Turquía, Rusia, Corea del Sur, India y Brasil, los países que más preo­cupan ahora a España

El sector del acero teme una avalancha de importaciones por la 'guerra' EEUU-China

La UE, único mer­cado libre y abierto con arancel cero a los pro­ductos su­de­rúr­gicos

Siderurgia
Siderurgia

Las me­didas pro­tec­cio­nistas im­puestas por Estados Unidos a China pueden pro­vocar una ava­lancha de im­por­ta­ciones de acero a España tras quedar la Unión Europea como el único mer­cado libre y abierto con arancel cero a los pro­ductos si­de­rúr­gi­cos. La pa­tronal Unesid se ha reunido con la se­cre­taria de Estado de Comercio, Marisa Poncela, para ana­lizar la gra­vedad de la si­tua­ción de un sector que cada día sufre más por las en­tradas de pro­ductos del ex­te­rior.

El sector siderúrgico estaba levantando cabeza gracias al tirón de la demanda de productos por la actividad de la construcción y el impulso que registra la vivienda. Sin embargo, este despegue puede verse afectado muy negativamente debido a las importaciones que pueden llegar del exterior por culpa de la política arancelaria estadounidense.

China ha dejado de ser un problema y Turquía, Rusia, Corea del Sur, India y Brasil son los países que más preocupan ahora a España. “La incipiente amenaza de importaciones en Europa pueden poner en peligro la incipiente recuperación de nuestra industria”, señala Unesid. “El mercado europeo no puede ser el destino de los productos que han dejado de acceder al mercado norteamericano”, insiste la patronal.

Los empresarios del sector han trasladado a la secretaria de Estado de Comercio su grave preocupación y han pedido al Gobierno que en el seno de la Unión Europea se adopten medidas “rápidas y proporcionadas” que “ayuden a garantizar la supervivencia de la siderurgia española”. El sector genera un valor añadido de más de 10.000 millones de euros, y no solo emplea a 60.000 personas directas, sino que, con su actividad, facilita del orden de 235.000 puestos de trabajo en las industrias de construcción y metal mecánica.

Medidas de salvaguarda

Con las medidas de salvaguarda que reclama Unesid, no pretende cerrar el mercado europeo a las importaciones de acero del exterior sino impedir que aumenten de forma “descontrolada”, ya que generarían un impacto muy negativo en el mercado siderúrgico europeo y, por supuesto, en el español. “Existe un grave riesgo de que se produzca una avalancha de importaciones procedentes de países terceros como consecuencia del cierre del mercado norteamericano”, insiste la patronal.

Según subraya, esta amenaza ya ha comenzado a notarse en el mercado europeo, con un aumento creciente de las importaciones procedentes de países terceros, particularmente en algunos productos largos, como el corrugado, con un aumento interanual acumulado del 76% en el mes de febrero pasado.

Unesid insiste en la necesidad de mantener e impulsar el ámbito multilateral de las relaciones comerciales, bajo el paraguas de la Organización Mundial del Comercio. La OMC y el Fondo Mundial del Acero son los foros adecuados dentro del seno del G20 para discutir el problema de la sobrecapacidad que existe en el sector siderúrgico por la proliferación de acerías en China.

La decisión norteamericana llega en un momento en el que sector siderúrgico europeo atravesaba por un buen momento por el aumento de la demanda y por los precios. Además, en 2016 se habían impuesto medidas antidumping provisionales a cuatro productos -tres de ellos procedentes de China- y otras dos definitivas que se habían impuesto.

Exenciones de EEUU

Aunque Estados Unidos ha anunciado que aplicará exenciones a las importaciones de acero y aluminio de la UE no se tiene la seguridad de que dicha medida pueda mantenerse a largo plazo. A principios de marzo, el presidente Trump anunció su intención de imponer aranceles del 25% al acero importado y del 10% al aluminio, con el fin de proteger a la industria estadounidense.

Tal y como ha asegurado el representante comercial estadounidense, Robert Lighthizer, ante el comité del Senado de EEUU, las exportaciones procedentes de los países de la Unión Europea se beneficiarán de dichas exenciones, aunque tendrán, inicialmente, carácter temporal. Argentina, Brasil, Australia y Corea del Sur se beneficiarán igualmente de esta medida.

Las exportaciones españolas de productos siderúrgicos a Estados Unidos ascendieron en 2017 a 337.000 toneladas, con un importe de 326 millones de euros, mientras que las importaciones se elevaron a 21.000 toneladas por valor de 53 millones. En el conjunto de toda la UE, se exportaron a EEUU unos cinco millones de toneladas y se importaron 340.000 toneladas, con un valor de 5.998 millones de euros y 1.188 millones, respectivamente.

Falta de inversión pública

La falta de inversión en infraestructuras en España es otro de los problemas que sufre el sector desde hace años. El hundimiento de la inversión pública ha generado una caída fuerte en el consumo. Aunque la construcción privada se está comportando mejor en los últimos meses, la escasa obra pública que saca el Gobierno hace mella en el consumo de productos siderúrgicos que alcanzó en 2016 unos 12,6 millones de toneladas, con un descenso del 0,4%. La pirámide se está invirtiendo y en 2017 se consumieron 13,6 millones de toneladas, lo que supone un crecimiento de un 7,9% respecto a 2016.

Según la patronal, el ejercicio pasado fue un año positivo con una recuperación del mercado español y un entorno internacional favorable. Las entregas al mercado de productos siderúrgicos subieron un 1,7%, alcanzando los 14,1 millones de toneladas. Las entregas en España se recuperaron también un 7,4%, hasta 6,9 millones de toneladas.

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