Monitor de Innovación

Nueva Zelanda se suma a Australia y EEUU en la prohi­bi­ción de la tec­no­logía del gi­gante chino

El 5G de Huawei, vetado en las antípodas

Los go­biernos aducen pro­blemas en la se­gu­ridad tanto para usua­rios como para los países

Huawei
Huawei

En el um­bral de la re­vo­lu­ción 5G, el mundo aus­tral ha em­pe­zado a mirar con lupa la tec­no­logía china. Nueva Zelanda ha sido el úl­timo país en vetar una pro­puesta para la uti­li­za­ción de apa­ratos de te­le­co­mu­ni­ca­ciones fa­bri­cados por la mul­ti­na­cional china Huawei, con lo que, junto con Australia, son ya dos los grandes mer­cados que blo­quean el paso a los pro­ductos de esta firma. EEUU, por su parte, tam­bién ha anun­ciado res­tric­ciones más li­mi­ta­das.

El Gobierno del país insular tomó esta decisión después de que la empresa local de telecomunicaciones Spark se manifestase interesada en emplear aparatos de Huawei en su red de móvil 5G. El Ejecutivo neozelandés, a través de una agencia de seguridad, justificó la decisión en los riesgos que supondría la introducción de productos del coloso asiático.

Como en el caso de Australia, que tomó la misma medida hace tres meses, este veto tiene fuertes connotaciones geopolíticas.

No confían en Pekín

Las autoridades de los países oceánicos desconfían del Gobierno chino. Temen que Pekín, utilizando su poder absoluto sobre las personas y bienes de la nación oriental, fuerce a las empresas de telecomunicaciones que se hayan introducido en mercados extranjeros a realizar labores de espionaje industrial y extracción de secretos tecnológicos.

El Ejecutivo chino (cuyo presidente, Xi Jinping, fue recibido recientemente con todos los honores en su visita a España) aprobó el año pasado una serie de regulaciones que subordinaban a las empresas del país a los requerimientos de la inteligencia estatal. Esta normativa, como es lógico, aumentó la preocupación de muchos países, que ahora cristaliza en el veto a los ingenios 5G de empresas como Huawei y ZTE.

La nueva ola

El principal motivo de que el bloqueo de Australia y Nueva Zelanda haya llegado en este momento es el brutal salto cualitativo que están a punto de dar las telecomunicaciones.

La velocidad 5G, sucesora del ya casi obsoleto 4G, es la quinta generación de tecnología de transmisión para telefonía móvil. El brutal aumento de la rapidez en la descarga de datos que promete -y que ya está en desarrollo por parte de las grandes compañías- está llamado a revolucionar nuestra manera de comunicarnos. Y con ellas, se ampliarán también los medios para sabotear y espiar.

Huawei reaccionó al veto australiano reafirmando su independencia (un brindis al sol, dado el carácter autoritario y omnipresente del Gobierno chino) y ofreciéndose a dar todas las facilidades para que sus equipos sean supervisados por las autoridades australianas.

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