La sa­lida a bolsa de la fi­lial bri­tá­nica O2, aún en el aire, será su prin­cipal ca­ta­li­zador

Telefónica aligera deuda para recuperar el terreno perdido

Puede re­ducir su apa­lan­ca­miento en unos 2.000 mi­llones de euros por el efecto Telxius

Alvarez Pallete, presidente de Telefónica.
J. M. Álvarez-Pallete, presidente de Telefónica.

No so­plan vientos fa­vo­ra­bles para Telefónica en Bolsa, que hace días perdía te­rreno dentro en el Ibex 35 al ser su­pe­rada por Iberdrola por pri­mera vez en la his­to­ria. El “sorpasso” llamó la aten­ción de los ana­lis­tas. Sin em­bargo, los nú­meros y fun­da­men­tales res­paldan a la ope­ra­dora es­pañola de cara a re­montar rá­pi­da­mente. Las me­jores pers­pec­tivas de in­gresos en Latinoamérica, la re­duc­ción pro­gre­siva de la deuda, y la po­sible sa­lida a bolsa de O2 en la Bolsa de Londres, son los ca­ta­li­za­dores más im­por­tantes de cara al fu­turo más in­me­diato.

No está todo dicho, ni mucho menos. La compañía que preside José María Álvarez-Pallete tiene posibilidad de volver a seducir el hambre de los inversores que en los últimos tiempos se han marchado. Hasta ahora, el impacto regulatorio y el efecto divisas, en Argentina, Brasil, Colombia, ha penalizado a sus intereses a corto plazo, como así descuentan la media de los expertos. Pero eso puede cambiar a no muy tardar.

En un principio, como señalan los analistas de Renta 4, Telefónica tiene todo de cara para que se produzca una mejora bastante cuantiosa en cuanto a su Ebitda por efecto comparativo con años anteriores. Esto debería ir de la mano del cumplimiento de los objetivos este año, teniendo en consideración que los números que ha presentado hasta la fecha han ido por ese camino. Con todo, la alta competitividad entre operadoras sigue siendo el principal riesgo de cara a los trimestres venideros.

Todo esto, unido a las incertidumbres que llegan desde el otro lado del Atlántico, ha provocado que Telefónica haya perdido bastante terreno en términos bursátiles. Para algunos, una situación muy exagerada sobre los fundamentales que tiene la empresa. De hecho, fuentes del mercado consultadas apuntan a que la firma de telecomunicaciones “puede ser de las que lideren el rebote y las que mejor comportamiento puede tener en el medio y largo plazo”.

Es por lo que apuesta la media del mercado. el 50% de los analistas (el porcentaje más elevado) que conforman el consenso de mercado recomienda comprar acciones de Telefónica, mientras que el resto opta, mayoritariamente, por una posición neutral. Síntoma de que las entradas de capital pueden producirse muy próximamente.

Aligerar deuda y más caja

Para ello, Telefónica sigue con su plan estratégico adelante, con el que pretenden recoger frutos cuando todo se ponga en su sitio. El objetivo pasa por la reducción de la deuda, que en la siguiente actualización de datos debería reducirse en unos 2.000 millones de euros, hasta los 45.215 millones de euros (2,8 veces el Ebitda), según las últimas estimaciones realizadas por el equipo de análisis de Renta 4.

Estos expertos también exponen que el grupo debería seguir generando caja, junto con la recuperación del circulante hasta un incremento de unos 1.681 millones de euros, a pesar del pago de dividendo en diciembre, que tuvo un impacto en sus cuentas de 1.025 millones de euros, y del Capex con una posible repercusión de 2.854 millones de euros en su balance.

Además, las perspectivas en Latinoamérica, en donde las divisas deberían seguir presionando, es fundamental para el cumplimiento de todos sus objetivos. La situación del negocio en varios países de Latinoamérica en donde la competencia sigue siendo intensa (Perú y Chile, principalmente) o su posición competitiva en México son otro de los factores que se apunta.

Con todo, la prioridad de Telefónica es recortar deuda, que sigue en parámetros que quiere reducir y los inversores valorarían favorablemente estrategias encaminadas a ello.

Ampliar liquidez, la clave

Dentro del planteamiento del equipo gestor sigue incluyéndose la capacidad de vender activos con el objeto de disminuir apalancamiento y ampliar liquidez. Fuentes del mercado explican que el principal catalizador positivo es “la venta de activos”, principalmente la filial británica O2, para quitarse más peso de la deuda.

Desde otras entidades hablaban también recientemente que necesita realizar la salida a bolsa de O2 para acometer esa reducción del pasivo, que es uno de sus principales problemas para que “su rating no sea vulnerable”. En este sentido, las fuentes consultadas concluyen que esa colocación no se conseguirá hacer “al menos” hasta la primavera de este año.

Este jueves, además, los analistas de Bankinter aseguran que con la OPV de O2, Telefónica podría obtener alrededor de 3.000 millones de euros por el 40% de la filial. Unos ingresos que irían destinados a reducir la deuda del grupo.

Artículos relacionados