Monitor de Infraestructuras

Acusan de in­ter­fe­rencia a las eléc­tricas y señalan con el dedo a Red Eléctrica y OMIE

Las petroleras en pie de guerra por la propuesta de subir un 28% el gasóleo

Consideran que la co­mi­sión está in­te­grada por ma­yoría de miem­bros del ne­gocio eléc­trico

Gasolina y Gasoleo
Gasolina y Gasoleo

El in­forme del Comité de Expertos para la Transición Energética ha en­cen­dido al sector pe­tro­lero por con­si­derar que sale no­ta­ble­mente per­ju­di­cado en los plan­tea­mientos que hace. La subida de un 28% que se plantea para el ga­sóleo y de un 2% para el caso de la ga­so­lina ha puesto a las pe­tro­leras en pie de gue­rra, ya que en­tienden que salen muy per­ju­di­cadas con sus con­clu­sio­nes. La pa­tronal AOP está ana­li­zando con sumo de­talle el do­cu­mento antes de emitir una va­lo­ra­ción ofi­cial.

En el sector, se empieza a hablar de “atraco” hacia las petroleras por señalarles con el dedo como las principales culpables de la cruzada contra la descarbonización que se quiere imponer en España. Algunas fuentes critican que la comisión está integrada por mayoría de miembros del negocio eléctrico y acusan a Red Eléctrica y al Operador del Mercado Ibérico de la Energía, OMIE, de mover los hilos en beneficio de sus intereses.

Aunque los expertos excluyen de la subida a los colectivos más sensibles como transportistas, taxistas y agricultores, especialmente, las empresas petroleras estiman que se castiga considerablemente el consumo de gasóleo y de gasolina. Es más, se considera que no se ha tenido en cuenta en la gran esfuerzo inversor que las empresas del ramo están realizando como en modernizar las refinerías, sacando al mercado combustibles mucho más puros y menores emisiones contaminantes por parte de las propias instalaciones.

Fuentes próximas señalan que, en todas las propuestas que se hacen salen muy malparadas, todo lo contrario que el sector eléctrico a quien -afirman- se le tiene en una mayor consideración. “Las eléctricas siempre han sido el sector mejor tratado por los errores que los diferentes gobiernos han cometido en sus políticas energéticas. Se les han reconocido todos los sobrecostes, no solo la moratoria nuclear sino también los famosos CTCs -conocidos como Costes de Transición a la Competencia- y los más de 26.000 millones de euros estimados en el déficit de tarifa, reconocidos por el Estado y que se trasladan a la tarifa”, denuncian.

“Cumplimos los compromisos medioambientales”

Estas mismas fuentes quieren desterrar el axioma del informe de “quien contamina paga”, pues piensan que el sector está haciendo sus deberes en cuanto a las obligaciones medioambientales que la Unión Europea y el resto de organismos exigen. “Queremos denunciar que estamos comprometidos con los objetivos energéticos y medioambientales del siglo XXI”, manifiestan.

Por ahora, la Asociación de Operadores de Petróleo quiere mantener silencio hasta que el grupo de expertos analice con detalle el extenso documento que la Comisión ha elevado al ministro de Energía, Álvaro Nadal, como pieza base para elaborar la futura Ley de Cambio y Transición Energética. Una vez tengan un mensaje consensuado, expondrán sus quejas y las propuestas que el sector hace.

La mano de las eléctricas

De entrada, algunas fuentes están cuestionando, por ejemplo, la propia composición del comité que ha emitido el informe, integrado en una gran parte por miembros de Red Eléctrica y de OMIE, el Operador del Mercado Ibérico de la Energía. “Con los miembros que han formado la comisión que ha emitido el informe, no esperábamos otra cosa. La mayoría de los expertos proceden del sector eléctrico. Se ve la mano de las eléctricas en el documento elaborado, han señalado a Capitalmadrid.

Y es que, pese a que el informe es una pieza en la que se apoyará el Gobierno para elaborar la propuesta sobre Transición Energética que presentará al Congreso, la subida del 28% que se propone al gasóleo es una verdadera espada de Damocles para el consumo del diésel y las empresas como Repsol y Cepsa. Estas mismas fuentes estiman que los combustibles están muy castigados fiscalmente por lo que si se impone un gravamen mayor se dispararía el precio del gasóleo y caería el consumo.

Otro de los puntos en los que no están de acuerdo es en el aspecto de las redes viarias donde se sugiere que sean los vectores energéticos quienes financien las infraestructuras necesarias para satisfacer el consumo, es decir las redes en el caso eléctrico y gas, y las carreteras en el caso del gasóleo y la gasolina. En este punto, se denuncia que, cada vez hay más coches que utilizan electricidad y gas, y el objetivo es que cada año aumente la flota de este tipo de vehículos que circulan por las mismas carreteras. Por tanto, al sector eléctrico se le debería incluir también en el pago de las mismas.

Por otro lado, las baterías que utilizan estos vehículos son a su vez contaminantes y se cargan con electricidad generada también con centrales que emiten muchas emisiones a la atmósfera como las centrales de carbón. Por tanto, consideran que el sector eléctrico debería incluir financiar también las infraestructuras viarias.

Particos y colectivos en contra

A la oposición política tampoco le ha parecido bien el informe de los expertos. La portavoz socialista en la Comisión de Energía, Pilar Lucio, afirma que las propuestas que se hacen son muy conservadoras y exige un debate urgente en el Congreso sobre las medidas, máxime también cuando el propio ministra Álvaro Nadal ha señalado que tampoco le gustan algunos aspectos del informe como el de traspasar a los Presupuestos algunos costes del sistema eléctrico.

La organización de consumidores Facua ha sido igualmente muy crítica con algunos aspectos del documento. En este sentido, califica de “juego de trileros” la propuesta de bajar un 6,8% el precio de la electricidad a cambio de subir el IVA y el coste de los carburantes, que sería de un 28% para el gasóleo, un 2% para las gasolinas y un 6% para el gas doméstico.

Facua critica que el aumento de los impuestos que se propone perjudicaría a los consumidores que menos tienen, “ya que son los que utilizan de forma mayoritaria vehículos que consumen combustibles fósiles”. Por su parte, la Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM) ha mostrado su “total oposición” a la subida de impuestos a los carburantes porque perjudicaría “notablemente” al sector y a los consumidores.

Artículos relacionados