La ma­yoría de las com­pañías que llegan al parque ado­lece de falta de ta­maño y mo­vi­miento

La Bolsa espera otra avalancha de socimis en 2019, pero persiste la falta de liquidez

Los ex­pertos abogan por un in­tenso pro­ceso de con­cen­tra­ción como el que re­gis­tran las más grandes

Socimis en Bolsa.
Socimis en Bolsa.

Divide y per­de­rás. Este es el lema que los ana­listas del sector in­mo­bi­liario aplican a las so­cimi que, sin tre­gua, saltan al mer­cado bur­sátil para apro­ve­char todas las ven­tajas fis­cales que les pro­por­ciona la le­gis­la­ción vi­gente. Sin em­bargo, creen que es con­tra­pro­du­cente que haya una le­gión de com­pañías sin apenas vida en el par­qué. Por una cues­tión de imagen de mer­cado y de efi­cacia como em­presas co­ti­za­das, abogan por un ur­gente pro­ceso de con­cen­tra­ción.

Las cifras globales asustan. Los vehículos que han ido llegando a la bolsa desde 2013 y están fuera del mercado continuo concentran ya más de 16.000 millones de euros en activos. Una cifra impactante, si se tiene en cuenta que multiplica por cuatro y por más de tres el valor en bolsa de los grandes gigantes del sector, Colonial y Merlin Properties, que se ganado en buena lid un lugar en el Ibex 35. Sin embargo, cualquier comparación de su vida bursátil es grosera.

Mientras que los dos gigantes del selectivo están entre los más líquidos del mercado y cuentan en su accionariado con los fondos estrella del sector a nivel mundial, la inmensa mayoría de las socimi del MAB son auténticos islotes bursátiles. Se contratan sólo de ven en cuando, con cifras de negociación ínfimas. Su presencia en bolsa no obedece más que a las ventajas fiscales que ofrecen a la familia dueña de inmuebles de turno.

General de Galerías Comerciales, la enorme socimi de Tomás Olivo, vale en bolsa cerca de 2.800 millones. Pero en los últimos tres meses solo ha cotizado en cuatro ocasiones. Un buen ejemplo de cómo es la vida bursátil de muchas de las más de 60 socimis que deambulan por el MAB pero que aportan muy poco al mercado bursátil nacional. Y segú previsiones del asesor registrado Armabex, en 2109 podrían incoporarse otras 20.

¿Qué hacer con este inmenso contingente de socimis? "Su presencia en bolsa no obedece más que a la ventaja fiscal. Si no fuera así, seguirían totalmente fuera de los focos. Lo normal es que en los próximos años veamos procesos de concentración en las socimis como ya se han visto entre las grandes, porque la alternativa es una legión de zombies bursátiles sin ningun sentido en un mercado que se precie", señala un analista inmobiliario.

Las compras de Axiare por parte de Colonial o la de Blackstone sobre Hispania demuestran el enorme atractivo de unas compañías que han revitalizado el sector inmobiliario hasta niveles impensables. Pero tras el vértice de la pirámide se esconde una legión de compañías que no sólo no se mueven en bolsa, sino que tampoco tienen actividad corporativa en forma de compra o venta de inmuebles. Se limitan a cotizar sin más objetivos.

Activos residenciales y en menor medida locales comerciales y oficinas forman el grueso de la cartera de unas sociedades que, por otra parte, tampoco tienen mayor interés en atraer nuevos inversores. "Creo que aunque será un proceso lento, veremos a algunas de estas socimi fusionarse para ganar tamaño y cierta relevancia en bolsa. Otras, con el tiempo, tendrán que irse por falta de liquidez y difusión", aseguran en fuentes del sector.

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