DESDE EL PARQUET

Enagás refuerza su posición

Después de un mes de fe­brero crí­tico, Enagás va ca­mino de re­cu­perar ni­veles en un pro­ceso al­cista con­sis­tente. Algo que no ha pa­sado des­aper­ci­bido en los pa­tios de ope­ra­cio­nes, donde los in­ver­sores vuelven a re­cu­perar la con­fianza ante una po­sible me­jora de sus ex­pec­ta­tivas de ne­go­cio.

La semana pasada, de hecho, un consorcio formado por Snam (60%), además de Fluxys y Enagás con el 20% cada una, se hizo con la puja para la compra del operado de gas griego Desfa. Una privatización con la que el Gobierno griego ingresará en sus depauperadas arcas un total de 535 millones de euros.

La aportación del gestor de gas español, correspondiente a su participación, estará en torno a los 107 millones de euros. Según los analistas de Renta 4, este precio supone haber pagado un precio de 4,6x EV/Ebitda, muy por debajo de la valoración de Enagás que es más del doble de dicho múltiplo.

Haciendo cuentas, el precio objetivo a priori de estos activos debería ser un 2,5% superior, lo que supone una buena compra.

Desfa es una compañía con 1.500 kilómetros de gaseoductos y una planta de regasificación. Cuenta además, señalan en Renta 4, con una regulación atractiva, con buenos retornos, y cuya situación geográfica beneficia el desarrollo de nuevos proyectos con el objetivo de impulsar el alto potencial del sistema gasista griego como interconexión europea.

La adquisición, que podría cerrarse en la segunda mitad del año, queda pendiente de la aprobación por parte de las autoridades locales. La operación, en cualquier caso, es muy positiva para Enagás pues le servirá para reforzar su expansión internacional a unos precios muy atractivos.

Aunque la operación ha tenido muy buena acogida en las bolsas, la firma de inversión ha reiterado su precio objetivo de 22,7 euros por acción para Enagás. Una valoración que se encuentra en línea con el actual cotización de mercado por lo que reitera su recomendación de mantener.

Los expertos técnicos tampoco se muestran muy optimistas. Afirman que entre los 23 y los 23.5 euros encuentra varias resistencias significativas que podrían frenar la fase alcista de las últimas semanas. Solo en caso de superar con consistencia estas barreras cabría esperar un cierre de ejercicio con una revalorización del orden del 10%.

Con todo, explican, es un valor defensivo con un PER bajo y buena rentabilidad por dividendo, que puede servir de refugio para la previsible volatilidad que se espera en la renta variable en los próximos meses.

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