OPINIÓN

El problema catalán condiciona los Presupuestos en Madrid y Barcelona

Tanto los pre­su­puestos del Estado como los de la Generalitat están en el aire, mien­tras sopla viento preelec­to­ral.

Torra, Aragonés y Artadi
Torra, Aragonés y Artadi

Las cuentas pre­su­pues­ta­rias para el pró­ximo ejer­cicio 2019, tanto las del Estado como las ca­ta­la­nas, están en el aire. El go­bierno del pre­si­dente Pedro Sánchez no cuenta con el apoyo de los par­tidos pro in­de­pen­den­tistas ca­ta­lanes (PEDCat y ERC). Y, por su parte, el go­bierno au­to­nó­mico ca­talán del pre­si­dente Quim Torra tam­poco tiene ma­yo­ría, ante la opo­si­ción de la CUP y la di­fi­cultad de con­vencer a los Comunes, menos aún al PSC. ¿Cuál será el es­ce­nario para los pre­su­puestos del 2019? Lo más pro­bable es que haya pró­rroga to­tal, o par­cial, en ambos fren­tes.

Sánchez insiste en que terminará la legislatura, con o sin presupuesto. Y Pere Aragonès, vice president de la Generalitat, responsable de Economía y hombre fuerte de ERC, no elude la eventualidad de una prórroga parcial. Es decir, hasta bien entrado el ejercicio 2019 pero dentro del primer semestre. Un semestre donde – si obviar adelantos electorales – habrá cita con las urnas en las municipales, la mayoría de autonomías y al Parlamento Europeo.

“Veo muy complicado que podamos tener unos presupuestos así en Catalunya si no se aprueban antes los del Estado”, dijo Joan Mena, diputado de Catalunya.En Comú-Podem, vinculando los dos frentes. Una afirmación que irritó a la portavoz del gobierno catalán, Elsa Artadi, quien tras el Consell Executiu semanal se mostró “sorprendida”. No hay que olvidar que los Comunes han salvado varias votaciones en el Parlament de Catalunya, como la reprobación a la monarquía, así como solidarios en el tema de los presos o el soporte a un futuro referéndum pactado.

Puestos a vincular escollos presupuestarios, desde el PDCat han recordado que ellos también pueden retirar el posible apoyo a los presupuestos municipales de la alcaldesa Ada Colau, que gobierna en minoría. En un ayuntamiento capital como es el de Barcelona, cuya batalla prelectoral ya está en marcha, a más de seis meses vista.

Los comunes defienden que los nacionalistas catalanes deberían estar por encima de la situación jurídica que afecta a los presos. Según ellos, no deberían seguir las políticas del ex presidente Mariano Rajoy – en alusión a aquella celebre frase de “cuando peor, mejor” – y tener en cuenta los intereses de una ciudadanía que espera un incremento del salario mínimo, hasta 900 euros mensuales, o la mejora de las pensiones entre otros aspectos de políticas sociales.

Los presupuestos catalanes verán la luz a mediados del próximo mes de diciembre, según todas las previsiones. Sin embargo, no serían aprobados hasta bien entrado el año 2019, según reconoció su máximo responsable: Pere Aragonès, vice president y conseller de Economía del Govern de la Generalitat.

Un calendario a varios meses vista en el que nadie se aventura a hacer pronósticos. Sobre todo porque, entonces si, estaremos en plena campaña para municipales y europeas en las que, por cierto, el candidato a europarlamentario por ERC es Oriol Junqueras, actualmente encarcelado.

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