ACS y Sacyr se en­cuen­tran entre las que tienen me­jores pers­pec­tivas

Las constructoras gozan de una carretera despejada para crecer el próximo semestre

Les fa­vo­recen la mayor in­fla­ción y las ten­siones mo­ne­ta­rias y cam­bia­rias en EEUU

Manuel Manrique, Sacyr.
Manuel Manrique, Sacyr.

La tem­po­rada de pre­sen­ta­ción de re­sul­ta­dos, que ya ha des­ho­jado la mar­ga­rita de las com­pañías del sector la­dri­llo, ha mos­trado una ten­dencia clara: la re­cu­pe­ra­ción efec­tiva de la in­dus­tria. Las dudas versan ahora sobre cómo afecta el clima in­ter­na­cio­nal, tanto en el pa­no­rama fi­nan­ciero como en el geo­po­lí­tico, al con­junto de sus in­tere­ses. La res­puesta, según apuntan los ex­per­tos, es que puede ser de los ma­yores be­ne­fi­ciados de la ac­tual co­yun­tura. Los ca­ta­li­za­dores son po­si­ti­vos.

Las constructoras prosiguen un camino ascendente. La recuperación en el mercado español favorece a sus expectativas, pero la amplia diversificación de sus negocios hace que su lectura vaya aún más allá. Las perspectivas sobre el crecimiento sincronizado en todo el mundo les favorecen y su gran exposición al ciclo es la fundamental arma en la que se basan en estos instantes de cara a cerrar un ejercicio positivo para sus intereses. Siempre teniendo en cuenta que cada empresa en concreto es un mundo.

Así se ha podido observar también en los últimos resultados trimestrales. Y es que, en resumidas cuentas y en opinión de varios gestores y expertos consultados, un entorno de mayor inflación y de subida de tipos de interés en Estados Unidos “favorece el empuje del sector constructor, puesto que la recuperación de los precios también se traduce en el aumento de los principales números de sus balances”.

Lo destacable, por su parte, es que lo que está por venir aún puede ser mejor, puesto que las condiciones del mercado aún son beneficiosas para desarrollar su estrategia. En esta línea, la cuestión es cuáles pueden estar atravesando un buen momentum observando sus cuentas y los proyectos que tienen en mente. Respuesta que estas mismas fuentes encuentran, principalmente, en dos grupos: ACS y Sacyr.

La firma que preside Florentino Pérez sigue apoyándose en el crecimiento de todas las divisiones, pese a que le impacta negativamente por el tipo de cambio. Con todo, es destacable su avance del Ebitda en un 3,6%, que demuestra que durante el resto del año va a tener muy fácil mantener sus márgenes.

Además, resulta reseñable el fuerte descenso de la deuda neta (-79%) hasta los 359 millones de euros, respaldado por la sólida generación de caja de las operaciones y por el buen comportamiento del capital circulante. Con el esquema internacional, tiene buenos mimbres para mantener un aumento de sus ganancias en un dígito simple, pero de manera sostenida.

Por su parte, Sacyr encuentra entre su principal catalizador la gran diversificación de su cartera para afrontar la segunda mitad del año. Algo que también ya se vio en los últimos números presentados. Asimismo, la cartera de ingresos futuros cerró marzo en 41.179 millones de euros, lo que representa un aumento del 0,4% respecto del cierre de 2017.

Analistas como los de Bankinter ven buenas opciones para la compañía de cara a los próximos meses debido “a la mejora que se está observando en sus márgenes por su actividad internacional”, en especial por el aumento de “los ingresos en todas las áreas de su negocio”. Un factor que podría seguir desarrollándose en los próximos seis meses.

En lo que respecta a FCC, también tiene más puntos a favor que en contra para seguir una dinámica ascendente de sus negocios. El aumento de su Ebitda en un 15,3% en relación a las cifras presentadas un año atrás desvela que es capaz de tener una mayor rentabilidad y sinergias, además de menores gastos de administración y estructura.

Con todo esto la compañía toma impulso, con un beneficio de 50,3 millones de euros en el primer trimestre del año, importe que más que duplica (135% más), con respecto al mismo periodo del ejercicio anterior. Con mayores adjudicaciones y un salud financiera más óptima, parece tenerlo todo mucho más favorable.

dijo el jueves que el resultado bruto de explotación (ebitda) mejoró un 15,3 por ciento en el primer trimestre a 199,6 millones de euros, que atribuyó a una mayor rentabilidad y sinergias, así como a menores gastos de estructura y administración.

La empresa, controlada por el magnate mexicano Carlos Slim, dijo que los ingresos consolidados cayeron un 0,8 por ciento durante el periodo hasta 1.332,7 millones de euros, debido principalmente al impacto del tipo de cambio en la división de construcción. A moneda constante, los ingresos hubieran crecido un 1,9 por ciento.

Disparidad en Ferrovial y OHL

Con algo más de dificultades lo están viviendo Ferrovial y OHL, aunque cada una con sus matices. Para la primera con muchas menos piedras en el camino. Su caída del 6,3% en ventas, por la menor actividad registrada en Reino Unido y Australia, puede revertirse en los meses que están por venir. Y es que destaca la buena evolución operativa de las manages lanes de Texas gracias al incremento del tráfico y tarifas, y la mayor aportación de construcción.

Su estrechamiento de márgenes en construcción, y la menor actividad en Reino Unido, así como por la salida de los proyectos de inmigración en Australia, penaliza en este momento de mercado que atravesamos. De hecho, los expertos consultados explican que podría mejorar “sus márgenes y su caja neta” con la consolidación sus proyectos y la adquisición de nuevos, por el escenario halagüeño en el que vive el sector.

En último lugar, la constructora controlada por el grupo Villar Mir está en una situación bien distinta en la que plantea un ERE que afecta con 160 despidos (el 40% de la plantilla) y ofrece recolocaciones en otros negocios y filiales del grupo a otros 36 trabajadores, debido a un ajuste por “causas económicas y productivas”.

Por tanto, OHL tiene pensado destinar parte de los recursos obtenidos con sus concesiones a cancelar las emisiones de bonos que actualmente tiene vivas, que suman endeudamiento de 894 millones de euros. Los obstáculos que aún tiene que sortear son grandes. Los analistas coinciden en que aún es pronto para pensar que esté atravesando por una senda de recuperación.

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