Estas com­pañías es­tarán mucho mejor pre­pa­radas para afrontar tiempos de crisis

La excesiva regulación dificulta el desarrollo de las empresas familiares

“Más fia­bi­lidad y menos pa­pe­leo” es lo que de­mandan las em­presas fa­mi­liares eu­ro­peas

Viveros
Viveros de empresas.

Las em­presas fa­mi­liares son de las que mejor se en­cuen­tran co­lo­cadas para avanzar y al­canzar sus ob­je­tivos de com­pe­ti­ti­vidad y ren­ta­bi­li­dad. Sin em­bargo, aún cuentan con obs­táculos que les im­piden crecer más rá­pido de lo que po­drían tal y como se ob­serva en los úl­timos es­tu­dios rea­li­za­dos. De he­cho, los ex­pertos sos­tienen que con más fia­bi­lidad y menos pa­peleo la ca­pa­cidad pro­duc­tiva se in­cre­men­taría de ma­nera ex­po­nen­cial. El ca­mino, eso sí, ya está tra­zado.

Las compañías familiares son las que, en muchos casos, tiran del carro de las economías tanto en España como en el resto de la Unión Europea, al mismo tiempo que pueden estar más preparadas que otras para afrontar periodos complicados. Por el contrario, a lo largo de la historia se han encontrado muchas piedras en el camino que les ha sido muy difíciles de sortear. Así es lo que se deduce de un último estudio realizado por Deutsche Bank junto con la Federación Europea de la Empresa Familiar.

En este sentido se puede llegar a la conclusión de que las empresas familiares europeas tienen unas ideas muy claras sobre qué necesidades tienen de los políticos y del sector financiero para llegar a conseguir el éxito en el futuro. De hecho, una de las principales conclusiones es el deseo de mantener un contexto lo más fiable posible, un marco impositivo equilibrado en todos los países europeos, menor burocracia y regulación menos compleja.

En relación con el sector financiero, los representantes de las compañías familiares que fueron consultados por este estudio afirman en promedio que los bancos deben entender el modelo de negocio y la estrategia para ganarse su confianza.

Asimismo, ponen en valoración valoran que una entidad sea un socio experto con el que compartir conocimiento en temas como la internacionalización, la exportación, la financiación o el modelo de negocio. Bastantes puntos a tener en cuenta y mucho por hacer en esta materia. De momento, parece enquistado.

Repercusión en ámbito europeo “Las empresas familiares generan entre el 40% y el 50% de empleos de la Eurozona y son la cuna de la cultura del emprendimiento en el continente”, explicaba Íñigo Errandonea, Responsable de Empresa de Deutsche Bank España. “Este estudio, realizado a partir de la opinión en profundidad de representantes de la empresa familiar, nos permite conocer mejor sus expectativas, sus especificidades y los retos que afrontan, y cómo podemos desde el sector financiero dar respuesta a todo ello”, agregaba al respecto.

En esa misma línea se manifestaba Jesús Casado, secretario general de la European Family Businesses AEIE, que apuntaba que existen empresas familiares, que representan el mayor potencial de crecimiento en la Unión Europea.

“Para que la empresa familiar siga creciendo, necesitamos políticos que apoyen al empresario y a las empresas de tradición ya consolidadas y no solo al emprendedor y a la creación de startups. Necesitamos también políticas que promuevan la inversión privada y que recompensen el capital a largo plazo”. Por tanto, el impacto realmente es bastante importante. Justo en lo que coinciden fuentes consultadas especializadas en la materia.

Particularidades en las empresas familiares

También, cabe reflexionar sobre qué retos afronta la empresa familiar actualmente en la Unión Europea, teniendo en cuenta sus particularidades. De este modo, uno de los factores a tener en cuenta es la estabilidad de estas empresas en tiempos crisis. Tanto, que estarían “más preparadas para hacer frente a este tipo de dificultades por su dirección eficiente; rápida toma de decisiones; su cultura corporativa basada en los resultados y la confianza, y su cariz emprendedor y deseo de independencia financiera”.

Los expertos coinciden en que la innovación y la digitalización presentan un reto para las empresas familiares en Europa. Una de las conclusiones obtenidas es que la mayoría de estas compañías se decantan por la estrategia “do it yourself”, ya que puesto se ven a sí mismas como emprendedores con un profundo conocimiento de su sector, aunque también utilizan las adquisiciones o la cooperación para afrontar este reto.

El último reto importante al que deben hacer frente es la transmisión de la empresa a la siguiente generación, y que requiere de una planificación temprana, y una clara comprensión de las expectativas y visión de cada una de las generaciones.

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