DESDE EL PARQUET

Bankia se quita lastre ladrillero

Los bol­sistas han puesto la aten­ción en Bankia ante sus es­fuerzos por re­vertir el pro­gre­sivo giro a la baja. Los ana­listas de Renta 4 han re­cor­tado su con­sejo de so­bre­pon­derar a man­tener tras re­cortar su precio ob­je­tivo de 4,16 a 3,05 eu­ros.

Un precio que apenas le confiere un mínimo potencial de revalorización al banco, pese a acumular una caída de cerca del 30% en el año. Descensos justificados por la debilidad de los márgenes debido a la menor aportación de la cartera de renta fija.

Y aunque a lo largo del próximo ejercicio se pudiera observar un punto de inflexión con la recuperación de los márgenes, la firma cree que la cotización podría continuar presionada por las dudas sobre su capacidad para cumplir de su Plan Estratégico 2018-2020, que toma en consideración un escenario de recuperación de euribor que no se está dando.

La falta de visibilidad de subida de tipos por parte del BCE podría llevar al mercado a descontar la posibilidad de revisiones a la baja de los objetivos del plan, por lo que estos analistas se muestran muy prudentes respecto al valor.

A ello hay que sumar la falta de avances en su proceso de privatización. Las malas condiciones del mercado están impidiendo hacer planes para su privatización (61,03% del capital está en manos del Estado), lo cual seguirá siendo una de las fuentes de incertidumbre a futuro. De hecho, la probabilidad de una nueva prórroga de la fecha límite prevista para finales 2019 es bastante elevada si se busca una colocación a precios atractivos.

Una situación general que podría cambiar a mejor tras el acuerdo alcanzado por Bankia con el fondo Lone Star Funds para constituir dos sociedades conjuntas con el objetivo de administrar y desarrollar una cartera de activos inmobiliarios y créditos hipotecarios de dudoso cobro de la entidad financiera por valor de unos 3.070 millones de euros. Ambas sociedades estarán participadas en un 20% por la propia entidad financiera y en el 80% restante por una filial de Lone Star.

Con esta operación, Bankia logrará reducir en 6.000 millones sus activos improductivos durante 2018, lo que supone adelantar un año el calendario previsto en el Plan Estratégico 2018-2020. Al tiempo conseguirá reducir las incertidumbres respecto a la capacidad de cumplir dicho plan, que contempla, entre otras cosas, una disminución anual media de los activos problemáticos –dudosos y adjudicados– superior a los 2.900 millones de euros, con la finalidad de totalizar una reducción de 8.800 millones a su término.

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