DESDE EL PARQUET

Zoido, bolsa fuente de oportunidades

En su tra­di­cional co­mida na­vi­deña con los pe­rio­dis­tas, el pre­si­dente de Bolsas y Mercados Españoles (BME), Antonio Zoido, ha puesto de ma­ni­fiesto su preo­cu­pa­ción por el im­puesto sobre las tran­sac­ciones fi­nan­cieras pac­tado para sacar ade­lante los Presupuestos Generales del Estado.

Este impuesto, ha destacado Zoido, “será negativo para cimentar un desarrollo económico europeo basado en la diversificación de las fuentes de financiación, el abaratamiento de las mismas, el crecimiento del tamaño empresarial, el papel esencial de la libre asignación de capitales en los procesos de inversión y el régimen de equidad, competencia, transparencia y protección del inversor”.

Todo ello después de reconocer que este último año ha sido muy complicado para la Bolsa. A lo largo del ejercicio han confluido varios elementos desestabilizadores para los mercados de valores, como la inestabilidad política, la dificultades de algunos países emergentes y la devaluación de sus divisas, el Brexit, la tensión en el precio del petróleo, la crisis arancelaria entre Estados Unidos y China, los riesgos geopolíticos internacionales y el desafío presupuestario de Italia, entre otras incertidumbres que han pesado sobre el mercado. El Ibex 35 acumula en el año unas pérdidas de cercanas al 14%, con una volatilidad media en mínimos históricos.

Factores que también han pesado sobre el volumen de contratación. La negociación ha retrocedido un 9%, hasta los 550.000 millones de euros. No obstante, Zoido se ha mostrado moderadamente satisfecho con la llegada de nuevas compañías al mercado. Los flujos de capital canalizados han superado los 14.000 millones de euros hasta diciembre gracias a la incorporación de cinco nuevas empresas al mercado continuo y otras 21 al Mercado Alternativo Bursátil (MAB).

De este modo, ya se ha superado el centenar de sociedades presentes en el MAB, aunque la mayoría de las incorporaciones, un total de 18, han sido socimis, que han vuelto a ser las grandes protagonistas, acaparando las salidas a Bolsa en un mal año general para las OPV. Según cifras de la consultora PwC, el valor de las OPV realizadas en Europa entre enero y septiembre apenas ha alcanzado los 3.900 millones de euros frente a los 8.300 millones de hace un año.

Otro de los factores para mostrarse satisfecho, ha señalado Zoido, ha sido la rentabilidad por dividendo. Este año, los accionistas han percibido más de 25.600 millones de euros por este concepto, cifra que supera en un 3,9% la del pasado ejercicio.

Este año además, se ha registrado un nuevo récord de presencia de los inversores internacionales, propietarios ya del 46% de la capitalización total del mercado español. En la última década, la propiedad de los extranjeros sobre acciones de cotizadas españolas ha subido desde el 36,8% de 2008 hasta cerca del 50% actual. Por el contrario, la tasa de participación de las familias ha descendido hasta la zona de mínimos históricos, representando el 19,7% del total desde el 24,4% alcanzado en 2015.

En este contexto, ha subrayado Zoido, “se vislumbra una nueva era desafiante para los mercados, donde permanecen vulnerabilidades del pasado, como es la elevada deuda, y riesgos del presente entre los que destacan la concepción de una Unión Europea sin Reino Unido; la normalización de los tipos de interés en Europa; la inestabilidad de los Gobiernos, para sacar adelante sus proyectos o legislatura; o los inciertos avatares de los conflictos entre los grandes bloques”.

En cuanto a las perspectivas de la Bolsa española para el próximo año, el presidente de BME se ha mostrado confiado en la recuperación de la negociación y de los niveles de cotización. Los resultados de las empresas son mayoritariamente positivos y el PER es bajo en términos comparativos internacionales. Elementos que permiten ser optimistas de cara a que el mercado español siga siendo un foco de oportunidad para los inversores nacionales e internacionales.

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