MONITOR DE LATINOAMÉRICA

Ecuador acepta un mayor acer­ca­miento al bloque co­mer­cial re­gional

La Alianza del Pacífico y sus futuros ‘estados asociados’, cada vez más cerca

Avances en la ne­go­cia­ción con Canadá, Australia, Singapur y Nueva Zelanda

Lenin Moreno, Ecuador.
Lenín Moreno con Felipe VI.

La Alianza del Pacífico, el bloque in­te­grador de más éxito en Latam, suma nuevas apro­xi­ma­cio­nes, al mismo tiempo que avanza a paso rá­pido en la ne­go­cia­ción con ter­ceros para que se in­cor­poren en la ‘superestructura’ de Estados Asociados, di­señada en la úl­tima cumbre de Cali. Ecuador, hasta hace no tanto tibio en lo que su acer­ca­miento a la Alianza se re­fiere, pese a ser miembro ob­ser­va­dor, acepta ahora im­pulsar una mayor in­te­gra­ción en el bloque de la mano de su nuevo pre­si­dente, Lenín Moreno.

Días atrás, la Alianza (Chile, Perú, Colombia y México) cerró la segunda ronda de negociaciones, en medio de un gran optimismo, con los cuatros países designados candidatos a ‘estados asociados’ (CEA): Australia, Canadá, Nueva Zelanda y Singapur. Son cuatro naciones, hasta ahora observadoras, que representan el 20% del comercio del eje Asia-Pacífico y con cuya integración, la Alianza busca ampliar su mercado a 300 millones de consumidores, un 35%.

Los acuerdos logrados en la ronda permiten avanzar en acceso a mercados de bienes, servicios e inversión, compras públicas y entrada temporal de personas de negocios. En la negociación fue clave el pacto para centrarse en anexos sectoriales de cooperación regulatoria que facilitarán el comercio de productos en los sectores de interés exportador, como los ya incluidos entre los países de una Alianza cuya meta es aumentar y diversificar su exportación a la cuenca del Pacífico. Se debatió, además, incorporar otras materias como la defensa comercial, las pymes, la propiedad intelectual, la política medioambiental, las empresas comerciales estatales y la política de competencia.

“La Alianza progresa en su proceso de integración económica y comercial con Asia-Pacífico, la zona más dinámica del mundo”, resaltaron fuentes del grupo, mientras que la delegación australiana destacó el potencial que la Alianza tiene para sus empresas y el interés por alcanzar un acuerdo de libre comercio con el bloque. Australia manifestó especial interés en avanzar con la mayor rapidez posible en el aumento de vínculos y desarme arancelario. “Los mercados latinoamericanos no han sido explorados suficientemente por los exportadores y el acceso competitivo de Australia a esas economías se ha visto limitado hasta ahora por altos aranceles y barreras proteccionistas”, se señaló. De los cuatro candidatos, Canadá es el único que tiene firmado un TLC con cada uno de los cuatro países de la Alianza, considerada por Ottawa “socio geopolítico”.

Para la Alianza, “el proceso de negociación con los cuatro aspirantes permitirá al bloque dibujar una de sus metas fundamentales: ser plataforma de integración comercial con proyección en Asia-Pacífico. Los acuerdos con los CEA buscan que el grupo incremente su relación con una zona prioritaria, sumando un grupo de economías complementarias, algo que permitirá no sólo asegurar el libre comercio, sino tener una vinculación mucho más profunda”.

La Alianza, iniciativa concretada en 2011 y lanzada en 2012, representa el 41% del PIB de Latam y es la octava economía del mundo. Suma 225 millones de habitantes y su renta per cápita supera los 18.000 dólares. En 2015 el grupo atrajo ya el 44% de la IED que llegó a toda Latam (cerca de 70.000 millones) España, uno de los primeros países en ser miembro observador, negocia desde hace dos años una relación privilegiada con el grupo.

La Alianza, que ya cuenta con 52 países observadores en todo el mundo (dos de ellos, Panamá y Costa Rica aspirantes a socios plenos), no deja de ganar ‘simpatías’. El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, no descartaba días atrás un mayor acercamiento comercial tanto a la Alianza como a EEUU. “Debemos refrescar nuestras relaciones internacionales” y revisar la posibilidad de alcanzar un acuerdo comercial con EEUU y las opciones en el marco de la Alianza, indicó el presidente, marcando un giro respecto a la política de su predecesor, Rafael Correa. E incluso respecto a sus propias palabras tras resultar electo la primavera pasada, cuando dijo que Ecuador tenía “una visión diferente” en referencia al manejo comercial que desarrolla la Alianza.

En los últimos meses, el grupo, al pairo de los cambios políticos en los líderes de Mercosur, Brasil y Argentina, ha impulsado también un acercamiento a ese bloque, aunque la confirmación de la superación de la reticencia brasileña al bloque dependerá del resultado de las presidenciales que en 2018 celebra el gigante regional. De momento, ambos bloques se han fijado una hoja de ruta para buscar convergencias y tres socios de Mercosur, Argentina, Paraguay y Uruguay son ya miembros observadores, junto con otros 11 países americanos (entre ellos EEUU y Canadá); 25 europeos (entre ellos Reino Unido, Francia y Alemania); 9 asiáticos (como China, Japón e India); dos africanos y los dos de Oceanía, Australia y Nueva Zelanda, que serán estados asociados.

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