En los 10 pri­meros meses de 2018, las ex­por­ta­ciones cre­cieron casi un 10% en tasa in­ter­anual

La favorable evolución del comercio exterior apuntala la recuperación económica

Las ci­fras de oc­tubre des­pejan las dudas sur­gidas por los malos re­sul­tados de sep­tiembre

comercio internacional
Comercio exterior.

Las ci­fras del co­mercio ex­te­rior en los pri­meros diez meses del año 2018 con­firman la buena salud de la eco­nomía es­pañola: ré­cord de ex­por­ta­cio­nes, sín­toma inequí­voco de una buena com­pe­ti­ti­vi­dad; ré­cord tam­bién de im­por­ta­cio­nes, señal de un ro­busto cre­ci­miento de la de­manda in­terna. Cifras que junto a la evo­lu­ción de los in­gresos fis­ca­les, su­pe­rior a los gas­tos, apuntan a una re­duc­ción del dé­ficit pre­su­pues­ta­rio. Lo que en sep­tiembre pa­reció el anuncio de una som­bría evo­lu­ción de las ventas al ex­te­rior ha sido des­men­tido por las ci­fras del mes de oc­tu­bre.

En ese mes, úlltimo del que se disponen datos finales, hubo récord de exportaciones, 26.403 millones, lo que supone un incremento interanual del 9% y del 19% sobre el mes de septiembre.

Las importaciones, por su lado, crecieron un 13,2% en tasa interanual, lo que también representa un récord en el mes de octubre sobre los diez años anteriores. Ahora bien, hay que observar que el volumen de mercancías importadas solo avanzó en un 6% mientras los precios lo hacían en un 7%.

El resultado del valor de estas ventas y compras con el resto del mundo se traduce en un déficit del orden del 52% superior al registrado en octubre de 2017. La demanda interior está tirando y fuerte como demuestra el crecimiento de la recaudación del IRPF, un 11% en lo que va de año así como un incremento del 15% en el impuesto de sociedades.

La economía doméstica crece y con ella los ingresos del Estado de tal modo que el déficit de las administraciones públicas a final de año estará muy probablemente por debajo del 3%. España saldría, si la evolución fiscal no se tuerce, fuera del procedimiento del déficit excesivo que marca la UE.

Octubre: exportaciones e importaciones récord. La buena condición competitiva de las empresas se reafirma al tiempo que el avance de las importaciones subraya que la demanda doméstica crece y con ella la factura pagada al exterior, incluidos los altos precios del petróleo.

El déficit no energético en octubre de 2018 es inferior al de octubre de 2017, otra buena noticia. Sin embargo, el déficit energético ha aumentado en un 112%, un salto que explica la amplitud del déficit comercial total.

Las cifras correspondientes a los 10 primeros meses del 2018 muestran un avance interanual de las exportaciones del 3,8%. Una cifra total de 238.576 millones de euros, lo que constituye un récord en los últimos 10 años. Lo mismo sucede con las importaciones, 266.600 millones de euros, récord también histórico y una tasa de crecimiento interanual del 6,3%.

El resultado de esta doble corriente de mercancías es un déficit comercial que aumenta en un 33% con la particularidad de la enorme influencia que han tenido en los últimos meses los precios de los hidrocarburos. Las cifras del mes de octubre lo confirman.

En el análisis por comunidades autónomas en los diez primeros meses de la exportación española Andalucía es la que más ha contribuido con un incremento de sus ventas a un ritmo del 7,6% frente al 3,8% de España y el 2,8% de Cataluña.

En el análisis global sobre importaciones e exportaciones para esos diez primeros meses del año el déficit total de 28.023 millones de euros se descompone de un déficit de 7 mil millones en el ancho epígrafe de productos no energéticos y de 21.016 millones en los productos energéticos. En ese sector los precios aumentaron a una tasa del 18% lo que explica más de un 40% del déficit total.

Los pronósticos sobre el consumo de combustibles fósiles confirman la urgencia de su sustitución por otras formas de energía no solo menos contaminantes si no también menos onerosas para nuestras cuentas exteriores. Medio ambiente por un lado y ahorro en los pagos al resto del mundo.

La balanza de pagos sigue, en cualquier caso, mostrando un superávit del orden del 1,2% del PIB gracias al excedente de los ingresos y pagos por servicios, con el turismo como reglón principal. Una cuenta del petróleo menos onerosa contribuiría poderosamente a mantener una posición acreedora frente al resto del mundo, un contrafuerte de solvencia ante el volumen de la deuda pública.

Artículos relacionados