DESDE EL PARQUET

Microsoft pelea el liderazgo de Apple

Atentos a la sana lucha en el mer­cado de va­lores entre Microsoft y Apple por ser la em­presa con mayor ca­pi­ta­li­za­ción del mer­cado nor­te­ame­ri­cano.

El empuje de la empresa de software, de la mano de su nuevo consejero delegado Satya Nadella, está coincidiendo con un importante ajuste de la empresa de la manzana debido a la pérdida de fuelle en las ventas del iPhone.

De este modo, pese a que ha dado un paso atrás respecto a sus máximos absolutos sobre los 115 euros por acción, los títulos de Microsoft están aguantando bien la corrección del mercado tecnológico sin perder de cara el nivel de los 107 euros. Eso supone que su capitalización supera ya los 815.000 millones de dólares.

Una solidez, señalan los expertos, apoyada en una excelente gestión de la compañía. En 2014, Satya Nadella sustituyó a Steve Ballmer como consejero delegado, tomando algunas decisiones importantes como el desmantelamiento de las compras fallidas realizadas hasta entonces por la compañía, entre las que destaca la adquisición de la operadora de teléfonos Nokia.

Al tiempo, el nuevo equipo directivo expandió el foco del grupo en la computación en la nube, donde radica su fortaleza actual. Este es un mercado incipiente que, según los analistas, ha realizado solo una mínima parte de su crecimiento futuro.

Hoy en día, las aplicaciones más famosas de Microsoft están instaladas en los teléfonos inteligentes que operan con los sistemas operativos de Apple y Google. Además, está realizando apuestas a futuro en oportunidades como la realidad aumentada o el reconocimiento de voz, áreas de negocio con un enorme potencial.

En cambio, la capitalización de Apple, se ha deslizado hacia los 810.000 millones de dólares en estos días al perder la cota de los 175 euros por acción. Este nivel contrasta con los máximos de 232 euros registrados a principios de octubre que le llevó a convertirse en la primera empresa estadounidense en superar los 1.000 millones de dólares en capitalización bursátil.

Ese día, de hecho, su precio alcanzó los 1.103 millones de dólares. A partir de entonces, la compañía ha empezado a vivir un auténtico calvario, llegando a perder un cuarto de su valor en Bolsa y poniendo en riesgo los niveles con los que comenzó el ejercicio. Un declive provocado por las dudas de los inversores respecto a la evolución de las ventas futuras del iPhone, su producto estrella, debido en buena medida a las tensiones provocadas por la guerra comercial.

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