Monitor del Seguro

La alta di­rec­ción de las com­pañías se im­plica en el pro­ceso

Transformación digital: el seguro coge carrerilla

La co­la­bo­ra­ción del sector con el mundo in­sur­tech se es­trecha cada vez más

Edificio de Mapfre
Edificio de Mapfre

El se­guro re­nueva mu­chas web, in­tro­duce mu­chas app, anuncia mu­chas pla­ta­formas para la venta de pro­ductos y se ponen en marcha mu­chas cam­pañas di­gi­ta­les… ¿Es eso la trans­for­ma­ción tec­no­ló­gica de la que tanto ha­blan las com­pañías en cur­sos, jor­nadas y pre­sen­ta­cio­nes. Parece que no. Con este tipo de ini­cia­tivas se con­forman al­gu­nas, no po­cas, en lo que al­gunos ex­pertos llaman el ‘maquillaje di­gi­tal’; pero mu­chas otras han ini­ciado un cambio que va más allá. La pa­labra clave es in­no­va­ción, y en su nombre se están to­mando de­ci­siones de ca­lado.

Existen muchos motivos que justifican el giro, pero hay uno fundamental y crítico: si se quiere sobrevivir hay que adaptarse a las nuevas necesidades del cliente. Si no, otros actores aterrizarán en el mercado, que poco a poco irán comiendo el terreno a las aseguradoras más tradicionales. La amenaza de hecho va tomando forma. En enero, Amazon, JPMorgan y Berkshire Hathaway crearon una empresa para ofrecer cobertura sanitaria a sus trabajadores. Dinero para sacar adelante la iniciativa no les falta. Es cierto que EEUU no es España, y nada tienen que ver los modelos sanitarios (por suerte), pero no deja de ser un aviso.

Algunas aseguradoras lo han entendido rápido y están dando pasos para blindarse ante lo que pueda llegar. Mapfre acaba de anunciar la puesta en marcha del proyecto Mapfre Open Innovation, que incluirá, entre otras cosas, una aceleradora y un ‘garaje’. A estas plataformas de innovación la compañía destinará hasta el 1% de los beneficios brutos anuales: “Tenemos que protegernos frente a la entrada en el mercado de nuevos modelos de negocio y tenemos que dinamizar la organización haciéndola más ágil y eficiente”, afirmaba recientemente Antonio Huertas, presidente del grupo, en la junta de accionistas.

Los anuncios de este tipo, de mayor o menor calado, están proliferando en estos primeros meses del año. Otro ejemplo. Javier Mira, presidente ejecutivo de SegurCaixa Adeslas, aseguró recientemente que el objetivo de este ejercicio y los siguientes es crecer por encima del mercado sin perder rentabilidad, lo que implica, según explicó, apostar por la transformación tecnológica. La aseguradora invertirá 120 millones en los próximos 6 años en este proceso: “Cada día entran nuevos players en el mercado. Nosotros tenemos una potencia importante instalada, y se trata de estar a la misma altura en todo lo que sea digital que los nuevos jugadores, que no tienen la historia ni la evolución de esta compañía”.

Hay proyectos, hay dinero encima de la mesa, y hay implicación de la alta dirección, condición sine qua non para llevar a buen puerto las iniciativas. De hecho, según el informe ‘Tecnologías exponenciales: oportunidades, retos y realidades para el desarrollo del seguro’, elaborado por ICEA e Indra, “se aprecia que la Dirección General está teniendo un papel importante dentro de esas iniciativas, incluyéndolas dentro de sus agendas como proyectos prioritarios”.

Hay varias iniciativas recientes que lo demuestran. Mapfre ha creado un Comité de Transformación e Innovación que presidirá el propio Antonio Huertas; y Pelayo acaba de anunciar la creación de una nueva unidad de gestión, la Dirección de Innovación y Tecnología, al frente de la cual ha colocado a Inmaculada Benavides.

Hay otra cosa que las aseguradoras están haciendo para impulsar su transformación digital: se están acercando al mundo insurtech. Las alianzas en este ámbito son ya muchas, y serán muchas más en breve. Los anuncios de este tipo se suceden a marchas forzadas. Hace unos meses, el director de Transformación Digital de Mutua Madrileña, Aitor del Coso, aseguraba que el apoyo a las insurtech y startup especializadas en el ámbito asegurador es básico: "La colaboración de Mutua Madrileña con diversas startup está generando una simbiosis de conocimientos. Los partners especializados en innovación nos brindan la oportunidad de mejorar en la oferta de productos y servicios adaptados a las nuevas tendencias y demandas de los consumidores". La aseguradora lanzará en el primer semestre del año alguno de estos nuevos modelos de negocio.

También explora está vía de alianzas ARAG, y por ello profesionales del equipo de IT, Operaciones y Marketing se ha reunido recientemente con startup nacionales e internacionales del 4YFN (4 Years From Now), organizado por el Mobile World Congress. La compañía afirma que algunas de estas insurtech acompañarán a implementar la apuesta digital de la aseguradora este año. Otras startup ya lo están haciendo. ARAG y Bytherent suscribieron a finales de 2017 una alianza para cerrar alquileres de manera segura y transparente.

Hay otros muchos ejemplos de alianzas. Entre ellas, Zurich estrenó en febrero una plataforma digital de distribución de seguros para pymes, ZurichEmpresas.es. La aseguradora se ha aliado con la insurtech estadounidense CoverWallet para llevar a cabo este proyecto. Con ella, además, ha firmado un acuerdo de exclusividad, de forma que la startup solo trabaja con esta aseguradora en Europa. También en febrero, Caser y CoinScrap unieron fuerzas para crear una app con el objetivo de fomentar el ahorro.

Otras veces las aseguradoras van más allá de las alianzas y directamente invierten o compran insurtech. Por ejemplo, CNP Partners ha adquirido a Inveready y Mediaset su participación mayoritaria en el capital de la insurtech española iSalud. El objetivo es alcanzar progresivamente el 60% de las acciones de iSalud a principios de 2019. QBE ha invertido ya en varias startup, la última Cytora, especializada en Inteligencia Artificial y datos Open Source (código abierto), y anteriormente lo hizo en RiskGenius, una plataforma de aprendizaje automático para analizar los condicionados de las pólizas. Más casos. AXA y SaludOnNet llegaron en octubre del año pasado a un acuerdo por el que la aseguradora adquirió el 33% de su capital. Fue la primera inversión directa de esta compañía en una startup española.

Estos movimientos e iniciativas son la respuesta del sector asegurador a los nuevos desafíos que impone la transformación tecnológica, un entorno que abre la puerta a nuevas empresas digitales que traen como carta de presentación su vocación de innovación a un mercado como el asegurador, hasta ahora muy tradicional y conservador. A priori la industria ha optado por la colaboración con las nuevas empresas emergentes como forma de hacer frente a la amenaza, pero lo cierto es que reticencias existen.

Ante la llegada de estos nuevos actores al mercado procedentes del mundo insurtech, la presidenta de Unespa, Pilar González de Frutos, recientemente advertía de que el sector asegurador requiere una elevada financiación, está altamente regulado y es muy estricto en cuanto a capacidad, formación o comportamiento en los negocios, “es imposible que alguien pueda llegar al seguro sin cumplir las normas”.

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