Monitor del Seguro

La com­pe­tencia en Autos y Salud se­guirá cre­ciendo en los pró­ximos meses

2019: avances en Vida y estabilidad en No Vida

El sector ban­cario se hace fuerte: el se­guro aporta ya el 10% de los re­sul­tados

‘XXII Concurso Sectorial de Detección de Fraudes en Seguros’
Fraudes en Seguros.

La eco­nomía es­pañola se­guirá cre­ciendo en 2019, aunque me­nos. Según es­ti­ma­ciones de BBVA Research, el PIB se des­ace­le­rará hasta el 2,6% en pro­medio en 2018 y hasta el 2,4% en 2019. ¿Cómo afec­tará este con­texto eco­nó­mico al se­guro? Una en­cuesta rea­li­zada por el banco con­cluye que “la evo­lu­ción de la con­tra­ta­ción de se­guros no se está viendo muy afec­tada por la des­ace­le­ra­ción de la eco­nomía y de las ex­pec­ta­tivas ne­ga­tivas de la mis­ma”.

Pero no hay que olvidar que el nivel de ingresos del hogar es la variable más influyente que explica la contratación de seguros.

Así las cosas, la previsión es que las primas en el ramo de No Vida aumenten un 3,7% y un 3,3% en 2019 y 2020, respectivamente. Destaca el avance esperado en Salud, 5,6% y 6% en los dos próximos años. Este ramo ha sido uno de los motores del crecimiento del seguro en los últimos tiempos, azuzado por la mejora de la renta de las familias y al aumento de los precios. La facturación del seguro de Autos será más modesta, confirmando la tendencia a la desaceleración observada en 2018. El crecimiento esperado es de un 2,6% y 2,1%, respectivamente en 2019 y 2020.

Es en estos dos ramos es en los que se espera un crecimiento mayor de la competencia en el primer semestre de 2019. Según una encuesta realizada por la entidad, el 54% de los que respondieron prevé una subida de la misma en Salud, y un 53% en Autos, los mayores porcentajes de entre todos los ramos.

Hogar crecerá en los dos próximos ejercicios prácticamente al mismo ritmo que en 2019, un 3,7% y 3,5%, respectivamente, un negocio al que le vendrá muy bien la recuperación del mercado inmobiliario. En este caso, el 34% de los encuestados cree que se incrementará la competencia en los próximos meses frente a un 63% que confía en la estabilidad.

¿Y qué pasará en el ramo de Vida, que tanto ha sufrido en los dos últimos años el impacto de los bajos tipos de interés? Pues que se va a animar. Según los últimos datos, entre enero y octubre de 2018, el descenso de las primas ha sido del 2,1%, y se espera que 2019 se cierre con un crecimiento del 2,5%, avance que en 2020 llegará ya al 4,3%.

Tanta el negocio de Ahorro como el de Riesgo se incrementarán, pero, sin duda, el motor del ramo será el segundo, con aumentos de facturación del 7,4% en 2019 y del 7,5% en 2020. El avance de este negocio está vinculado a la actividad económica e inmobiliaria a través de la concesión de hipotecas. La marcha del seguro de Ahorro será bastante más floja, pero in crescendo. En 2019, el incremento de las primas recaudadas por la venta de estos productos será del 1,6% y en 2020 del 3,7%. Tras esta evolución se encuentra la mejora económica y el esperado aumento de los tipos de interés. También es relevante el incremento que se espera de la competencia en este ramo. Si hace un año solo el 15% de los encuestados esperaba un aumento para el primer semestre de 2018, ahora son ya el 23%.

En la evolución del negocio de Vida hay un actor clave, la banca, que es el canal dominante de la distribución del seguro de Vida, tanto en el segmento de Ahorro como de Riesgo. Acapara entre el 70% y el 80% del negocio. Y esto es así debido a la capilaridad de la red bancaria española, la cercanía del ahorro previsional al negocio financiero y la relevancia que para la comercialización de los productos de Vida Riesgo tiene la comercialización de hipotecas, según explica Analistas Financieros Internacionales (AFI) en su último informe sobre el sector.

De este análisis se desprende que los 15 principales grupos bancarios participan en aseguradoras que operan en este ramo, aunque no todas tienen el mismo peso. La Caixa es líder indiscutible con 60.000 millones de euros de balance gestionado, seguida a mucha distancia por BBVA y Santander (esta última tras la adquisición de Popular), con unos 20.000 millones cada una. Con un volumen de negocio de en torno a la mitad del de los dos grupos anteriores, se encuentran Sabadell y Bankia, y por debajo se encuentran Ibercaja, con unos 7.000 millones, y Unicaja, con 4.000 millones. En total, estos 7 grupos bancarios concentran más del 90% del negocio de Vida vinculado a la banca, el cual, a su vez, genera unos 2.000 millones de euros de beneficios con una concentración similar.

El poderío de la banca en este ramo es tan grande que crecer es difícil, pero no imposible. El crecimiento solo puede venir por el aumento del tamaño del mercado, algo que para los expertos de AFI es perfectamente verosímil dada “la baja penetración de los productos asociados (Vida Ahorro fundamentalmente) respecto a nuestros homólogos europeos y las incertidumbres sobre la suficiencia que proporcionarán en el futuro las pensiones públicas”.

No obstante, también advierten que los bajos tipos de interés y la expectativa de que este escenario se prolongue en el tiempo “constituye un factor limitativo a corto y medio plazo”. Además, alerta del atractivo que ejerce el ramo en aseguradoras internacionales especializadas y en compañías que históricamente han limitado su ámbito de actuación a No Vida: “Es clara la tendencia reciente de estos dos tipos de operadores por aumentar su peso en el negocio de ahorro previsional e incluso por competir con la creación de nuevos vehículos en el negocio del asesoramiento y la inversión puramente financiera”.

En No Vida, la influencia de la banca es mucho menor, aunque no despreciable. Controlan entre el 25% y el 30% de las primas, destacando el peso de Línea Directa (filial 100% de Bankinter) y SegurCaixa Adeslas (filial de CaixaBank y Mutua Madrileña), que acaparan el grueso de la contribución de los resultados a los grupos bancarios. En este caso, dado el escaso peso relativo de la banca en No Vida las oportunidades de crecimiento son mayores. Pero querer no es poder. AFI comenta que la comercialización de los productos de este ramo, “alejados de las características de los productos financieros en los que están especializadas las entidades bancarias y sus redes, es mucho más compleja”.

2019 no será el año más brillante para el sector asegurador, pero el negocio vuelve a tomar impulso, con el ramo de Vida levantando el vuelo y el de No Vida consolidando su crecimiento; y todo ello animado por un sector bancario que cada vez se apoya más en el negocio asegurador para animar sus cuentas: aporta un 10% de los resultados de la banca, pero si se excluye a Santander y BBVA, donde la aportación del negocio bancario exterior es el que domina, la contribución del seguro al resultado consolidado se eleva hasta el 27%.

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