Monitor de Infraestructuras

Se ad­vierten riesgos de que los al­qui­leres se dis­paren más en todos los mer­cados

El Plan de Vivienda convence solo a medias

Los jó­venes ma­yores de 35 años quedan des­pro­te­gidos sin poder optar a la compra

La vivienda en la eurozona
Viviendas no tan jóvenes.

El nuevo Plan de Vivienda que ha apro­bado el Gobierno con­vence a me­dias al sec­tor. Los por­tales in­mo­bi­lia­rios temen que las ayudas al al­quiler pueden dis­parar aún más los pre­cios y que las com­pras de pisos no vayan a su­poner un cre­ci­miento des­ta­cable por sus li­mi­ta­cio­nes. Aun así, se piensa que puede re­vi­ta­lizar en al­guna me­dida el mer­cado ya con­so­li­dado tras la crisis de la bur­buja.

El objetivo marcado por el Ejecutivo de Mariano Rajoy está orientado básicamente a fomentar el alquiler de pisos entre los jóvenes menores de 35 años, la rehabilitación de viviendas y renovación urbana y rural, con especial atención a las personas en situación de desahucio, ayudar a las familias numerosas, a los mayores de 65 años con problemas de vivienda, y dar una mayor protección a las residencias de mayores y proyectos para discapacitados.

La mayoría de los expertos entienden que va a enfocado a colectivos muy concretos pero se ha olvidado de dar un cierto carácter de universalidad al plan, de forma que cubriera a un mayor grupo de jóvenes. En este sentido, se considera que se desatienden las necesidades de los jóvenes mayores de 35 años que todavía tienen un salario considerablemente bajo para hacer frente incluso a un alquiler y mucho menos poder optar a la compra de un piso. Los jóvenes que han entrado ya en la fase de la madurez siguen sin poder optar a una vivienda digna porque, o bien su salario, o bien su trabajo, no es seguro y no pueden hipotecarse.

Los alquileres subirán de precio

En cambio, se estima que con el nuevo Plan de Vivienda el mercado de los alquileres va a sufrir un incremento, especialmente en las ciudades donde los precios están alcanzando subidas muy considerables. Según pisos.com, el precio medio de la vivienda media del alquiler en España creció en 2017 un 13,08%, hasta los 752 euros. Las ciudades donde más se dispararon los precios fueron Baleares donde repuntaron de media un 20,32%, Madrid con un 19,62% y Cataluña, un 19,54%. Según idealista, el incremento medio ha estado incluso por encima de esa media, un 18,4%. Barcelona y Madrid son, por supuesto, las ciudades más caras.

Por esa razón, la directora de Estudios de fotocasa, Beatriz Toribio, señala que el nuevo Plan de Vivienda debería haber sido más ambicioso en el sentido de abrir el abanico de medidas que favorezcan la oferta de pisos en alquiler, especialmente en las grandes ciudades, donde la oferta es muy limitada.

Las medidas están orientadas, en su mayor parte, a fomentar tanto el alquiler como la compra de nuevas viviendas en los municipios de menos de 5.000 habitantes. En el caso concreto de la compra de un piso o una casa, debe tener un precio inferior a los 100.000 euros, con un límite de ayudas del 20% del precio y un máximo de 10.800 euros. En España, hay 6.355 municipios que cumplen estos requisitos y, según idealista.com, en su base de datos existen unas 52.000 viviendas en venta que podrían beneficiarse de estas subvenciones.

Atención especial a las zonas rurales

Por tanto, la medida va a beneficiar bastante a las zonas rurales donde la demanda es mucho más baja que en las grandes ciudades y donde el poder adquisitivo es también inferior. Por primera vez, se dan ayudas a la rehabilitación de viviendas unifamiliares y regeneración urbana, cuando los jóvenes rehabiliten su vivienda en municipios menores de 5.000 habitantes. Las subvenciones a la rehabilitación se concederán preferentemente a viviendas con una antigüedad anterior a 1996. El plan anterior establecía ese límite en 1981.

Uno de los puntos de las líneas estratégicas del Ministerio de Fomento lo deja bien claro: contribuir a evitar la despoblación de municipios de menos de 5.000 habitantes, facilitando a los jóvenes el acceso a la adquisición o rehabilitación de una vivienda en dichos municipios.

El sindicato UGT ha pedido que se amplíen las ayudas al nuevo plan a los colectivos vulnerables, como las víctimas de violencia de género, la población extranjera y las familias con todos o parte de sus miembros en situación de desempleo.

Más implicación de las CCAA

Otro de los aspectos importantes de este nuevo intento de activar el mercado y que los jóvenes se compren un piso es la obligatoriedad de cofinanciación que deben tener el Gobierno y las comunidades autónomas. En anteriores planes, era opcional que las autonomías pudieran o no dar ayudas complementarias. Ahora, se busca que una y otra parte cofinancien al unísono desde el inicio de las ayudas. La idea es que por cada 70 euros que aporte el Estado, las autonomías aporten también otros 30 euros.

Las ayudas tendrán carácter retroactivo desde el 1 de enero de 2018 y esperan crearse unos 63.320 puestos de trabajo. La dotación para el periodo 2018-2021 asciende a 1.443 millones de euros para los cuatro años, lo que supone un crecimiento de un 62,45% más que en el plan anterior. La aportación para 2013-2016 fue de 888,2 millones de euros. Para este año, el presupuesto es de 350 millones de euros y se ampliará hasta los 357 millones en 2019, hasta los 364 millones en 2020 y hasta los 372 millones en 2021. Según el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, el número de ayudas en el periodo de vigencia del plan alcanzará las 557.109 ayudas.

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