ANÁLISIS

España exige 'tino' a Bruselas en su respuesta a las medidas arancelarias de EEUU

El acuerdo po­lí­tico de Bruselas pe­na­li­zará el alu­minio y el acero, la in­dus­tria y pro­ductos agra­rios de EEUU

Mariano Rajoy.
Mariano Rajoy.

El Gobierno es­pañol ha re­co­men­dado "tino" y "mesura" a la Comisión Europea a la hora de res­ponder a las me­didas aran­ce­la­rias que el pre­si­dente de Estados Unidos tiene pre­visto firmar en los pró­ximos días. Después de que Donald Trump lo anun­ciara la se­mana pa­sada, pese a los men­sajes en­viados desde la Unión Europea y China, y a la di­mi­sión de su prin­cipal asesor eco­nó­mico, Donald Trump tiene pre­visto man­tener su apuesta.

Tan decidido está el líder norteamericano en seguir adelante con su propósito de poner los aranceles al acero y el aluminio que su principal asesor económico, Gary Cohn, ha anunciado su renuncia al puesto en las próximas semanas. La razón de su decisión es justamente su total desacuerdo con Trump sobre la imposición de aranceles a las importaciones de acero y aluminio.

En la rueda de prensa conjunta que ha dado el presidente americano y el primer ministro sueco, Stefan Löfven, de visita en EEUU, Trump ha justificado su decisión diciendo que la Unión Europea no ha tratado bien a EEUU, añadiendo que si levanta sus barreras comerciales se replanteará si aplica o no aranceles.

Donald Trump ha obviado hacer ninguna alusión a que las relaciones se rigen según los acuerdos alcanzados en con la Organización Mundial del Comercio.

Como la Comisión Europea ha dado por seguro que Trump mantendría su amenaza en las últimas horas ha fijado los principios que regirán en sus medidas de retorsión. Según las fuentes consultadas por Capitalmadrid.com conocedoras de los detalles de la decisión de Bruselas, el Ejecutivo comunitario ha optado porque las medidas de respuesta afecten, además de al acero y al aluminio, al sector industrial y al sector agrario de EEUU.

De acuerdo con las normas de la Organización Mundial del Comercio los países que se ven afectados por la decisión unilateral de un miembro de la OMC de imponer barreras arancelarias no previstas, estos pueden responder imponiendo a su vez otras medidas equivalentes, pero que sumen solo la mitad de la iniciativa del país que abre el proceso.

Además, Bruselas también tiene previsto denunciar ante la OMC la decisión de Donald Trump, una vez que se conozcan los detalles de la decisión del presidente de EEUU, para que sea este organismo con sede en Ginebra quien decida sobre la improcedencia de los nuevos aranceles.

Aunque el Ejecutivo comunitario ha preparado la respuesta a Trump en constante contacto con el Consejo, algunos sectores españoles temen que la represalia europea pueda conllevar consecuencias negativas para sus intereses exportadores.

Según fuentes comunitarias lo aprobado por la Comisión es solamente un acuerdo político, un preacuerdo, entre los Estados miembros y Bruselas para tener preparada la respuesta a la que califican de actitud irresponsable de Donald Trump. En caso de que las medidas afectaran negativamente a alguna empresa de los Estados miembros se adoptarían medidas para resolver el conflicto. Pese a ello se da por descontado que el proceso generará imprevistos.

El sector agrario español mira con cierto recelo la situación. Un tercio de las medidas del preacuerdo de Bruselas para responder a Trump están relacionados con el sector agrario.

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