JUNTA GENERAL

Reclama al Gobierno me­didas re­gu­la­to­rias “justas” y no ba­sadas en las sub­ven­ciones a las eléc­tricas

Brufau se compromete a volver al euro por acción en Repsol

Los 3.800 mi­llones de la venta del 20% de Gas Natural se des­ti­narán a for­ta­lecer el ba­lance

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Junta General de Repsol 2018.

El pre­si­dente de Repsol, Antonio Brufau, se ha com­pro­me­tido ante los ac­cio­nistas a volver a re­tri­buir un euro por tí­tulo, “tan pronto como sea po­si­ble”. Ha ne­gado, en cam­bio, en la junta, que se vaya a re­partir un di­vi­dendo ex­tra­or­di­nario por la venta del 20% del ca­pital de Gas Natural Fenosa. El ob­je­tivo del equipo di­rec­tivo es des­tinar los 3.800 mi­llones de euros a “fortalecer la com­pañía”, pero no a di­vi­dendo ex­tra­or­di­na­rio. “Espero que lo en­tien­dan”, dijo.

En respuesta a una pregunta de los accionistas, Brufau señaló que, por ahora no hay nada decidido pero, eso sí, dejó la puerta a regresar al euro comprometido en su día. La petrolera reparte ahora 90 céntimos por título. De momento, el máximo ejecutivo de la petrolera señaló a que había que esperar, primero, a presentar el plan estratégico de la empresa previsto para el 6 de junio. “Nuestro objetivo es volver al euro por acción, más pronto que tarde. Espero que pronto tengan noticias al respecto”, señaló.

El grupo petrolero ha pasado los peores momentos tras la crisis que motivaron una caída en picado de los precios del barril, precisamente cuando Repsol acababa de comprar la compañía canadiense Talisman. Esta operación obligó a su equipo ejecutivo a aplicar una serie de ajustes en gastos, iniciar un plan de desinversiones de 6.200 millones hasta 2020, y un programa de sinergias y eficiencias que han supuesto unos 2.400 millones de euros en 2017. La compañía registró en 2017 unos beneficios netos de 2.121 millones de euros, un 21% más que en 2016.

Gracias a ello y a la recuperación del barril -el barril del Brent cotiza a 79 dólares-, la petrolera ha logrado que la acción se sitúe en 16,53 euros- y con perspectivas al alza. El consejero delegado, Josu Jon Imaz, dijo, en cambio, que preferirían que el barril subiera en los mercados de modo normal y no por circunstancias geopolíticas como lo está haciendo.

“No es sano que suba el petróleo así”

Imaz señaló, al respecto, que no es bueno que el petróleo suba por cuestiones sociopolíticas porque “no es sano ni para las empresas productoras ni para los consumidores”. Por eso, comentó a una pregunta que le había hecho también un accionista que el aumento del barril puede tener efectos en la cuenta de resultados pero “a nosotros nos encantaría que la tensión se relajase. Como empresa productora que somos, queremos precios a largo plazo”, enfatizó.

Durante una gran parte de su intervención en la junta, el presidente de Repsol se dedicó a explicar lo que van a ser los ejes de la petrolera en las exigencias que marca el cambio climático. Un compromiso en el que, tanto Brufau como Imaz, están comprometidos a poner todo su empeño en cumplir con el documento sellado en París. “Nuestro ADN es transformarnos y evolucionar para competir. Vamos a formar parte activa a la solución del calentamiento del Planeta. Esta es nuestra voluntad y nuestro futuro”, afirmó.

Brufau anunció a los accionistas que, en la petrolera van a reducir considerablemente las emisiones de CO2 para así colaborar para que el planeta tierra sea mejor. Ahora bien, dijo que todo esto no debe perjudicar a la industria española y europea porque, según señaló, un país es rico y moderno si tiene industria. “Solo si la industria compite a nivel internacional tendremos peso en el PIB”.

Política regulatoria sin subvenciones

En este sentido, el alto directivo de Repsol lanzó un mensaje muy claro al Gobierno de Mariano Rajoy en lo que debe ser la nueva política energética, reclamando una buena política regulatoria y no basado en las subvenciones, especialmente en lo que concierne al desarrollo de las energías renovables.

Brufau recordó al Gobierno que las políticas regulatorias no tienen por qué impactar sobre el ciudadano como ha venido ocurriendo hasta ahora, que “han tenido que hacer frente a un déficit de tarifa que, a día de hoy, se eleva todavía a 25.000 millones de euros”. Y añadió: “una buena regulación debe pensarse para el ciudadano y no para el sector eléctrico. Deberíamos lograr que el efecto invernadero no fuera costoso para el consumidor”.

En su opinión, para la generación de electricidad, las tecnologías renovables ofrecen un importante potencial de abatimiento de CO2 y van ganando competitividad frente a las fuentes de generación tradicionales, aunque necesitan respaldo para cubrir la intermitencia de las propias renovables. Para Brufau, el gas se posiciona como la mejor opción de potencia firme para combatir esa intermitencia. “El petróleo y el gas seguirán formando una parte importante del mix energético”, comentó.

Sí al coche eléctrico pero con condiciones

El presidente de Repsol defendió igualmente la implantación del coche eléctrico pero con algunas condiciones y premisas que no se están cumpliendo o que se están haciendo mal. A igual que en otras ocasiones, Brufau volvió a llamar la atención sobre el mal uso que se estaban dando a las subvenciones al coche eléctrico porque, en su pinión, supone que se esté transfiriendo dinero de las clases menos favorecidas a las que más ingresos tienen. “Pongamos el foco en los puntos que son más eficientes, como es la renovación de la flota”, planteó.

En este sentido, dijo no comprender por qué había que pagar las investigaciones de las empresas automovilísticas alemanas. “A nosotros no nos ayuda nadie. ¿Qué van a hacer estas empresas cuando sean rentables gracias al coche eléctrico? ¿Nos van a devolver el dinero?”, se preguntó.

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