DESDE EL PARQUET

Bodegas Riojanas, uva madura

El inicio de año ha sido bas­tante irre­gular para Bodegas Riojanas, en un ló­gico pro­ceso de asen­ta­miento des­pués de los má­ximos al­can­zados en 2017, cuando ganó más de un 52%, para en­ca­ra­marse sobre los 6 euros por ac­ción.

Fue su mejor nivel desde 2010. El grupo riojano ha superado así con notable alto lo que se antojaba un año extremadamente complicado por las heladas tardías y una larga e intensa sequía.

Aunque la producción se ha resentido, también es cierto que ha mejorado la calidad de los vinos en todas sus denominaciones, lo que junto la buena marcha de la demanda, especialmente en el mercado internacional, impulsará los márgenes y el beneficio.

Eso explicaría el creciente interés inversor. Aunque respecto a la marcha de la cotización, los analistas recuerdan que la bodega viene registrando un crecimiento anual medio del beneficio de casi dos dígitos durante los últimos seis ejercicios y, a pesar de ello, la acción ha estado bastante deprimida entre 2012 y 2016.

Buena parte de culpa de ese parón habría estado en el progresivo aumento de la deuda, solo contenido en el último ejercicio gracias al descenso del coste financiero, aprovechando los bajos tipos de interés, a las negociaciones para sustituir sus préstamos a largo plazo a tipo variable por otros a tipo fijo. Un proceso que permitirá tener el endeudamiento bajo control. Algo que agrada al mercado.

Como suele ser habitual entre los valores de pequeña capitalización, su principal hándicap es su escasa actividad de negocio. Apenas mueve poco más de 2.200 acciones diarias. Tampoco gusta mucho la escasa rentabilidad obtenida del capital invertido, muy por debajo de lo que sería deseable.

El grupo, sin embargo, está compensando estos lastres con una relación precio-valor contable bastante razonable y con una rentabilidad de dividendo (2,3%) sostenida y confiable.

Todos estos factores han justificado en buena medida la superación de la barrera de los 6 euros por acción en las últimas semanas, pero los expertos dudan que pueda mantener el movimiento alcista.

Desde el punto de vista técnico tiene una importante resistencia entre los 6,3 y 6,5 euros por acción. Una zona de congestión que tendrá difícil superar a corto y medio plazo. Máxime con los síntomas de agotamiento que empiezan a aflorar tras el intenso movimiento alcista del último año.

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