DESDE EL PARQUET

Sacyr, dura lucha contra los bajistas

Algunos ope­ra­dores andan mos­queados porque los loa­bles es­fuerzos de Sacyr para sa­near su si­tua­ción fi­nan­ciera apenas están te­niendo una in­ci­dencia clara en su co­ti­za­ción.

El endeudamiento del grupo constructor se ha reducido hasta los 3.000 millones de euros una vez reducida a cero la deuda bancaria de 769 millones de euros que le restaba de la desastrosa operación de asalto a Repsol con el fin de derrocar a su presidente Brufau. Ahora, el grupo cuenta con una participación del 8,2% en la petrolera libre de cargas, con la que ir ahora sumando en su cuenta de resultados.

Esta reducción del riesgo vinculado a Repsol por las menores minusvalías y las coberturas contratadas por Sacyr sobre la cotización de la petrolera son la razón fundamental por lo que los expertos de Bankinter han mejorado la perspectiva de la compañía.

Para ello tienen en cuenta además la gradual recuperación del negocio típico –Construcción, Servicios e Industrial–, apoyada en la aceleración del ciclo económico a nivel mundial, lo que según estos analistas será un catalizador adicional a tener en cuenta. Así lo demuestran los numerosos contratos que viene cerrando el grupo en esta primera mitad del ejercicio.

Por último, el buen comportamiento del área de Concesiones otorga mayor visibilidad y facilitará la venta de Itínere prevista para después del verano pendiente de que el tribunal que dirime el arbitraje presentado contra Corsar y otros accionistas sea favorable a sus demandas. Este sería un paso adicional para seguir reduciendo la elevada deuda. El porcentaje de Sacyr en Itinere, compañía que estaría valorada en unos 1.000 millones de euros, ronda el 15,5%.

Con estos datos, la firma de inversión recomienda comprar las acciones de Sacyr con un precio objetivo de 2,7 euros por acción, lo que supone un potencial de revalorización cercano al 15% desde su actual cotización de mercado.

En el mercado, sin embargo, preocupa la fuerte presión de las posiciones cortas que controlan el 4,33% del capital. No tanto por el porcentaje, que no deja de ser importante, sino porque algunos de sus principales accionistas estarían detrás de esta presión bajista. En los últimos meses, lo que más estaría perjudicando al valor en Bolsa, según señalan las lenguas viperinas, sería una preocupante manipulación mediante el uso de derivados.

Las acciones de Sacyr marcaron mínimos anuales a finales de marzo, al cerrar ligeramente por encima de los 2 euros por acción. Eso suponía unas pérdidas acumuladas del 15% respecto al arranque de ejercicio. A partir de ahí, las acciones han recuperado un 10% de su valor, pero aún se mantienen en terreno negativo y con una importante barrera técnica en torno a los 2,4 euros por acción. No obstante, el optimismo de cara a los resultados previstos para el próximo mes de mayo podría ayudar a romper estas barreras.

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