DESDE EL PARQUET

Santander, pendiente de resultados

En los mer­cados fi­nan­cieros no re­sultan raras las di­ver­gen­cias entre las re­co­men­da­ciones de compra y la si­tua­ción real de un va­lor. Sí sor­prende más en casos de va­lores grandes como el Banco Santander de Ana Botín.

La solidez de sus resultados empresariales de 2017, su diversificación geográfica, y la progresiva mejora de sus ratios, especialmente de calidad crediticia y solvencia, han permitido a la entidad recuperar los niveles de recomendación de hace casi una década.

Según la consultora financiera FacSet, el 62% de los analistas que siguen al Santander recomienda comprar. El porcentaje más elevado desde 2010 tras subir 8 puntos desde la presentación de sus cuentas. Por su parte, solo uno de cada diez analistas aconseja vender.

El precio objetivo medio del consenso de analistas se sitúa en 6,28 euros por acción, lo que supone un potencial de revalorización cercano al 20% desde su actual cotización de mercado.

Un cambio favorable de perspectiva que se verá acentuado tras la reciente mejora de la calificación por parte de Standard and Poor´s de estable a positiva que deja al Santander con un rating de A, el mejor entre las entidades españolas.

Pese a todo, las acciones de la entidad presidida por Ana Botín, siguen sin despuntar en el mercado, incluso se mueven ligeramente por debajo de los niveles de principios de año. Una débil inercia justificada en buena medida por la extrema precaución del mercado de cara a la presentación de resultados correspondientes al primer trimestre prevista para el próximo 24 de abril.

El mercado estaría esperando a ver si la entidad logra reafirmar la positiva tendencia en las cuentas mostradas durante la recta final del pasado ejercicio y confirma el mayor optimismo de los analistas de cara a este ejercicio.

Un listón bastante elevado. Al tiempo de mejorar sus objetivos de retorno sobre capital tangible (ROTE) desde el 11% al 11,5%, el Santander ratificó el su Día del Inversor los grandes objetivos para este ejercicio. Entre ellos el compromiso de incrementar el beneficio por acción en dos dígitos y el de aumentar dividendo que pretende sea íntegramente en efectivo a partir de 2019.

La rebaja de la tasa de mora es otra de las grandes expectativas después de la venta del 51% del negocio inmobiliario del Popular a Balckstone y la desconsolidación de activos problemáticos que se irán materializando a lo largo de 2018.

Los operadores creen que el sector financiero europeo en general tomará impulso en el segundo semestre del ejercicio con la progresiva retirada de los estímulos económicos por parte del Banco Central Europeo que irán despejando el panorama para la subida de los tipos de interés. La mejora de este escenario económico global, junto a la mayor estabilidad en España y Latinoamérica, deberá tener un impacto favorable en la cotización de la principal entidad bancaria española.

En este sentido, lo más preocupante son los efectos de las elecciones en Brasil el próximo mes de octubre en medio de las turbulencias por la encarcelación del expresidente Lula da Silva. Al respecto, los expertos recuerdan que el negocio de la entidad en la región ha ejercido de catalizador en las cuentas del Santander en los últimos años tanto para bien como para mal. En cualquier caso, pese a las incertidumbres, los expertos consideran que la cuenta de resultados de la filial brasileña seguirá siendo positiva.

Por último, este año concluye el plan estratégico puesto en marcha en 2016 con un alto grado de cumplimiento. Precisamente, el algo grado de a consolidación de los objetivos fijados permite a los operadores confiar en próximas revisiones al alza de valoraciones.

Mientras se confirman todo este conjunto de factores, la cotización de la entidad se mantiene en línea con el arranque de ejercicio en un proceso lateral similar al que viene sufriendo el Ibex. Las perspectivas, sin embargo, son buenas con estimaciones de precio objetivo en general bastante por encima de los 6 euros por acción.

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