News Links

Trump sigue con su muro, pero el español traspasa todas las fronteras del idioma

La Policía pre­tende re­clutar más agentes his­pa­no­ha­blantes en una ciudad de 95.000 ha­bi­tan­tes, 18.000 de ellos his­panos

Donald Trump
Donald Trump

El pre­si­dente Trump vi­sita este martes San Diego, la ciudad ca­li­for­niana más pró­xima a la fron­tera de EEUU con México, para pasar re­vista a los ocho pro­to­tipos que com­pe­tirán para su gran mu­ra­lla. El viaje sigue a un im­pre­sen­table dis­curso du­rante un mitin elec­toral local en Pensilvania en el que llamó ‘hijo de p…’ a un pe­rio­dista, des­ca­li­ficó por ‘su poco co­efi­ciente in­te­lec­tual’ a la con­gre­sista negra Maxine Waters y volvió a tildar de Pocahontas a la se­na­dora Elisaeth Warren.

Es que está desbocado el hombre. Inexorablemente, la investigación del fiscal especial Robert Mueller sobre el Rusiagate sigue su curso sin prisa pero sin pausa y la Casa Blanca no para de sacar conejos de la chistera para despistar: que si aranceles por aquí, que si claro que habrá reunión con el norcoreano Kim Jong-un por allá, que si hay que vetar por razones de ‘seguridad nacional ’la mayor opa tecnológica de la historia, 117.000 millones de dólares de Broadcom sobre Qualcomm …

El hecho es que cada vez que avanzan las pesquisas sobre la posible connivencia del equipo de Trump con la Rusia de Putin, como la revelación de que se está negociando una entrevista bajo juramento con Mueller, surge algo para relegar los titulares. Una serie de extrañas coincidencias que no pasan desapercibidas.

Como tampoco se está pasando por alto que Trump no ha cumplido su promesa de renovar la versión en español de la web de la Casa Blanca. Y han pasado 14 meses desde su llegada al poder. A estas alturas, todo el mundo tiene claro que a Trump se le atraganta el español, lo español, lo hispano, lo latino. Hasta el punto de ser faltón como de costumbre y llamar ‘loco’ al presidente de México Enrique Peña Nieto por negarse a pagar el muro.

Da igual: si la Casa Blanca es ahora alérgica al español, en otras lugares del país ocurre todo lo contrario. Como en New Bedford, una ciudad de Massachusetts de 95.000 habitantes en la que residen 18.000 hispanos. O sea, el 20% en números redondos. De los 255 policías locales, sólo hay 21 que hablen español, menos del 10%. Es un desfase que el jefe del Departamento, Joseph Cordeiro, quiere solucionar ya. Y lo explica este mismo martes en los periódicos que publican un largo reportaje de la agencia AP titulado ‘La Policía pretende reclutar más agentes hispanohablantes’.

Un salto de regreso. Desde Nueva Inglaterra a Inglaterra. Hay mucha menos presencia de españoles y latinoamericanos, hay mucha menos historia, pero hay mucho futuro. Lo repite el diario The Independent, que en pleno Brexit y con todo el nerviosismo por el presumible ataque de Rusia con el agente nervioso Novichok ofrece las ‘Seis razones por las que todo el mundo debería aprender español’.

No son del todo nuevas esas razones. Pero están actualizadas, hasta el punto de citar en el artículo a Pedro Almodóvar, Alfonso Cuarón y Guillermo del Toro, con sus cuatro flamantes Oscar y otras nueve nominaciones. Aprender español, como reza el artículo, sirve desde para ‘impulsar sus posibilidades profesionales a abrir la puerta a todo un abanico de destino de viaje’.

La primera de las seis razones dice así: ‘El español ya no es un idioma extranjero’. Sobre todo en países como EEUU, donde pese a los obstáculos, cerrojos y pestillos de Trump se estima que la población de origen hispano alcance el 30% del total en 2050. La segunda insiste en que un idioma como el español ayudará a cualquier en su carrera laboral. La tercera explica lo de la utilidad en las vacaciones: en algunos de los destinos más atractivos del mundo se habla español, desde Cancún y el Caribe a Barcelona, Madrid y Andalucía.

Cuarta razón: la cultura. El artículo recuerda que cuando hace unos años se realizó un estudio entre autores de todo el mundo, se determinó que la mejor obra literaria de todos los tiempos es el Quijote. La quinta razón, que empuja a muchos a intentarlo, es muy reconfortante: ‘El español es fácil de aprender’. Aunque se pasa en considerar que la pronunciación fonética en español siempre es evidente al ver las palabras escritas, desde luego es más cercana que en otros idiomas.

Y sexta razón, específicamente pensada para los británicos: el propio British Council clasificó al español en un estudio como la lengua preferida, por delante del árabe, el francés y el mandarín.

Artículos relacionados