IAG, Lufthansa y Air France-KLM se en­frentan a un ejer­cicio in­cierto

Iberia Express pesca fuerte en el río revuelto de las ‘low cost’

La fi­lial de Iberia saca a la ma­triz del lastre del corto y medio plazo y se per­mite ganar un 40% más

Iberia Express
Iberia Express

El grupo IAG re­punta a mar­chas for­za­das, en gran parte gra­cias a Iberia Express, la fi­lial para com­petir en el seg­mento de bajo coste. La com­pañía se ha con­so­li­dado como una de las más ren­ta­bles del hol­ding. En los seis años que lleva creada desde marzo de 2012, ha lo­grado asen­tarse y sacar a Iberia del lastre que tenía en las rutas del corto y medio plazo. Bien es ver­dad, que se ha visto fa­vo­re­cida en este pe­riodo de una me­jora ge­ne­ra­li­zada del sec­tor.

Las compañías aéreas están atravesando por un momento bastante calmado en sus cuentas gracias a la mejora de la economía internacional, el aumento en la cifra de pasajeros, los bajos precios del petróleo de los dos últimos años y una política de ahorro en costes que aplicaron, obligadas por la crisis que se inició a finales de 2007.

Esta situación, en cambio, puede cambiar de rumbo si el petróleo sigue al alza como ahora -el Brent del Mar Norte cotiza ahora a 66 dólares y ha llegado a superar los 70 dólares, frente a los 30 dólares que estuvo en su momento-, y se acrecientan determinados signos de inestabilidad política mundial. Estas dos variables influyen muy negativamente en las cuentas de las compañías aéreas que dependen tanto de la situación económica mundial, por el tráfico que se genera y por el turismo que mueve el despegue económico.

La compañía Lufthansa, por ejemplo, ha registrado unos beneficios record tras ganar el ejercicio pasado 2.364 millones de euros, un 33,1% más. ”En 2017, hemos conseguido el mejor resultado de la historia de Lufthansa. Nunca antes tantos pasajeros había volado con nuestras aerolíneas, ni habíamos generado tanto dinero con los vuelos especiales y la carga”, ha declarado el consejero delegado, Carsten Spohr.

Y es que, el grupo IAG aumentó su beneficio un 3,5% hasta los 2.021 millones de euros, debido básicamente a la caída del crudo y el crecimiento de la ocupación, que ayudaron a amortiguar el efecto del Brexit. La filial que mejor se comportó fue Vueling que triplicó su beneficio operativo hasta los 190 millones de euros. Por su lado, Iberia aportó 376 millones al beneficio operativo del grupo; British Airways unos 1.754 millones y Aer Lingus unos 270 millones.

Air France-KLM, en cambio, cerró el año en pérdidas de 275 millones de euros frente a los 792 millones de beneficio neto de 2016, si bien hay que destacar que se debió a las aportaciones realizadas de planes de pensiones a sus trabajadores. De no haber sido por ello, los resultados netos de la compañía gala habrían sido de 1.155 millones positivos. Los ingresos del grupo ascendieron a 25.781 millones de euros, un 3,8% más. El resultado operativo fue de 1.488 millones, un 41,8% más que los 1.049 millones registrados en 2016.

Buenas perspectivas

En el caso de Iberia Express, la filial de Iberia y del holding IAG, las perspectivas son bastante esperanzadoras, habida cuenta del segmento en el que trabaja -en vuelos de corto y medio radio-, con los operadores de su misma familia de bajo coste. El crecimiento del turismo que se está registrando en España y la mejora de la economía en general están favoreciendo sus rutas internas y europeas.

Según los últimos datos aportados por AENA, los aeropuertos de su red registraron en febrero más de 15 millones de pasajeros, lo que supone un crecimiento de un 9,2%. Para la temporada de verano, las compañías aéreas han programado unos 222,5 millones de asientos para la temporada de verano en los aeropuertos de la red de Aena, un 10,5% más que el año pasado. Palma de Mallorca presenta un aumento de un 21,5% de los asientos programados respecto a la campaña de 2017.

Iberia Express se está viendo especialmente favorecida por el buen momento turístico que vive España y la mejora de la economía del propio país. Esto le está permitiendo registrar unos resultados por encima que la propia Iberia en términos comprables por su dimensión y en las rutas que opera. La filial dispone de una flota de 21 aviones y 48 rutas frente a las 100 aeronaves con las que cuenta la matriz.

Alimentar de pasajeros a la matriz

Los beneficios netos de la compañía en 2017 superaron los 31 millones de euros, lo que supone un crecimiento de un 38,6%. El resultado operativo alcanzó los 44,2 millones, un 38,6% más que en 2016. En estos seis años, la hermana menor de Iberia está cumpliendo sobradamente con el papel para el que fue creada: servir de complemento en los trayectos cortos y alimentar de pasajeros de conexión a la matriz Iberia, en el hub del aeropuerto de Madrid.

Con motivo del quinto aniversario de la compañía, su consejero delegado, Fernando Candela, destacó que “en este tiempo se ha posicionado como una compañía eficiente, que ha cumplido con su razón de ser de manera exitosa, posicionándose como una low cost que compite con los operadores internacionales de este segmento, aportando pasajeros de conexión a Iberia y siendo rentable desde el primer día de operación”.

En su campaña de verano, la apuesta de Iberia Express es Francia, uno de los destinos internacionales con más crecimiento para la empresa. Mantendrá la ruta de Toulouse en verano y duplicará las frecuencias a París respecto a 2017. Italia y Grecia serán otros dos destinos importantes. A Nápoles ofrecerá diez frecuencias semanales, tres más que el verano pasado. Retomará la ruta a Cerdeña con cuatro frecuencias, y abrirá la ruta a Palermo (Sicilia) el próximo 5 de julio.

Iberia Express reforzará también en el territorio nacional sus operaciones con Canarias y Baleares. En el caso de Canarias, el archipiélago representa el 50% de las operaciones de la compañía donde espera crecer un 4%. En cuanto al archipiélago balear, ha incrementado un 5% su oferta de asientos para este verano.

Artículos relacionados