ANÁLISIS

La caída de las bolsas, una prueba de los mercados a la nueva FED de Jay Powell

La ame­naza de la in­fla­ción es mí­nima por lo que los tipos no su­birán mucho

Jay Powell. Cnbc.com
Jay Powell, presidente de la Fed.

El hun­di­miento de las co­ti­za­ciones el pa­sado lunes en Wall Streat se ha ex­ten­dido rá­pi­da­mente por Asia y Europa, aunque con mu­chos ma­ti­ces. ¿Qué pasa en EE.UU.? ¿Temor a la in­fla­ción?. El sa­lario por hora tra­ba­jada se ha in­cre­men­tado en un 2,9%, re­ba­sando los pro­nós­ti­cos. Un aviso sobre un fu­turo e in­cierto en­ca­re­ci­miento de cré­dito a es­cala glo­bal.

John Authers, “Smart Money”, incluye una apostilla interesante: “el efecto Jay Powell”. El nuevo gobernador de la Reserva Federal (Fed) va a ser probado por el mercado. Durante los últimos 20 años, la Fed ha seguido las pautas de lo que se ha llamado el “Greenspan put”. En efecto, el tipo de interés de la Fed siguió el mismo camino y mantuvo la misma marcha que los mercados de valores.

El precio del dinero solo que encarecería cuando existiese una razonable y sólida seguridad de que los cambios en la política monetaria no provocarían una caída brusca y acentuada en el valor de las acciones.

¿Será Jay Powell capaz de hundir las bolsas de valores? Ahí está la apuesta del mercado e incluso el desafío al mismo presidente del los EEUU. Además, la llegada de la inflación está por ver. El encarecimiento de la hora trabajada -dicen los expertos- puede tener un carácter exclusivamente coyuntural. En el severo invierno que ha sufrido gran parte de los Estados Unidos han dejado de contratarse muchos trabajos poco calificados lo que ha provocado una subida “estadística” del salario medio.

En cualquier caso, la subida de las bolsas en 2018 se ha volatilizado. Esto sucedió el lunes. El martes la bolsa de Nueva York había remontado mientas la volatilidad era extrema y los volúmenes de contratación altísimos. En Asia y Europa se mantienen las líneas rojas. La recuperación de las cotizaciones está siendo más lenta.

¿Seguirá las caídas de las cotizaciones?. No es fácil predecirlo pero lo que sí se puede afirmar es que el auge bursátil del 2017 no es repetible. Los operadores hablan de correcciones. Los valores están muy altos y es más probable que bajen o se estabilicen porque los tipos de interés subirán aunque lo haga lentamente; pasarán de cero o negativos a positivos.

Este cambio de dirección no es una mala noticia. El mantenimiento de tipos negativos es incompatible con las perspectivas de una economía global en expansión. Por el contrario los tipos positivos son un indicador de que la confianza aumenta y de que la inflación acabará despuntando.

La señal universal es una subida de los tipos de interés y en consecuencia un encarecimiento para los operadores que tomen dinero a crédito. La compra de acciones y inmuebles se va encarecer.

Por el lado de los títulos de renta fija, bonos y obligaciones, privados y públicos, las medidas fiscales expansivas de los Estados Unidos así como el crecimiento generalizado de la economía mundial es un aviso de que los rendimientos subirán para atraer a los inversores.

Los rendimientos actúan en sentido contrario al valor de los títulos. Las emisiones que están ya en el mercado bajarán su valor y las futuras tendrán que ofrecer un mayor atractivo,. Es decir, rendimientos más altos.

En definitiva, la Reserva Federal será sumamente cuidadosa para evitar un desplome de la bolsa, máxime cuando la economía muestra un vigoroso crecimiento. El desplome de las cotizaciones sería un desastre político para los republicanos de Trump.

Por otro lado, la inflación no es todavía un riesgo inminente y preocupante; el precio del petróleo después de la recuperación de las extracciones en EEUU, convertido en el primer productor mundial por delante de Arabia Saudita y Rusia, es otro indicador de que la inflación no es un riesgo lo suficientemente alto como para provocar un encarecimiento elevado del precio del dinero.

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