Es uno de los diez riesgos prin­ci­pales para el pró­ximo año en la lista clá­sica del HSBC

Los tipos en negativo y la débil economía pueden obligar al BCE a dar marcha atrás

No sólo po­dría de­tener la re­ti­rada de los 2,4 bi­llones de euros in­yec­ta­dos, sino volver a las com­pras de bonos

Mario Draghi.
Mario Draghi.

La re­ti­rada de los 2,4 bi­llones de euros de li­quidez que ha pres­tado el Banco Central Europeo (BCE) en los úl­timos años para sacar a flote al con­ti­nente puede con­ver­tirse en un largo y tor­tuoso ca­mino para la ins­ti­tu­ción que go­bierna Mario Draghi. Hasta el punto de que uno de los ma­yores bancos mun­dia­les, el Hong Kong and Shanghai Bank (HSBC), ha si­tuado la po­si­bi­lidad de que el BCE se vea obli­gado a dar marcha atrás en sus plan­tea­mientos entre los diez prin­ci­pales riesgos para los mer­cados el pró­ximo año.

“Existe un alto riesgo de que el BCE afronte el desafío sin precedentes de ingresar a la próxima desaceleración económica con tipos de interés aún por debajo de cero”, alerta el HSBC en un reciente informe. “Con posibilidades limitadas para la acción fiscal, el BCE podría necesitar implementar una gama cada vez mayor de opciones de estímulo e iniciar nuevas políticas no convencionales”.

Así de contundente se expresa el séptimo mayor banco del mundo en un documento sobre los diez grandes riesgos para el próximo ejercicio. HSBC alerta la triple confluencia coyuntural negativa: que la economía de la zona euro se está desacelerando, que la inflación subyacente (la que no incluye los elementos más volátiles, como los precios de la energía y los alimentos no elaborados) se “mantiene estancada en torno al 1%” y la expectativa de unos precios más bajos del petróleo. Según estos tres parámetros, la inflación general caerá en el próximo ejercicio, según la entidad financiera.

Menú poco apetecible

El HSBC se muestra muy claro, según recoge el prestigioso medio digital Zero Hedge, cuando asegura que esta triple confluencia, el BCE no va a tener fácil afrontar la situación. Habla el informe sobre la posibilidad, limitada, de realizar nuevos recortes de tipos de interés. El precio oficial del dinero se encuentra en el 0% en la zona euro desde el 16 de marzo de 2016, mientras que los bancos que quieren depositar dinero en el banco de bancos europeo deben abonar nada menos que el 0,4% al propio BCE.

En vista de la limitación de las posibles acciones sobre el precio del dinero, HSBC indica que que BCE puede acudirá medidas “exóticas”, entre las que se encontrarían la vuelta (también con carácter limitado) a la compra de deuda pública y de empresas, así como la adquisición de títulos del mercado de valores. La entidad bancaria apunta incluso a algo absolutamente revolucionario, como sería la modificación de la meta de inflación. Desde el nacimiento del BCE, este objetivo se encuentra situado en el nivel del 2%.

“Creemos que más recortes de tasas o quantitative easing (aumento de la masa monetaria a través de compra de bonos públicos o privados) sólo pueden ser parciales y que las restricciones políticas y legales y los riesgos de estabilidad financiera, podrían impedir medidas que podrían tener un mayor impacto económico”. Lo que conduce a la institución financiera a lanzar un vaticinio un tanto estremecedor, cuando afirma que en este supuesto, “el BCE podría quedarse corto, la próxima recesión podría ser prolongada y dolorosa”.

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