Monitor de Consumo Bancario

El Euribor rompió un nuevo suelo ba­jista y se situó en el menos 0,191%

Los tipos siguen cayendo a tasas negativas

Las en­ti­dades con­si­deran que hasta 2019 la tasa no vol­verá a al­zarse por en­cima de cero

Euribor
Euribor

El Euribor y el signo ne­ga­tivo vol­vieron a pa­sear su amor en fe­brero. La tasa a la que están re­fe­ren­ciadas la in­mensa ma­yoría de las hi­po­tecas en España si­guió su­mer­gida en una inau­dita senda ba­jista que ya cumple dos años. Cerró de nuevo a la baja, en el -0,191%, rom­piendo una nueva ba­rrera y de­mos­trando que, a la es­pera de lo que haga el Banco Central Europeo (BCE), la nor­ma­li­za­ción del mer­cado hi­po­te­cario está lejos de con­su­marse.

Según el Departamento de Análisis de Bankinter, el 'índice rey' se mantendrá en una línea estable durante el presente año. El banco alemán prevé que el Euribor cotice en 2018 a una media del -0,12%, aunque las previsiones más optimistas para la banca lo elevan hasta un 0,2%. En cambio, a partir de enero de 2019, apuestan por que deje atrás el negativo y se sitúe entre el 0% y el 0,4%.

Por su parte, Bankia y el Banco Sabadell asumen en sus planes estratégicos un Euribor por debajo de cero para todo 2018. En concreto, entre el -0,05% según Bankia y en el -0,11% según el Sabadell.

La incógnita del BCE

Los hipotecados siguen de enhorabuena, ya que las próximas revisiones de sus préstamos les traerán rebajas en las cuotas (aunque ínfimas, de 60 euros al año para una hipoteca media). No obstante, los analistas consideran que a lo largo del presente año la caída del Euribor al menos será amortiguada, ya que el mercado anticipará la todavía lejana subida de tipos por parte del BCE.

Los expertos descartan que el organismo presidido por Mario Draghi adopte esa medida a corto plazo, ya que para dar ese paso la inflación debería situarse en torno al 2% en la Eurozona, y en la actualidad se encuentra en el 1,2%.

Eso sí, la subida se producirá tarde o temprano, y esa certeza da alas a las hipotecas de tipo fijo, cada vez más demandadas en aras de esquivar los trastornos derivados del repunte del Euribor.

Artículos relacionados