Los grandes in­ver­sores si­guen có­modos con esta mo­da­lidad en em­presas no fi­nan­cieras

El 'scrip dividend' resiste pese a los nuevos tiempos en la Bolsa

El mo­vi­miento de la banca hacia el pago en efec­tivo no ha sido se­cun­dado por otras grandes com­pañías

Ignacio Galán, Iberdrola
Ignacio Galán, Iberdrola

Hace cinco años, cuando la crisis azo­taba de lo lindo a la eco­nomía es­pañola, las em­presas co­ti­zadas lle­garon a abonar más del 40% de sus di­vi­dendos a través de la fór­mula de 'scrip di­vi­dendo' en ac­cio­nes. El cas­tigo a las ci­fras de ventas y be­ne­fi­cios era más que su­fi­ciente para jus­ti­ficar una po­lí­tica de pago en tí­tulos que tenía como ob­je­tivo como uno pre­servar la caja de las com­pañías. A la fuerza, mi­llones de ac­cio­nistas tu­vieron que aceptar las nuevas re­glas del juego.

Cinco años después, y con el beneficio de las empresas del Ibex creciendo un 16% al cierre del año 2017 con alzas generales de los ingresos y descensos significativos de la deuda, el 'scrip dividend' sigue vivo. Lo que fue definido por Banco Santander en 2009 como un "nuevo esquema de retribución" (el banco cántabro fue el pionero) se ha instalado en el mercado español que en algunos casos no ha tenido demasiada contestación en los accionistas.

"Muchos inversores institucionales nos piden que sigamos adelante con el 'scrip dividend'. Los que son muy estables y llevan mucho tiempo en el capital prefieren cobrar en acciones. No tenemos ninguna presión para volver a los pagos en efectivo. En general, el accionariado se siente muy cómo con una fórmula que es muy positiva cuando va acompañada de otras medidas como amortizaciones de acciones que evitan la dilución" señalan, en una de las empresas que mantienen el 'scrip'.

Las cifras dicen que la fórmula está muy viva. Según datos de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) al cierre del primer trimestre, las ampliaciones de capital nesesarias para hacer fente a la entrega de acciones a los inversores que deciden cobrar en papelitos creció cerca de un 25% respecto al mismo período del año pasado. Una cifra que desmiente la tan cacareada en los últimos años muerte de una fórmula que sigue en plena forma.

No obstante, cada vez son más las empresas que optan por el pago en efectivo. Un movimiento liderado por el sector financiero, que fue quién más profusamente utilizó el 'scrip dividend' durante la crisis. Santander dejará de pagar en acciones este mismo año y seguirá los pasos de BBVA, Sabadell y CaixaBank, que en los dos últimos ejercicios pusieron punto y final a un esquema de retribución que ya no es tan útil y beneficioso como años atrás.

Otras empresas como Telefónica y Acerinox han seguido el mismo camino. Pero la vuelta al dividendo en efectivo ha supuesto en algunos casos una rebaja del dividendo total. "No siempre es beneficioso para el accionista el final del 'scrip'. Con la excusa de que se vuelve a pagar en euros contantes y sonantes, algunas empresas ha rebajado la retribución. Y tardarán mucho tiempo en recuperar los niveles previos", aseguran en fuentes bursátiles.

Por el contrario, compañías como Ferrovial, Repsol, Iberdrola o ACS mantienen totalmente activas sus politicas de 'scrip dividend', que complementan con programas de amortización de acciones. Una fórmula que ha evitado las reclamaciones de sus mayores accionistas, que optan mayoritariamente por cobrar en acciones a pesar de que desde el último cambio fiscal la venta de derechos ha perdido atractivo porque se considera una ganancia patrimonial.

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