Ni la si­tua­ción eco­nó­mica global ni lla de las em­presas jus­ti­rican que la caída tenga con­ti­nuidad

Los expertos alejan temores: consideran que no hay cambio de tendencia en Bolsa

Los grandes in­ver­sores apro­ve­cha­ronn la caída ini­cial­para tomar po­si­ciones ven­ta­josas

Bancos en la Bolsa
Bolsa española.

La Bolsa es­pañola, como las eu­ro­peas, han pro­ta­go­ni­zado este martes una de sus jor­nadas más agi­tadas de los úl­timos tiem­pos. Tras la mayor caída en puntos de la his­toria de Wall Street, los in­ver­sores más ner­viosos ce­rraron po­si­ciones a toda ve­lo­cidad en la aper­tura. El Ibex llegó a perder más de un 3% y entró en pér­didas en el cómputo de 2018 en su cuarta se­sión con­se­cu­tiva de caí­das. Luego, sin em­bargo, li­mitó su caída al 1%, y cerró en los 9.810 puntos con un des­censo del 2,53%. El vo­lumen de ne­go­cia­ción tri­plicó al ha­bi­tual.

Los mercados francés y el alemán han cerrado con descensos del 2,30%.

Sin embargo, el cuchillo bajista no ha llegado al suelo. La apertura de Wall Street, a primera hora de la tarde, contribuyó a tranquilizar aún más el clima de nerviosismo de la jornada, ya que los índices norteamericanos abrieron con más tranquilidad que cerraron el día anterior.

De hecho, en los niveles más bajos del día ha reaparecido el dinero, que ha entrado en los grandes valores del mercado (muy especialmente en los bancos) a precios que muchos inversores institucionales consideraban ya como muy atractivos. Un contraataque que ha permitido al Ibex rebajar sensiblemente el parte de daños y recuperar alrededor de la mitad de la caída.

"Lo que ha pasado no puede sorprender a nadie. Los analistas ya estaban avisando que era imposible evitar una corrección de cierto calado después de un período extraordinariamente largo sin caídas superiores al 5% en la Bolsa americana. No solo era inevitable, sino que creo que también es bueno. El mercado se sanea, las cotizaciones recuperan cierto atractivo y los inversores con más miedo al futuro deshacen sus posiciones", aseguran fuentes bursátiles.

La semana pasada, Goldman Sachs lanzaba al mercado el mensaje de que era muy probable una corrección dentro del mercado alcista actual y asegura que son normales caídas del 10% en ciclos expansivos. Una teoría con la que coinciden otros muchos analistas, que creen que estos descensos de las cotizaciones son una oportunidad para cargar las carteras porque la tendencia de fondo no ha cambiado. El mercado, en la práctica, sigue mirando hacia arriba. No hay cambio de tendencia.

"El movimiento que estamos viendo en las tres últimas sesiones es muy violento, pero hya que tener en cuenta que hay índices europeos y americanos que habían subido más de un 200% desde sus mínimos de 2009. Por lo tanto, hay que poner esta corrección en su justo lugar. Los inversores se habían acostumbrado a vivir sin sobresaltos en bolsa en los últimos tiempos, pero la historia demuestra que esa es la anomalia y no la lógica corrección que estamos viviendo", señalan en una gran firma internacional.

Los expertos recuerdan que el volumen de la caída en marcha no se ajusta a la realidad de unos resultados empresariales firmes (no ha habido grandes sorpresas negativas ni a un lado ni al otro del Atlántico) y de una situacion económica boyante a nivel global que es una garantía de estabilidad a medio y largo plazo.

La otra clave está en las realizaciones de beneficios. Muchos grandes inversores estaban esperando una excusa para deshacer parte de sus posiciones y hacer efectivas las grandes plusvalías acumuladas en los últimos meses. Un caso singular es el del sector bancario español, donde muchos de estos fondos han vendido para comprar este martes a precios mucho más bajos. De momento, casi nadie pone en duda que la bolsa está muy lejos de un cambio de tendencia.

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