DESDE EL PARQUET

Nueva Pescanova entra en calor

La re­cu­pe­ra­ción del equi­li­brio y la vuelta a be­ne­fi­cios en 2017, un año antes de lo pre­visto, han desatado el ansia com­pra­dora en torno a Nueva Pescanova pese a la pre­sión ba­jista del mer­cado.

El grupo ha anunciado en estos días unas ganancias netas de cerca de 300.000 euros al cierre del ejercicio frente a las pérdidas de más de 35 millones de euros contabilizados en 2016, confirmando la mejoría apuntada desde el tercer trimestre.

La compañía pesquera ha registrado una mejora del 2% de la facturación, hasta los 1.081 millones de euros, y un resultado bruto de explotación (Ebitda) de 80 millones de euros, que supone un incremento del 18%. Una mejora apoyada en las desinversiones en activos no rentables o no estratégicos como la fábrica de harinas Hasenosa y la empresa Novahonduras.

Otro de los factores destacados para que el grupo haya recuperado la senda del beneficio antes de lo previsto ha sido la ampliación de capital abordada en abril de 2017 por un importe de 135 millones de euros. Esta operación, según los responsables de la compañía, ha permitido restablecer el equilibrio patrimonial del grupo con la reducción de un 35% de la deuda reestructurada.

Pese a todo, la deuda neta multiplica todavía en 6,5 veces su Ebitda. Una importante fuente de preocupación todavía en el mercado junto a los continuos conflictos accionariales. El grupo Pescanova entró en concurso de acreedores en 2013 y dos años después acometió una profunda reestructuración que conllevó su división.

La parte productiva quedó bajo el control de la banca acreedora, agrupada en Nueva Pescanova, mientras que la Vieja Pescanova ha quedado como una sociedad de cartera en manos de minoritarios, cuyo principal activo era un 20% de las acciones de la nueva sociedad. Situación que ha generado un sinfín de conflictos judiciales que han estado lastrando su cotización desde su regreso al mercado.

Ahora, sin embargo, las expectativas de cara a 2020 fijadas en su plan estratégico parecen estar convenciendo al mercado y contrarrestando este lastre. En ese año, la compañía prevé cuadruplicar su Ebitda respecto al del 2016 centrándose en sus cinco mercados principales, –España, Portugal, Francia, Italia y Estados Unidos–, y optimizando los costes, mediante la centralización de todas sus filiales en una sola organización vertical.

Los operadores ha respondido muy favorablemente a estas noticias con alzas cercanas al 30% pese a la recogida de beneficios sufrida el viernes. Todo ello, con cifras de contratación disparadas, y algunos pequeños rumores de filtraciones de información privilegiada en las horas previas al anuncio que no han gustado al mercado.

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