News Links

Dos gurús en EEUU aplauden la recuperación y perspectivas de la eurozona y de España

’Una Europa más uni­fi­cada puede ser para los in­ver­sores in­ter­na­cio­nales el acon­te­ci­miento más im­por­tante de los pró­ximos cinco años’

Eurozona
Eurozona

Dice este mismo jueves Komal Sri-Kumar, pre­si­dente fun­dador de la con­sul­tora fi­nan­ciera que lleva su nombre con el aña­dido de Global Strategies: ‘La eu­ro­zona se ha con­ver­tido en un campo atrac­tivo con pers­pec­tivas de subida en las Bolsas, re­duc­ción de ren­ta­bi­lidad de bonos hacia ni­veles ale­manes y con la guinda la apre­cia­ción del eu­ro’. Y para España tam­bién tiene pa­la­bras cá­li­das:

‘Las expectativas de España se han visto impulsadas por una economía que creció más del 3% en 2016 y de nuevo en 2017, la mayor tasa de las cuatro grandes de la eurozona’. Lo recoge en una columna en Bloomberg titulada: ‘Europa va a dar a los inversores más razones para alegrarse’. Su tesis central está en el meollo de los debates europeos: si la eurozona va o no hacia una mayor integración.

Él es absolutamente partidario. Más que esto, está entusiasmado por entender que los últimos acontecimientos, desde la elección de Macron en Francia y la relajación del horizonte secesionista en Cataluña hasta el acuerdo para la Gran Coalición en Alemania. Y en concreto, la afirmación y la promesa del ministro de Economía in pectore, Olaf Scholz, de que Berlín ya no va a ‘dictar’ la política económica a sus socios.

‘Ese giro debería crear una atmósfera más propicia para las conversaciones’ entre Los 19, cree Sri-Kumar. Desde su punto de vista, ‘una Europa más unificada puede ser para los inversores internacionales el acontecimiento más importante de los próximos cinco años’.

Dos datos más concretos avalan el optimismo: la semana pasada la UE publicó las estadísticas del PIB, que reflejan el mayor ritmo crecimiento desde el inicio de la crisis hace diez años, con proyección de un 2,3% este año (dos décimas más que la previsión anterior) y un 2% en 2019. Y el diferencial de la deuda en algunos países clave se ha estrechado últimamente de manera notable. La prima de riesgo italiana ha caído desde 158 puntos básicos a 130, y la española de 100 a 73 pb.

Este mismo parámetro del diferencial de la deuda es uno de los que utiliza el Premio Nobel Paul Krugman en otro análisis de la coyuntura en Europa, ‘Notas sobre la recuperación europea’. En su columna habitual en The New York Times, Krugman ha utilizado el caso de España, y los datos concretos, como paradigma de esa recuperación en la eurozona

Primero se remonta al origen de la crisis y a su evolución: ‘Durante años, la zona del euro iba drásticamente rezagada respecto a EEUU: mientras América comenzó una recuperación sostenida a finales de 2009, Europa siguió sufriendo hasta 2013, sacudida por crisis e deuda y problemas de desajustes de costes en sus países miembros’.

Pero desde ese 2013, las cosas cambiaron, como recuerda Krugman: ‘Hemos visto un crecimiento significativo en Europa, con el mayor ritmo en las zonas, aparte de Grecia, que fueron las más golpeadas por la crisis del euro, especialmente España’.

Para ilustrar y demostrar su afirmación, Krugman presenta tres gráficos. Uno se refiere como hace Sri-Kumar al diferencial de la deuda. Las curvas del rendimiento del bono a 10 años de Alemania y España son un poema: parejo en 2007 en torno al 4%, para ir hacia abajo el alemán, y como un meteoro el español hasta llegar a casi 7% en la angustia que dio lugar al rescate bancario, hasta aproximarse de nuevo en cotas bajas en este inicio de 2018.

El segundo gráfico mide el PIB real desde la crisis entre Alemania, España y la media de la eurozona, con valor 100 en 2007 para todos. Las curvas caen hasta 2009 en Los 19 y en Alemania, cuando comienza su recuperación, pero en España prosigue el descenso cuatro años más y ahora todavía sigue por debajo de la media.

El tercer gráfico compara las curvas del coste laboral unitario entre Alemana, España y la media de la eurozona, con valor 100 en 1999. El coste laboral en aquellos años de la burbuja se disparó en España muchísimo más que en sus socios, hasta que las empresas tomaron medidas de supervivencia que en realidad significaron la ‘devaluación interna’ que todo el mundo conoce.

A esa devaluación le atribuye Paul Krugman gran parte de la recuperación económica en España: ‘España estrujó poco a poco hacia abajo sus costes laborales respecto a la eurozona’, lo que se tradujo ‘en un gran boom exportador, especialmente del sector del motor’.

Pero el Premio Nobel no es insensible al sacrificio que ha supuesto: ‘¿O sea, que todo va bien si la dicha es buena? No. El sur de Europa pagó un terrible precio durante los años de la crisis. El hecho de que la devaluación interna funcionara con el tiempo, tras años de alto desempleo, ni es una sorpresa ni una excusa para el sufrimiento en esos años. Si hubo alguna sorpresa fue política: la disposición de las élites políticas a pagar ese precio antes de aceptar la ruptura del euro’.

Las reformas y la devaluación interna, pero también otro factor ha ayudado a la eurozona a levantarse: las ‘tres palabras’ mágicas de Mario Draghi cuando prometió hacer ‘lo que haga falta’ para salvar la moneda única. Y el presidente del Banco Central Europeo sigue comprando deuda soberana y sigue haciendo lo que hace falta. Aunque ahora sea menos.

Artículos relacionados