MONITOR DE LATINOAMÉRICA

Mario Abdo Benítez apuesta por la in­ver­sión ex­te­rior para es­ti­mular la eco­nomía

Las empresas españolas aumentan su presencia en Paraguay

Madrid y Asunción anun­cian un pró­ximo acuerdo para evitar la doble im­po­si­ción

Inversión en América Latina
Inversión en América Latina

Paraguay, ol­vi­dado du­rante años por las em­presas e in­ver­sores es­paño­les, co­mienza a des­puntar como des­tino atrac­tivo, al pairo de las me­didas im­pul­sadas tanto por la an­te­rior Administración Cartes como por el nuevo Gobierno gua­raní de Mario Abdo Benítez, para captar más ca­pital ex­te­rior en su eco­no­mía. Y a elevar este in­terés con­tri­bui­rán, sin duda, los acuerdos para evitar la doble tri­bu­ta­ción e im­ple­mentar la pro­tec­ción re­cí­proca de in­ver­siones en los que tra­bajan ac­tual­mente Madrid y Asunción.

En cinco años, el número de empresas españolas presentes en el país se ha multiplicado por veinte: de apenas 16 en 2013 a más de 320 en la actualidad.

Días, atrás, el canciller paraguayo, Luis Alberto Castiglioni, señalaba que ambos Gobiernos ultiman acuerdos para eludir la doble imposición y proteger las inversiones como fórmula para impulsar la instalación de un mayor número de empresas españolas en el país sudamericano. Desde Asunción se cuenta con tener terminadas las negociaciones para ambos acuerdos en el primer trimestre de 2019, cuando el canciller paraguayo viajará a España para reunirse con su colega Josep Borrell, y abordar “una agenda concreta focalizada en la cooperación y un mayor acercamiento económico bilateral”.

Según fuentes paraguayas, este renovado impulso a los vínculos económicos se fraguó en la pasada Cumbre Iberoamericana de La Antigua, donde tanto el rey Felipe VI como el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, trasladaron al presidente paraguayo, Mario Abdo Benítez, el creciente interés por el país por parte de muchas empresas españolas, que estarían esperando la firma de ambos acuerdos para desembarcar en el país sudamericano. El con¬ser¬vador Benítez (Partido Colorado), que asu¬mió el cargo el 15 de agosto, se ha fijado como objetivo po¬ten¬ciar la in¬ver¬sión ex¬te¬rior, es¬pe¬cial¬mente la es¬pañola, para estimular el cre¬ci¬miento de la economía paraguaya y renovar las infraestructuras.

El PIB de Paraguay avanzará este año entre el 4,4% y el 4,6% y lo hará entre el 4,2% y el 4,7% el que viene, tras marcar una expansión del 4,8% en 2017. Crecerá así en 2018 y 2019 muy por encima de la media latinoamericana (1,2%-1,3% este año y 1,8%-2,2% el próximo, según las últimas previsiones del FMI y la Cepal) y se situará en el bienio en el pelotón de cabeza de las economías con mayor expansión en la región. Paraguay, por otro lado, ha visto crecer sensiblemente la llegada de inversión exterior en los últimos años, aunque sigue siendo uno de los mercados sudamericanos que menor capital recibe. No obstante, y según datos de Cepal, en los últimos años ha duplicado la media de 137 millones de dólares del período 2005-09 y se mueve en una media anual superior a 320 millones en los últimos ejercicios, tras el pico de 697 millones de 2012. El año pasado la IED fue de 356 millones, con un alza del 11% sobre 2016.

Entre las firmas establecidas en Paraguay, un país en el que España ha sal¬tado en apenas unos años de quinto a tercer in¬versor (tras Brasil y Estados Unidos), están Sacyr, Inditex, Air Europa, BBVA, Corsan, Prosegur, Mango, Isolux, Mapfre, Acciona, Grupo Arcallana, Typsa, Avanza, Hispania, Grupo Barcelona, Urba, Tragsa, Adolfo Domínguez, Elecnor y Clerhp, hasta un total de entre 320 y 350 compañías, según señaló recientemente a ‘La Nación’ el presidente de la Cámara de Comercio Paraguayo Española, Juan Ignacio Ibarra, quien apostilló que las principales inversiones se dan en los sectores agropecuario, inmobiliario, industrial, infraestructuras y servicios.

Al incremento de la inversión española en un mercado considerado ‘secundario’ por las compañías hasta hace no tanto, y al alza de las relaciones comerciales y de los vínculos turísticos ha contribuido la ruta aérea directa Asunción-Madrid que la aerolínea Air Europa inauguró a finales del año 2015. Uno de los últimos ejemplos de inversión española en el país lo ha protagonizado Acciona, que se ha adjudicó el pasado octubre un contrato de obras para el saneamiento de agua en la bahía y en área metropolitana de Asunción por 32,4 millones de dólares, reforzando su cartera de obras de agua y su presencia en Paraguay, país en el que la compañía está presente desde 2015.

Y a fines de noviembre, Sacyr firmaba un acuerdo con el Gobierno paraguayo que le permitirá cerrar la financiación y acometer el proyecto de autopistas que logró en octubre de 2016. El contrato, con el que Sacyr desembarcó en el país, atañe a la ampliación, mejora y explotación 30 años de dos autopistas, la Ruta 2 y la Ruta 7, que suman 170 km. La inversión prevista en su construcción es de 520 millones y se prevén ingresos por 1.470 millones. Para Sacyr es un proyecto emblemático ya que las dos autopistas conformarán el corredor más importante del país, ligando áreas que concentran el 70% de la actividad económica.

Además, se trata del primer proyecto que Paraguay lanzó al amparo de la nueva ley de construcción de obras en alianza con capital privado. Esta Ley de Asociación público-privada (APP) y el vigente Plan Maestro de Infraestructura, Transporte y Logística, que prevé inversiones por 16.000 millones en 20 años, son dos de las grandes bazas de la Administración para potenciar la inversión exterior, especialmente en infraestructuras. Paraguay es el mayor productor y exportador de energía eléctrica del mundo, a través de las presas de Itaipú y Yacyretá; el cuarto productor global de soja y el sexto exportador de vacuno.

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