DESDE EL PARQUET

Catenon, ni tanto ni tan calvo

Los foros bur­sá­tiles arden en la bús­queda de va­lores chi­cha­ros, que puedan con­ver­tirse en la gran re­ve­la­ción del pró­ximo año. Pese a la pe­sadez del ejer­ci­cio, los bol­sitas coin­ciden en co­locar a Catenon entre las pymes con más po­ten­cial para dar una po­si­tiva sor­presa en los pró­ximos me­ses.

La compañía cotiza en el MAB y en un sector, en el de la consultoría, que ya de por sí le debería restar puntos. Los foristas, sin embargo, creen que su posicionamiento tecnológico será una baza importante a favor en un momento en que el mercado está apostando abiertamente por las empresas más ligadas a la tecnología.

En este sentido se aferran a las palabras del presidente y principal accionista de Catenon, Javier Ruiz de Azcárate, que asegura que “el modelo de negocio es único y va a permitir a la compañía ser uno de los players del sector a nivel mundial” en los próximos años.

Pero no solo eso, insisten sus fans, una vez ha vuelto a la senda del beneficio y con unos niveles de deuda bajo control, según dicen, la compañía estaría en disposición de plantearse el reparto de dividendos. En este sentido, el grupo ha convocado a sus accionistas para el 10 de enero, en una junta general en la que destaca la posible aprobación de un programa de recompra de acciones propias. También prevén un anticipo de los resultados para días después que deberían confirmar la recuperación de las cuentas mostradas en la primera mitad del año.

Todo ello hace pensar a estos bolsistas en una posible explosión al alza en los próximos meses que pueda convertir a Catenon en una de las revelaciones del próximo año. Algo que parece excesivo según un reciente informe de Morningstar. La firma se muestra optimista con el valor y reconoce que se encuentra infravalorada por el mercado, pero limita su potencial alcista a poco más del 20% desde su actual precio de mercado tras fijar su precio objetivo en 0,75 euros por acción.

Los expertos recuerdan además que la tecnología de Catenon no es un fin en sí misma sino un medio para llegar a sus clientes, por lo que no debería recoger, al menos tanto como dicen los foristas, el posible incremento del interés por los valores tecnológicos.

Su perfil técnico tampoco invita a pensar en una posible explosión alcista como creen algunos de estos bolsistas. Su tendencia en los dos últimos años es prácticamente plana y no hay señales objetivas, aunque recupere la tendencia alcista, para pensar en que pueda superar los 0,8 euros, máximos que ha tanteado este año, a corto y medio plazo.

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