Monitor de Infraestructuras

La fi­gura y per­so­na­lidad del di­rector ge­neral es clave para Atlantia y Hochtief

Aljaro tomó las riendas de Abertis meses antes de las OPAs

La ope­ra­ción de la ita­liana aplazó la marcha de Reynés a Gas Natural Fenosa

Abertis
Abertis

La marcha de Francisco Reynés de Abertis para tomar las riendas de Gas Natural Fenosa ha de­jado a la com­pañía de in­fra­es­truc­turas en una si­tua­ción de im­passe en la ges­tión de­bido a las dos OPAs que ac­tual­mente tiene en­cima de la mesa. Su di­rector ge­ne­ral, José Aljaro, nuevo hombre fuerte, no deja de tener cierto signo de pro­vi­sio­na­lidad a la es­pera de ver quién se hace con el con­trol de la em­presa. Si ACS se lleva el gato al agua, a través de su fi­lial Hochtief, o la ita­liana Atlantia.

Pese a lo que parezca que Abertis ha quedado de repente descabezada, el relevo y la marcha del consejero delegado y vicepresidente de Abertis, Francisco Reynés, estaba tomada antes incluso de que se produjera el anuncio de la primera OPA lanzada por la italiana Atlantia. La operación, en cambio, retrasó un tiempo la llegada de Reynés a Gas Natural Fenosa y la reestructuración que se iba a producir en la eléctrica y gasista.

Una de las claves la dio el propio director general, José Aljaro, en la presentación de los resultados de Abertis. “La compañía no está parada” y “no estamos quietos”. Con estas dos frases, Aljaro quiso enviar el pasado 7 de febrero un mensaje de calma a los accionistas cuando, minutos antes, el lugarteniente de la compañía Francisco Reynés, acababa de despedirse y emprender camino hacia la sede de Gas Natural Fenosa, en la avenida de San Luis, en Madrid. Por eso, el director general de Abertis -y así lo dijo textualmente-, intentó dar un cierto “matiz de estabilidad a la compañía” y resaltar que hay todo un gran equipo al frente del barco.

A sabiendas de que será cuestión de pocos meses cuando se producirá un cambio en el accionariado y cuando el accionista que se haga con el control de la empresa diseñará su nueva estrategia, Aljaro ha asumido su cargo como un compromiso de “lealtad personal” -lleva 12 años trabajando esta casa-, “en beneficio de todos y en especial de nuestros accionistas”, dijo en la presentación de los resultados de la empresa.

Una pieza clave

Por otro lado, la figura de Aljaro en la compañía en estos momentos es clave para las dos empresas que quieren hacerse con los mandos de Abertis. Su experiencia en el grupo de infraestructuras va a permitir que la empresa no se resienta en cuanto a sus planes de inversión se refiere, ni tampoco en su gestión. De hecho, la acción apenas se ha movido -se mantiene en la banda de los 19,5 euros-, lo que quiere decir que los inversores han dado un voto de confianza al actual gestor.

Por este motivo, el tiempo que llevará aún conocer quién de las dos empresas opantes se llevará el gato al agua, no aparece por ahora como una amenaza seria para la marcha de Abertis. Otra cuestión es si el proceso se dilata demasiado. Atlantia ha admitido que prepara mejoras en su oferta pero deberá esperar a la resolución de la junta extraordinaria prevista para el 21 de febrero.

Una marcha prevista hace meses

Tal y como anunció el propio Aljaro, el traspaso de poderes con Reynés ha durado “menos de un minuto”. Esto quiere decir que la decisión de la salida del consejero y vicepresidente de Abertis, Francisco Reynés, se había tomado hacía tiempo y se había preparado todo con cierta calma. Y segundo, el actual director general tenía ya, desde hace meses, todas las llaves de los armarios.

El nuevo responsable de la compañía dijo, por ello, que la guerra de OPAs de la que es objeto la empresa no dificultará en nada a la hora de tomar decisiones de calado como, por ejemplo, la venta de Hispasat a Red Eléctrica, la posible puja por las ocho autopistas en quiebra que el Gobierno quiere licitar, y otras operaciones de compra en el exterior, como son, dos autopistas de peaje en Brasil.

El consejo ha adelantado incluso la fecha de la junta de accionistas a marzo -se celebrará el próximo día 13-, donde planteará la venta del 57,05% que la compañía tiene en Hispasat a Red Eléctrica a un precio que no podrá ser inferior a 656 millones de euros. En concreto, el equipo gestor pedirá autorización al consejo de administración para realizar esta operación, que supone valorar la compañía de satélites en 1.149 millones de euros.

La operación incluiría la venta del paquete del 33,69% de la empresa francesa Eutelsat, y que Abertis acordó comprar en mayo de 2017, pero que está pendiente aún del permiso del Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital. Sobre este aspecto, Aljaro ha evitado entrar en polémica con el ministro Álvaro Nadal, señalando en la rueda de prensa de los resultados que “no se puede poner en duda la fiabilidad del ministro”.

Negociaciones antes de la OPA de Atlantia

Mostró un respeto absoluto por el ministro Nadal, subrayando, eso sí, que “por ahora no podemos hablar de pelotazo”, y que, cuando se cierre la operación con Red Eléctrica “se planteará al ministro”. Aljaro ha desvelado que la venta de Hispasat a Red Eléctrica no tiene nada que ver con las OPAs de Atlantia y Hochtief sobre Abertis, ya que, según señaló, desde el pasado mes de abril, ambas compañías llevan hablando. También descubrió que la carta de confidencialidad se firmó en febrero de 2017 y que estaban dispuestos a vender.

Por tanto, la compañía lleva negociando desinvertir en Hispasat meses antes de que se produjese la primera OPA de Atlantia. La empresa italiana lanzó la OPA sobre Abertis en mayo pasado y tres meses se había firmado la carta de confidencialidad sobre la compra de Hispasat.

Respecto a la filial Cellnex, Aljaro lanzó un mensaje, tanto a ACS como a Atlantia: es una participación estratégica. “Sus actuales gestores están haciendo una gestión magnífica”. Abertis tiene un 34% del capital y para evitar lanzar una OPA, se tendría que vender un 4%.

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