EL DEBATE ENERGÉTICO

Demandan el cum­pli­miento de los com­pro­misos co­mu­ni­ta­rios de medio am­biente

Las petroleras declaran la guerra a las eléctricas por el informe para la Transición

Repsol, Cepsa y BP afirman que el do­cu­mento tiene un mar­cado “sesgo eléc­trico”

Petroleo
Petróleo sin luz.

Las pe­tro­leras se han re­vuelto contra el in­forme del grupo de ex­pertos para la Transición Energética sobre el que dicen tiene un mar­cado “sesgo eléc­trico” y muy poco fa­vo­rable al sector de los hi­dro­car­bu­ros. Se sienten gra­ve­mente pe­na­li­zados en la parte im­po­si­tiva y es­ca­sa­mente re­pre­sen­tados en la co­mi­sión que ha ela­bo­rado el do­cu­mento. Han anun­ciado que pe­learán para que los grupos po­lí­ticos en­tiendan su pro­ble­má­tica.

La penalización que se plantea aplicar al gasóleo -se propone subir los impuestos a este combustible un 28%, un 11% a las gasolinas y un 6% al gas natural- ha puesto en alerta a las tres grandes compañías -Repsol, Cepsa y BP-, y han iniciado una campaña informativa para explicar sus inquietudes.

El presidente de Endesa, Borja Prado, respaldó, en cambio, el documento en la junta de accionistas de la eléctrica y abrió la mano al ministro de Energía, Álvaro Nadal, para colaborar en la reforma energética. Petroleras y eléctricas discrepan en las propuestas que el comité de sabios ha trasladado al Ministerio.

En palabras del presidente de la patronal AOP, Luis Aires, el informe está hecho y las recomendaciones que se plantean son las que son, pero hay aspectos del mismo que consideran que “son muy contrarios al sector” por lo que quieren hacerlos públicos. Habla incluso de “chapuza” el hecho que se quiera aumentar un 28% inicialmente el precio del gasóleo. “No se pueden hacer chapuzas para lograr unos fines recaudatorios que va a permitir cumplir el objetivo de reducción de emisiones a 2030”, señaló.

Además, muestran su disconformidad por no haber estado representado el sector y no haber sido consultados, aunque consideran que, tal circunstancia, no invalida el mismo, ni las recomendaciones que se hacen. Otra cuestión es lo que las empresas y la propia patronal vayan a plasmar durante el trámite parlamentario que se haga en el Congreso sobre la Ley de Cambio Climático y Transición Energética. “Cuando eso se produzca, hablaremos con los diferentes grupos políticos”, ha señalado el presidente de la Asociación de Operadores de Petróleo en un encuentro con periodistas.

Muy favorable a las eléctricas

Entre las empresas petroleras existe la sensación que se ha tenido más en cuenta a las eléctricas en el informe y no tanto a un sector que aporta el 2,5% del PIB, que recauda el 10% de los impuestos que se generan en España y que el 50% del consumo energético que se produce proviene de los productos petrolíferos.

Con tales premisas, se sienten con el derecho a reivindicarse y alzar su voz en contra del tratamiento fiscal que se da en el informe que la comisión de expertos ha elaborado. Para empezar, entienden que el origen de las emisiones que emiten los coches procede del motor y no del combustible que consumen.

Por tanto, defienden que el problema no está ni en el gasóleo ni en las gasolinas sino en la antigüedad de los vehículos. La edad media del parque automovilístico español supera los 12 años y, según Anfac, cada año se venden en España unos 130.000 coches con más de 20 años. Actualmente, circulan por las carreteras españolas más de siete millones de coches con 10 años de vida.

AOP pone toda su carga crítica del informe en este punto, pues piensa que es uno de los problemas más graves y donde hay que ser más exigentes. “Deben gravarse todas las emisiones de CO2 pero hay que buscar una neutralidad fiscal. Si vamos a una tributación pura, el motor que más consuma debería pagar más “, reclama Luis Aires.

Que se consensue con toda la UE

En este sentido, considera que “todo debe ser consistente con otros países de la Unión Europea” y que cada tecnología pague en función del CO2 que genera. “La imposición indirecta que soportan las gasolinas y los gasóleos están por encima de 200 euros por tonelada de CO2 y de lo que se habla es de una horquilla que está entre los 35 y los 50 euros por tonelada”. Desde la patronal petrolera, reclaman que “este tipo de mensajes se hagan con rigor”. Y añaden: “si se basase en un rigor de cambio climático, incluso habría que bajar la fiscalidad de los carburantes”.

Respecto a que el déficit tarifario de las renovables se traslade a otras fuentes de energía como los combustibles, tal y como propone el informe de los expertos, la patronal se muestra también en “total desacuerdo” pues, según Aires, es “absurdo” que los agricultores, por ejemplo, paguen los impuestos y las ayudas que se han dado al sector eléctrico. “Cada sector debe pagar sus costes. La subsidiación no tiene ningún sentido”, recalca Aires.

Otra de las propuestas polémicas es que las petroleras paguen por las carreteras, ya que forman parte de las infraestructuras. Sobre este punto, recuerdan que los consumidores pagan ya por los oleoductos y gasoductos. Además, recuerdan que las carreteras las utilizan también los coches eléctricos. “Hay gran inconsistencia en muchas de las medidas que se proponen”, afirma el presidente de AOP.

En cuanto a las ayudas que se dan a la reducción de emisiones, la patronal no es contraria a las mismas, lo que pide es que se concedan en función de la reducción de emisiones y del coste del CO2. El presidente de la patronal petrolera considera que, en cierta medida, se está “despilfarrando” el dinero público. En este punto, aboga por que las subvenciones no se limiten al coche eléctrico sino que se amplíen a los vehículos híbridos o de combustión interna.

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