ANÁLISIS

La diferente ponderación de la encuesta del CIS crea dudas sobre la estimación de voto

Los po­pu­lares si­túan la pér­dida del voto de los pen­sio­nistas como la razón prin­cipal de su hun­di­miento

Rajoy y Sánchez cortejan a Rivera
Rajoy, Sánchez y Rivera, en manos del CIS.

Hasta los dipu­tados del Partido Popular están sor­pren­didos del cambio de la pon­de­ra­ción de los cri­te­rios del CIS a la hora de con­cluir la es­ti­ma­ción de voto del úl­timo ba­ró­metro hecho pú­blico el pa­sado martes por el Centro de Investigación Sociológica.

Esta es la primera alerta que lanzan desde el sector popular que pide a la dirección del partido tomarse en serios los mensajes inequívocos del último barómetro.

La segunda alerta que plantean es que el Gobierno debe presentar en las próximas semanas una propuesta concreta en el pacto de Toledo que acabe con la hemorragia de votos que se les está produciendo entre su principal núcleo de votantes por la inseguridad que se ha generado entre los pensionistas. Las declaraciones del ministro de Economía, Román Escolano, especificando que la subida que se ha aprobado por las presiones del PNV será solo temporal no les ayudarán a recuperar muchos votos en este sector.

Pero en lo que insisten es en mostrar con datos que no se pueden dejar engañar por la cocina del CIS. Nadie pone en duda la altísima cualificación técnica de los expertos que trabajan en el CIS, pero son muchos los que no comprenden cómo se pueden cambiar los criterios para fijar la estimación de voto en un período tan breve como el que va del barómetro de abril respecto de los utilizados en el mes de enero.

Se trata de comprender lo que habitualmente se conoce como cocina a partir de los datos de campo conseguidos en las 2.466 encuestas que se han realizado en esta ocasión entre el 1 y el 10 de abril. La conclusión, antes de entrar en los detalles, de porque se ha hecho así es porque “había que seguir dejando el titular en los medios de que el Partido Popular sigue ganando las elecciones, o es el partido más votado, aunque el voto directo haya caído de forma relevante”, según palabras textuales de un interlocutor del PP. Y estos eran sus principales argumentos.

En enero el voto directo al Partido Popular confesado por los encuestados fue del 15,5 %, mientras la estimación de voto que les atribuía el CIS fue del 26,6 %. Para alcanzar este resultado había que multiplicar por 1,69 veces el voto directo. Pues en el mes de abril, para que el PP no perdiera el liderazgo ha habido que multiplicar por 1,90 para pasar del 12,1 % de voto directo hasta el 24,0 % que le atribuyen en estimación de voto. Es decir se ha tenido que elevar el multiplicador 21 décimas en el caso de abril para conseguir que el PP resulte el más votado.

¿Qué ha ocurrido en el caso del PSOE? En este caso solo se ha aumentado una décima el multiplicador en abril respecto del utilizado en el mes de enero, que ya era claramente inferior al utilizado con el PP. Así en enero el voto directo del PSOE fue del 15,9 %; tras la cocina la estimación de voto llegó al 23,1 %. El multiplicador fue de 1,45. En abril el voto directo ha sido del 13,5, y se llega al 22,0 % de estimación de voto tras mejorar 15 décimas el multiplicador hasta el 1,6.

En el caso de Unidos Podemos, la mejora del multiplicador es de solo 0,09 centésimas. Así, en enero obtuvo el 6,6 % de voto directo para llegar a una estimación de voto del 11,6 %. Un multiplicador de 1,75. En abril pasa del 6,5 al 12,0, tras esa mejora de 0,09 centésimas en el multiplicador.

Finalmente el peor parado es Ciudadanos. En abril obtiene un 16,1 % de voto directo. El mayor de todos los partidos de ámbito nacional. Pero se queda en una estimación de voto del 22,4 %, al aplicársele una ponderación del 1,39. Solo se incrementa su ponderación respecto de enero 0,08 centésima. Esto es así porque en enero obtuvo un voto directo del 15,7 % y se proyectó una estimación de voto del 20,7%.

Estas estimaciones y cálculos que transmiten desde el propio Partido Popular, entre quienes consideran que los sondeos les están enviando el mensaje de que hay que hacer algo también exigiría conocer cuáles son los elementos que se tienen en cuenta para elaborar sus proyecciones una institución tan relevante como el CIS.

No se trata de que desvelen su sabiduría persona, sino los elementos que se tienen en cuenta para elaborar sus proyecciones. Ganarían en credibilidad y la ciudadanía en sabiduría y en confianza sobre unos resultados que ponen en duda hasta los ganadores.

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