Monitor del Seguro

El 60% de las com­pañías tiene un re­sul­tado téc­nico in­fe­rior a cero

Autos: muchas incertidumbres de cara al futuro

El coste de las re­pa­ra­ciones se in­cre­menta con la trans­for­ma­ción de los vehículos

Siniestralidad de autos
Siniestralidad de autos

3,4% (diciembre 2017), 2,93% (marzo 2018), 2,43% (junio 2018), 2,30% (septiembre 2018). Estos por­cen­tajes co­rres­ponden al in­cre­mento in­ter­anual tri­mestre a tri­mestre de la fac­tu­ra­ción por la venta de se­guros de Autos desde fi­nales de 2017 hasta sep­tiembre de 2018. La des­ace­le­ra­ción queda pa­tente. Y lo preo­cu­pante no es ese menor em­puje del ramo, que al fin y al cabo sigue cre­ciendo, pero a ritmos in­fe­rio­res.

La ralentización se está produciendo, además, en un contexto especialmente favorable, con las matriculaciones de turismos incrementándose a un ritmo del 10% entre enero y octubre. ¿Qué está pasando en el sector?

Una de las cosas que explica esta evolución es el frenazo que ha experimentado el avance de la prima media, lo que ha repercutido en el volumen de ingresos. A su vez, el descenso de los precios tiene varias causas. En primer lugar un factor clave es la elevada competencia, que a corto plazo es uno de los principales retos que afronta el ramo.

Pero hay más motivos. Uno de ellos es el auge del renting. A 30 de septiembre, la flota de automóviles en renting en España se elevaba a 621.262 vehículos, lo que supone un crecimiento del 14,13% en relación a los datos acumulados en los nueve primeros meses de 2017, según cifras de la Asociación Española de Renting de Vehículos (AER). Esta evolución tiene consecuencias en el ramo.

Pablo Jiménez, responsable de proyectos del Área de Investigación de Investigación Cooperativa entre Entidades Aseguradoras y Fondos de Pensiones (ICEA), explicaba recientemente en una jornada sobre la evolución del Automóvil y su impacto en el seguro, que esta apuesta por el renting implica pólizas colectivas, que son ligeramente más baratas que las individuales y que, además, suelen tener un nivel de cobertura en el segmento medio-alto. Conclusión: la recaudación se resiente.

Por tanto, hay que estar atento a esta tendencia, y también a la propia evolución de las matriculaciones. Para este año no se esperan sorpresas. A la luz de los últimos datos el crecimiento al cierre del ejercicio puede ser más que saludable, de en torno al 10%. Otra cosa es lo que ocurra en 2019. Juan Ramón García, economista sénior de BBVA Research, advierte que a partir de julio se ha observado un aumento inusual de las ventas de automóviles debido a la entrada en vigor en septiembre del nuevo protocolo de emisiones, el WLPT (Worldwide Harmonized Light Vehicle Test Procedure).

Este experto comenta que esta regulación ha provocado un adelanto de la demanda. En concreto se han vendido en estos últimos meses entre 20.000 y 30.000 vehículos adicionales, decisiones de compra que en realidad correspondían a meses posteriores. No se sabe cuántas matriculaciones de 2019 se han trasladado a 2018 por el WLTP, por lo que hacer previsiones sobre la futura evolución del mercado es arriesgado. No obstante, Juan Ramón García pronostica que deberían descender ligeramente, alrededor de un 2%. Se esfumaría, por tanto, un apoyo al crecimiento del seguro de Autos.

Esto en lo que respecta al negocio, en relación a los ratios de gestión, hay buenas noticias. Aunque tampoco se sabe hasta cuándo. El ratio de siniestralidad mantiene su tendencia descendente y se coloca en torno al 76% de las primas imputadas frente a casi el 80% de 2016. Una de las claves de esta evolución es la estabilidad o reducción de la frecuencia siniestral, que pesa más que el incremento del coste medio de los siniestros, que superaba los 740 euros en el segundo trimestre del año.

Esta reducción de la siniestralidad, junto a la estabilización de los costes, ha dado como resultado también la mejora del ratio combinado, que mide la rentabilidad técnica de los seguros de No Vida. Este ratio, que en 2015 y 2016 había llegado a superar el 100% se encuentra ahora en el 96%. Esto en general, pero, además, se sigue reduciendo el número de compañías con un ratio combinado superior a 100.

El resultado técnico puro, que es el propio de la actividad aseguradora (diferencia entre primas recaudadas y gastos por siniestros) también mantiene una tendencia al crecimiento, aunque en el segundo trimestre se ha percibido una ligera caída hasta situarse por debajo del 6% de las primas, un dato muy alejado ya del apenas el 1% de 2015.

Pero a la hora de analizar todos estos datos hay que tener cuidado. La buena evolución de los principales ratios de gestión desde 2017 podría ser solo un espejismo. Hay que tener en cuenta varias cosas. Por ejemplo, según destaca Pablo Jiménez, el reparto de ese resultado técnico no es para nada equitativo. Hay un porcentaje de en torno al 60% de las compañías, que no son pocas, que tienen un resultado técnico puro negativo, es decir, pierden dinero vendiendo seguros de Autos.

Hay otro dato más que no se puede perder de vista, la evolución del resultado financiero, que lleva perdiendo fuelle varios trimestres debido al contexto de bajos tipos de interés. Esto quiere decir que muchas aseguradoras de las que se engloban en ese porcentaje del 60% que no saca dinero por la venta de pólizas tampoco tienen el recurso de estos ingresos para apoyar las cuentas, lo que pronostica problemas de cara al futuro.

Si a este panorama le unimos un entorno de competencia muy elevado y los retos que suponen para el sector la transformación de la industria del automóvil en su camino hacia el coche autónomo, entre ellos el incremento del coste de las reparaciones, el panorama parece, en principio, poco alentador para una parte del sector. Antonio Martín, director de Estudios y Tecnología de la Información de ICEA, pronostica que veremos fusiones en el ramo y cambios de modelo de negocio.

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