El 23 de julio se pro­duce el ven­ci­miento de prés­tamos ban­ca­rios por 145 mi­llones de dó­lares y en agosto se amor­tizan tí­tulos de deuda por 377 mi­llones de dó­lares

Demasiado vieja para el rock and roll, pero demasiado joven para morir

La mí­tica cons­truc­tora de gui­ta­rras Gibson se en­cuentra a sólo cinco meses de en­fren­tarse a la ban­ca­rrota y la des­apa­ri­ción

Guitarras Gibson.
Guitarras Gibson.

John Lennon nunca pudo ima­ginar que su imagen su­je­tando aquella gui­tarra acús­tica mo­delo J-160E muy alto sobre el pecho en el primer single de los Beatles se con­ver­tiría en la mejor pro­mo­ción para Gibson, que lle­garía a ser mí­tico fa­bri­cante de gui­ta­rras. El tema Love me do no fue la única pu­bli­cidad para este icó­nico cons­tructor de sueños de Nashville (Tenneesee), porque una le­gión de mú­sicos en­cumbró a la firma hacia la gloria en los años se­senta.

Keith Richards, de la banda de rock clásica por excelencia, los Rolling Stones, contaba en su colección con varias Gibson, entre las cuales destacaba el famoso modelo Les Paul en madera maciza, que la firma diseñó en honor del guitarrista de jazz del mismo nombre. ¿Quién no recuerda la guitarra de doble mástil que utilizaba Jimmy Page, el líder de Led Zeppelin en aquella mítica Stairway to Heaven? Era, por supuesto, una Gibson.

Después de 124 años de historia, con la competencia de unos chinos que pueden replicar con bastante exactitud los modelos originales por la cuarta parte de su precio, la máquina de los sueños de varias generaciones se encuentra al borde del colapso. ¿La razón? Nada más y nada menos que el vencimiento de préstamos bancarios y deuda por 522 millones de dólares (unos 424 millones de euros), que pueden llevarle al cementerio económico en sólo cuatro meses.

En cinco meses, Gibson se enfrentará al vencimiento de estas obligaciones financieras. Mientras tanto, la compañía trata de plantar cara a la devolución de los créditos y la amortización de una emisión de títulos de renta fija a corto plazo sin convencer a sus acreedores. Hace unos días, Gibson ha logrado pagar algo menos del 5% de ese endeudamiento gracias a la venta de negocios no estratégicos.

En su lucha por evitar la desaparición, Gibson acaba de fichar a un nuevo director financiero, Benson Woo, un profesional de prestigio, que ha desarrollado su trayectoria en General Motors y que cuenta con un curriculum académico envidiable, con un MBA por Harward y su graduación por el Instituto Tecnológico de Massachussets. Woo se ha apresurado a comentar que la empresa sólo se volcará en los productos que ofrezcan gran potencial de crecimiento y descartará los que se alejen de este planteamiento.

La situación de la compañía es tan delicada, que los 20 millones de dólares de deuda amortizada hace unos días apenas han tenido efecto sobre las opiniones de los analistas. El constructor de guitarras indica que está mejorando su capacidad para generar beneficios ante el peso de los mercados financieros. La agencia de calificación del riesgo en la inversión Standard and Poor’s ha comentado que “con los numerosos vencimientos de deuda que se avecinan y la debilidad operativa que van a generar, creemos que Gibson Brands podría declararse en suspensión de pagos en los próximos seis meses”.

La empresa de calificación crediticia ha bajado el rating del constructor de guitarras hasta la nota CCC- (menos), que sugiere que es inminente la suspensión de pagos. El informe de S&P valora que la empresa sigue luchando contra los efectos reiterados de la regulación de importaciones y exportaciones en madera de rosewood, un componente crítico que se utiliza en la fabricación de mástiles.

Por su parte, la agencia Moody’s ha calificado a Gibson con el rating Caa3 y ha advertido que cuenta con un “sustancial riesgo de crédito” y una estructura de capital “insostenible”. Nadie sabe si la fábrica de sueños musicales de generaciones reflejadas en el espejo de Carlos Santana, Eric Clapton o el explosivo Jimmy Hendrix pasará a la historia. Tras 124 años de historia, Gibson puede ser demasiado vieja para el rock and roll, pero es demasiado joven para morir…

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