DESDE EL PARQUET

Duro Felguera, amarga experiencia

En junio de este año, las ac­ciones de Duro Felguera se dis­pa­raron de forma es­pec­ta­cular tras lo­grar firmar un con­trato de Financiación Sindicada Multiproducto con un sin­di­cato de en­ti­dades fi­nan­cie­ras.

Sin embargo, enseguida se volvieron a derrumbar al conocerse que la línea de avales y contragarantía renovable (revolving) por un importe de hasta cien millones de euros estaba condicionada a la garantía por parte de una entidad aseguradora o entidad equivalente que cubriera al menos un 50% de cada aval. Algo que no tenía.

Un jarro de agua fría para los que compraron en aquel entonces por no leerse la letra pequeña. Ahora por fin, el grupo industrial asturiano ha logrado la aprobación en firme de una entidad aseguradora de reconocida solvencia y experta en estos productos, que le permitirá activar la mencionada línea de crédito a la mayor brevedad.

Una noticia que supone un notable alivio para los accionistas de esta compañía histórica del mercado continuo y que coincide además con el nombramiento José María Orihuela, antiguo número dos de Sacyr, como nuevo consejero delegado ejecutivo.

Al tiempo se ha producido la salida de dos consejeros independientes, relacionadas con el reciente cambio de la estructura accionarial provocada por la ampliación de capital completada en julio, así como la incorporación de una nueva consejera independiente.

Todo ello ha abierto un intenso proceso de reorganización en la estructura directiva cuyo objetivo principal será abordar la actualización del plan estratégico del grupo destinado a salir de la aguda crisis en la que se encuentra inmersa.

Factores que han vuelto a animar la cotización de Duro Felguera con subidas del orden del 15%, aunque aún está muy lejos de recuperar las pérdidas de más del 60% que acumula el valor en el año y que le ha llevado a convertirse en una de las peores compañías del mercado continuo con sus acciones a un céntimo de euro.

Los operadores, en cualquier caso, creen que no conviene dejarse llevar por la euforia a la espera de la llegada de esa liquidez anunciada y pendientes también del plan estratégico. Por eso aconsejan ir retomando posiciones de forma paulatina conforme vayan confirmando estos hitos para no perder el beneficio del rebote pero sin asumir excesivos riesgos en una empresa todavía en una posición delicada.

El regreso a la senda de los beneficios este año, recuerdan, ha sido fruto de la reestructuración de la deuda y la ampliación de capital, pero sus ventas al cierre del tercer trimestre muestran una caída de más del 35%. El aumento de los costes, la disminución paulatina de la cartera de pedidos y la reducción de los márgenes serán otros de los problemas que deberá solucionar la nueva cúpula directiva antes de empezar a echar de nuevo las campanas al vuelo, si no se quieren repetir amargas experiencias pasadas.

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