 2016: “La buena marcha de nuestra inversión en Chile nos anima a seguir explorando los mercados internacionales y analizar las buenas oportunidades que se nos presenten para ampliar nuestra presencia internacional, motivo por el que hemos creado la Dirección General Adjunta de Internacional y Participadas”.

Con estas iniciativas Mutua Madrileña se prepara para lo que se avecina, que no es poco. Según explica Garralda, el sector asegurador será uno de los más afectos por los cambios tecnológicos y el nuevo entorno que llega, más complejo y competitivo: “En nuestro caso no solo tendremos que enfrentarnos a nueva competencia, sino también a un cambio profundo de los usos y costumbres sociales, que afectan tanto a nuestra forma de vida como, sobre todo, a la de nuestros hijos”.

Respecto a esa competencia advierte de que los nuevos operadores ya han comenzado a entrar en el negocio asegurador: “Grandes corporaciones multinacionales como Amazon y Facebook ya han anunciado planes para aproximarse a la actividad aseguradora, y ello es solo un primer aviso de que nos vamos a tener que enfrentar a una cada vez mayor competencia en nuestra función empresarial”.

El presidente de Mutua pronostica que el escenario macroeconómico en el que la compañía va a tener que competir a lo largo del Plan Estratégico va a ser positivo, y asegura que la crisis política desatada por la situación en Cataluña no ha afectado de forma significativa a la economía nacional: “Digan lo que digan algunos, el nuestro es un gran país en el que las garantías democráticas que ejerce el estado de Derecho, la separación de poderes y la gran capacidad de trabajo y talento de los españoles son los mimbres que, entre otras cosas, está permitiendo que España crezca el doble que la media europea”. Esto no significa que el entorno no sea complejo. Garralda citó varios factores que hacen que la situación sea complicada para la industria: la incertidumbre de los mercados financieros; los bajos tipos de interés, que condicionan la política de inversiones; los cambios legislativos, y las cada vez mayores obligaciones de cumplimiento normativo.

Ignacio Garralda quiso también hacer especial hincapié ante los mutualistas en la política de precios de la compañía. Recordó que en el ejercicio 2017, y por quinto año consecutivo, Mutua Madrileña aplicó la congelación de primas a dos tercios de los asegurados de Autos, lo cual representa más de 1,3 millones de mutualistas: “En 2017 mantuvimos nuestra tradicional política de no maximizar nuestros beneficios a costa de nuestros mutualistas, así como la de no repercutirles alzas como la subida de precios de los talleres o el incremento legal de las indemnizaciones”.

El presidente de Mutua subrayó que “ninguna otra empresa del sector asegurador ha llevado a cabo en España una política de precios semejante durante el último lustro”. Esta contención de precios y el mayor uso que se hace de los servicios, en concreto de la posibilidad de dar tres partes anuales sin pérdida de bonificaciones se ha traducido en una mayor siniestralidad que la media del sector, del 79,8%; una evolución que no preocupa a la aseguradora porque, según explica Garralda, se compensa con una mayor eficiencia operativa y con menores gastos de explotación.

El valor de los activos del grupo se situó en 2017, a precios de mercado, en los 7.920 millones, lo que representa un crecimiento del 52% respecto al valor de finales de 2008, al inicio de la crisis financiera. Garralda incidió en que “la situación de los tipos de interés, próximos al cero por ciento, ha llevado a Mutua a introducir en nuestra gestión patrimonial la inversión en otro tipo de activos, siempre que presenten un bajo nivel de riesgo y unas buenas expectativas de rentabilidad, algo que hemos conseguido”. Puso como ejemplo la compra del 2,1% de CaixaBank por 280 millones de euros.

Con el objetivo de seguir buscando nuevas oportunidades que compensen o sustituyan, al menos en parte, la renta fija, el presidente de Mutua Madrileña señaló que ya destina parte de sus recursos a otros sectores como el de las infraestructuras, a través fundamentalmente de fondos de inversión. De momento ya se han comprometido en esta línea 125 millones, obteniendo rentabilidades de entre el 6% y el 8%.

La Junta aprobó los resultados de 2017: la aseguradora obtuvo un beneficio de 251,8 millones, un 6,3% más que el año anterior, con un volumen de ingresos por primas que superó los 5.000 millones de euros, un 5,6% más que en 2016. Ignacio Garralda comentó que los buenos resultados se explican por el mejor comportamiento de los principales negocios del grupo respecto a la media del sector y por la creciente aportación de SegurCaixa Adeslas.

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