Más de dos ter­cios de los ex­pertos re­co­miendan com­prar la eléc­trica

En máximos históricos, Iberdrola convence a los analistas como nunca desde 2009

Hace valer al má­ximo su con­di­ción de valor de­fen­sivo en unos mer­cados in­ciertos

Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola
Ignacio Galán, pte. de Iberdrola

Favorecida por la co­yun­tura, sí; pero tam­bién con un con­senso de ana­listas nunca visto en la útima dé­cada. Así afronta Iberdola los úl­timos días de un 2018 en el que ha to­cado por pri­mera vez los 7 eu­ros. En má­ximos del año, la 'utilitie' se con­so­lida como el tercer mayor valor de la bolsa es­pañola con una ca­pi­ta­li­za­ción bur­sátil de casi 45.000 mi­llones de eu­ros. Inversores y ana­listas ven el vaso cada vez más lleno.

Bank of America Merrill Lynch es el último de sus correligionarios. Este jueves, subió su recomendación sobre la eléctrica de mantener a comprar y le puso un precio objetivo de 7,65 euros. Por lo tanto, ve a Iberdrola subiendo alrededor de otro 10% gracias a su gran diversificación geográfica y de activos como por las oportunidades de crecimiento que tiene por delante. El banco estadounidense se alínea así como la mayoría de las firmas.

Nunca desde 2009 Iberdrola había conseguido tantas recomendaciones de compra. Ahora, el 70% de los expertos se decanta por adquirir títulos. Y ni uno solo recomienda comprar. Por lo tanto, los analistas bursátiles prometen el paraíso bursátil a sus clientes, convencidos de que el grupo no encontrará obstáculos para sacar adelante las líneas maestras presentadas el pasado mes de febrero. De momento, la incertidumbre regulatoria importa menos.

Los analistas juegan muy fuerte en Iberdrola. Los de Credit Suisse la han incluido entre sus valores favoritos porque creen que la visibilidad del crecimiento orgánico siguie siendo alta. Y no escatiman asegurando que el beneficio por acción crecerá un 10% para 2023. Y para terminar de rizar el rizo, cree el que el potencial de crecimiento del dividendo de la compañía ha sido subestimado.

Bank of America Merrill Lynch ha llegado a asegurar este jueves que están más que asegurados los 32.000 millones de euros que la compañía prevé invertir hasta 2022. Más del 90% de las inversiones se destinarán a los negocios de Redes (50%), Renovables (37%) y Generación contratada en México (4%), que aportarán más del 80% del 'ebitda' en 2022. Unas cifras que el mercado está creyendo a pies juntillas.

De momento, el mercado está dejando en segundo plano los posibles recortes en la retribución o el precio de las materias primas que para analistas como los de Deutsche Bank sí tendrán un impacto negativo sobre el resto del sector. Pero el banco alemán salva a Iberdrola por su exitosa política de adquisiciones. Otra vez la diversificación como principal elemento defensivo para defender la valoración de la 'utilitie'.

La defensa a ultranza de Iberdrola contrasta con la incertidumbre política de España y el temor a decisiones de carácter populista. Pero en un escenario de mercado en el que los inversores vuelan a toda velocidad hacia los activos refugio como las 'utilities', Iberdrola se están haciendo muy fuerte en el parqué, en el que este año ha corrido menos que competidores como Naturgy o Endesa. Todo apunta a que puede cerrar el 'gap'.

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