La junta en la ca­pital cán­tabra es­tará mar­cada este año por la in­te­gra­ción del Popular

Ana Botín prepara con esmero su cita con los accionistas del Santander

La de Bankinter, en Madrid, re­ele­girá a Cartival, la so­ciedad de Jaime Botín

Ana Botín
Ana Botín

La fa­milia Botín no está a estas horas para to­marse un mo­mento de des­canso. Jaime Botín, el má­ximo ac­cio­nista de Bankinter, y sus res­pec­tivos hijos en­caran este jueves la junta de ac­cio­nistas de su banco que, por lo ge­ne­ral, de­para pocos so­bre­saltos salvo el in­versor que re­clama anual­mente "un pincho de tor­ti­lla". Más com­pleja se pre­sume la junta de su so­brina, Ana Botín, pre­si­denta del Santander, que en la ca­pital cán­tabra tendrá un en­cuentro el viernes mar­cado por la in­te­gra­ción del Popular.

Dos escenarios y dos fechas distintas, pero tan sólo una familia al frente de los dos bancos. Los Botín se encuentran entre este jueves y viernes con los accionistas de Bankinter y Santander en sus respectivas juntas, muy dispares tanto por el número de participantes como por las circunstancias que las rodean.

Como es lógico, y ya tan sólo por su tamaño, la mayor expectación está puesta en la junta que el Santander celebra este viernes en la capital cántabra, el querido terruño familiar y del que hizo una defensa cerrada, en la anterior ocasión, su presidenta Ana Botín al tiempo que descartaba operaciones corporativas.

Ahora, Ana Botín llega a esta cita anual con la integración de un Popular que tiene diversas derivadas judiciales en curso. El fantasma de Rafael Pérez Escolar, el fallecido directivo de Banesto, podría reaparecer encarnado en alguno de los accionistas procedentes del Popular en el Palacio de Exposiciones y Congresos de la capital cántabra, justo enfrente del estadio de fútbol del Racing.

Salvo este escollo, la presidenta del Santander no debería tener más complicaciones, como ha ocurrido en los años que lleva al frente del primer grupo bancario español. Hasta el momento, las juntas han discurrido como una balsa de aceite, como se dice popularmente, y, sobre todo, tras la promesa de incremento de dividendo realizada hace casi un año.

Por lo demás, los accionistas del Santander tendrán que aprobar el nombramiento de Álvaro Antonio Cardoso de Souza, de su filial brasileña, como nuevo consejero del banco y la ratificación de Ramiro Mato, ex máximo responsable de BNP Paribas en España, como nuevo miembro del consejo de administración.

Su designación se produjo a finales de 2017, en un nuevo cambio del máximo órgano de gobierno del banco en el que se produjo la salida de algunos históricos como Matías Rodríguez Inciarte o la ex ministra Isabel Tocino. Eso sí, los accionistas del Santander tendrán que reelegir a dos mujeres como consejeras, entre ellas Sol Daurella (Coca Cola España), por lo que la cuota femenina se mantiene en el 33%.

Sin sustos

Un día antes del Santander, el Bankinter controlado accionarialmente por Jaime Botín tiene previsto su encuentro con los accionistas para este jueves, algunos años después de la primera vez, en una de las salas del complejo Museo de Arte Reina Sofía de Madrid. De muchos es sabido el gusto pictórico del miembro de la familia Botín más proclive a las bellas artes y las literaturas clásicas, que a la puras finanzas bancarias.

En el caso de la junta de Bankinter, tan sólo está prevista la ratificación de Teresa Martín-Retortillo como consejera externa independiente, cargo para el que fue nombrada en noviembre de 2017. Con su incorporación, la cuota femenina en el máximo órgano de gobierno de la entidad se mantiene en el 30%, un objetivo que el BBVA de Francisco González (FG) se ha fijado para 2020, cuando ya ni tan siquiera siga en la presidencia del grupo. ¿O tal vez sí?

Además, los accionistas de Bankinter tendrán que aprobar la reelección de Cartival como consejero ejecutivo del banco. Se trata de la sociedad de inversiones del propio Jaime Botín, por lo que poca oposición tendrá la aprobación de este apartado segundo del punto cuarto del orden del día de la junta de Bankinter.

En todo caso, habrá que esperar al discurso de su consejera delegada, María Dolores Dancausa, que en más de una ocasión se ha pronunciado sobre asuntos polémicos o ha lanzado mensajes críticos con algunas situaciones que se viven o se sufren en el sector financiero español.

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