Las en­ti­dades si­guen fuera de las pre­fe­ren­cias de los in­ver­sores desde fe­brero

Los gestores aparcan la inversión en banca en el comienzo del segundo trimestre

Los ana­listas si­guen re­eva­luando al sector ante el re­traso en la subida de tipos de in­terés

BANCA, SOCIEDADES Y FINANZAS CORPORATIVAS: ORIENTACIONES MUNDIALES ...
Bancos en Bolsa.

La banca es­pañola sigue de capa caída, muy caída en bolsa. Los grandes fondos in­ter­na­cio­nales pa­raron las má­quinas en el sector el pa­sado mes de fe­brero y no han vuelto a ac­ti­var­las. Descartado un ade­lanto del ca­len­dario de subida de tipos de in­terés en Europa (el Euribor cerró marzo cal­vado en el -0,191% del mes an­te­rior), el sector fi­nan­ciero na­cional ha per­dido ‘sex ap­peal’ en el mer­cado bur­sá­til. De mo­mento sigue apar­cado en las grandes car­te­ras.

En las dos primeras semana de abril y del segundo trimestre del año, no han cambiado las constantes vitales en Bolsa de la banca española, que acabó los tres primeros meses del año en plena corrección (la caída media en marzo superó el 5% y llevó a los bancos del Ibex a números rojos del 2% en el conjunto del año) y claramente por debajo de las prestaciones bursátiles de los competidores europeos, también tocados en el parqué.

La historia se ha repetido desde el 31 de marzo. Los bancos españoles siguen pegados a los niveles de cierre del mes anterior frente a la subida superior al 1% del índice de entidades financieras de la zona euro. Y en la compracón anual, estás últimas bajan un 2,5% frente al 4% de los grandes baancos españoles.

“Hay dos grandes razones para explicar la falta de interés de los grandes inversores institucionales en las últimas semanas. La primera es que la banca española ya había subido mucho el año pasado y en enero (en el primer mes del año la subida media superó el 10%) y muchos fondos han aprovechado para realizar beneficios. Ahora, la banca se ha quedado en tierra de nadie, sin muchos argumentos para reaccionar a corto plazo”, señalan fuentes del mercado.

Las mismas fuentes señalan como segunda razón que los inversores dan por sentado que los márgenes del sector van a seguir sufriendo al menos un año más. “Los tipos no subirán en la zona euro hasta que el año 2019 esté bien entrado. Lo normal es que los bancos españoles sufran más en bolsa, porque hasta febrero de este año se habían descontado más que de sobra los grandes beneficios que las subidas de precio del dinero traerá para el sector”.

La mejor prueba del escepticismo de los grades fondos internacionales es la acogida gélida a los planes estratégicos de Sabadell (que no obstante es el mejor banco español en abril) y Bankia. En ambos casos, recogen expectativas de subidas de tipos (Sabadell prevé que el euribor dará un gran salto hasta el 0,94% en 2020, mientras que Bankia prevé que crecerá hasta el 0,73%) que por el momento el mercado no tienen nada claras. Resulta llamativo que los inversores bajistas hayan vuelto a superar el 4% del capital del banco nacionalizado a pesar de que es junto a BBVA quien peor lo está haciendo en bolsa en lo que va de año.

Compás de espera

Los expertos descartan cualquier tipo de reacción de las cotizaciones al menos hasta el comienzo de la temporada de presentación de los resultados del primer trimestre del año. Tras la decepción general que supusieron las cuentas completas de 2017 (con la única excepción de Bankinter, que sigue muy destacado como el líder del sector en bolsa este año con una subida en torno al 7%), el mercado no espera grandes sorpresas positivas.

Por lo tanto, más allá de posibles rebotes técnicos, previsiblemente la banca española tiene por delante algunos meses más sufrimiento (como el resto de bancos europeos, pero a una escala aún mayor) en bolsa. Así lo anticipan también los inversores bajistas, que ha subido sus posiciones cortas en los cuatro mayores bancos españoles. Al menos a corto plazo, pintas bastos para un sector que hasta hace dos meses era la estrella indiscutible de las bolsas de la zona euro.

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