La ac­ción cae a mí­nimos de más de un año a pesar de la venta de Saeta Yield

La Bolsa pone en cuarentena a ACS por su aventura en Abertis

El grupo fue el más cas­ti­gado en el Ibex 35 la se­mana pa­sada con una caída del 10%

Florentino Pérez, presidente de ACS
Florentino Pérez, presidente de ACS

Toda la Bolsa es­pañola ha su­frido un duro cas­tigo en los úl­timos siete días, con el Ibex 35 per­diendo un 5,6% en su pe­riodo más do­lo­roso desde el des­plome pro­vo­cado por el Brexit en junio del año pa­sado. En pleno 'shock' por el inicio de una co­rrec­ción en Wall Street, un valor su­frió es­pe­cial­mente el im­pacto de la ca­ta­rata de ventas de in­ver­sores na­cio­nales y ex­tran­je­ros. Se trata de ACS. El grupo cons­tructor y de ser­vi­cios perdió un 10%, casi du­pli­cando la caída media del mer­cado.

La compañía que preside Florentino Pérez ha recibido una gran sacudida justo en la semana en la que se ha concretado la venta de la participada Saeta Yield a Brookfield. La OPA, que valora la compañía en 995 millones de euros, supondrá una buena inyección de liquidez para ACS, dueño del 24,2% del capital. Sin embargo, la cotización de ACS ha recogido con grandes dosis de frialdad una operación por la que percibirá 12,20 euros por acción.

En una de sus peores semanas como empresa cotizada, ACS perdió el nivel de los 30 euros por acción, aumento la caída acumulada este año por encima del 10% y cayó hasta los niveles más bajos desde el mes de enero del año pasado. Poco importa la luz verde de Bruselas a la OPA sobre Abertis o que la compañía se haya convertido en adjudicatario preferente para el diseño y construcción del tren automático de Montreal (Canadá), un proyecto de 3.300 millones de euros.

"La acción de ACS está ofreciendo signos cada vez más claros de cansancio. El mercado está poniendo a la empresa en cuarentena ante la guerra de opas que se avecina por Abertis. La batalla será de tal envergadura que de momentos esta previsión es capaz de tapar todo lo demás. La prueba es que este lunes ACS ha reaccionado ligeramente en bolsa, pero su subida ha sido en línea con la del mercado. No ha habido un gran rebote como podía esperarse tras la gran corrección de la semana pasada”, señalan fuentes del mercado.

Los inversores han decidido nadar y guardar la ropa en la compañía española. La razón es que la italiana Atlantia ya ha cerrado la financiación para mejorar la OPA sobre Abertis. Es decir, para como mínimo cerrar el gap de casi 1.300 millones de euros entre su actual oferta y los 18.600 millones de euros que Florentino Pérez pone sobre la mesa para tomar el control de la concesionaria de autopistas. Atlantia estaría dispuesta a pagar hasta 19 euros por acción.

“Todo parece indicar que Atlantia puede llevar a ACS al límite en esta batalla, y el mercado se está cubriendo las espaldas por si la guerra por la gran operación del año se recrudece”, señalan en un gran ‘broker’ nacional. En conversaciones con distintos grandes inversores internacionales, el grupo italiano ya ha deslizado su intención de pagar el 100% en efectivo sin condicionar el éxito de la OPA a que al menos un 10,1% de los inversores diesen luz verde al pago en acciones. El mercado ya da por hecho que Atlantia hará una oferta lo más clara y transparente posible.

Pero los inversores saben que el proceso será lento y que, para empezar, habrá que esperar alrededor de un mes para que la mejora de la OPA de Atlantia se concrete. Por lo tanto, muchos inversores están deshaciendo posiciones en los dos competidores (el grupo italiana también cae en bolsa en 2018, alrededor de un 8%) a sabiendas de que el proceso será duro y largo.

Mientras, la cotización de Abertis cotiza que la batalla será llevará el precio de la oferta alrededor de los 19,50 euros por acción. La concesionaria ha llegado a tocar incluso los 19,75 euros este año, en una demostración de que las expectativas de los inversores siguen por todo lo alto.

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