Los ana­listas in­ter­na­cio­nales lo señalan como uno de los ac­tivos es­trella en 2018

El boyante mercado de oficinas de Madrid dispara el apetito inversor

Madrid ya está entre las cinco más atrac­tivas de Europa para in­vertir

Edificio de oficinas de Cespa
Edificio de oficinas en Madrid.

De Madrid al cielo. El mer­cado de ofi­cinas de la ca­pital no deja de cre­cer. El año pa­sado, esta pata clave en el ne­gocio in­mo­bi­liario metió la sexta ve­lo­cidad con ci­fras de grandes pro­por­ciones en la ca­pi­tal. La su­per­ficie con­tra­tada se ha si­tuado al­re­dedor de los 600.000 me­tros cua­dra­dos, cerca de un 30% res­pecto al año an­te­rior y muy por en­cima del pro­medio anual de 445.00 me­tros de los diez úl­timos años. Y los pre­cios no dejan de cre­cer.

El crecimiento es potente y rápido, pero el apetito inversor por la capital continúa disparado en el arranque de 2018. Hace unos días, Citi enviaba una nota a sus clientes en la que situaba el mercado de oficinas de Madrid en el epicentro del interés para los inversores de cara al año en curso en la vieja Europa. Milán y el mercado alemán eran las otras dos grandes apuestas inversoras del banco estadounidense, que sigue la línea de reconocimiento del cada vez más pujante mercado madrileño.

Después de un 2017 que ha sido su mejor año desde el ya lejano 2008 que dio el pistoletazo de salida al pinchazo de la burbuja inmobiliaria, Madrid ha entrado por la puerta grande en el selecto grupo de las cinco ciudades más atractivas de Europa para hacer negocios inmobiliarios. Ocupa el quinto lugar en el informe elaborado por la consultora PwC y Land Urban Institute. En esta última edición, la capital española ha ganado cuatro puestos.

Un salto extraordinario que tiene mucho que ver con el ‘boom’ del mercado de oficinas. Las grandes cifras de año pasado contrastan con el crecimiento de menos del 6% de superficie contratada en Barcelona. Los expertos creen que no son cifras todavía preocupantes para la Ciudad Condal, pero sí coindicen en que el desafío separatista ha propulsado la inversión en Madrid, que ahora es la opción número uno de las empresas y de los grandes inversores.

Con las cifras de BNP Paribas en la mano, la demanda de oficinas en Madrid se disparó más de un 50% el año pasado. Y de las operaciones previstas por más de 2.000 millones de euros en este segmento para este año, Madrid se va a llevar la mayor parte. Los movimientos de las propias empresas dicen que se trata del destino más atractivo. Por ejemplo, Colonial acaba de comprar dos suelos en Madrid (en la zona de Méndez Álvaro) que suman 110.000 metros cuadrados de superficie.

Allí va a levantar dos complejos de oficinas, dentro de la apuesta por la capital que ha alcanzado su máxima expresión con la compra de su competidor Axiare, con más de un 75% de la cartera situada en Madrid. “Vamos a ver muchas operaciones más. Es un mercado con mucho atractivo para los grandes inversores, entre otras cosas porque los precios están muy lejos de tocar techo”, señalan fuentes de una de las grandes consultoras inmobiliarias nacionales.

Los últimos datos dicen que en un mercado como el de Madrid con una oferta reducida (la tasa de disponibilidad dentro del anillo de la M30 está alrededor del 5%) los precios por metro cuadrado siguen subiendo hasta niveles que ya superan los 35 euros en el área financiera. El mercado ha experimentado ya cinco años consecutivos de subidas y 2018 será el sexto si no hay grandes sorpresas por más que los precios se acercan ya a los niveles precrisis.

Hasta 2010 los precios no bajaban de los 35 euros por metro cuadrado en el corazón de la ciudad, aunque en pleno desplome cayeron hasta la mitad en un tiempo récord de apenas dos años. Pero hoy la apuesta por Madrid como centro empresarial es más firme que nunca. Según Knight Frank, el proceso se va a acelerar en los próximos dos años más allá del desenlace de la crisis catalana. De momento, el mercado de oficinas de Madrid goza de una salud de hierro.

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