Más allá del im­pacto eco­nó­mico, la banca ha en­ca­jado un enorme coste repu­tacional

La Ley Hipotecaria apuntillará a los abogados oportunistas

La queja ante esos des­pa­chos es­pe­cia­li­zados es ge­ne­ral, con mayor o menor in­ten­sidad

Ejecución hipotecaria
Ejecución hipotecaria

Después de la úl­tima ga­lerna su­frida por la con­tra­dic­toria po­si­ción del Tribunal Supremo sobre el im­puesto sobre hi­po­te­cas, los bancos buscan cual­quier ta­blón flo­tante al que aga­rrarse tras el nau­fragio su­frido por los li­ti­gios ju­di­ciales abiertos en los úl­timos tiem­pos. Ese ta­blón puede que sea la nueva Ley Hipotecaria, aún en trá­mite par­la­men­ta­rio. El coste eco­nó­mico ha con­lle­vado enormes pro­vi­sio­nes, pero la he­rida más honda se ha re­ci­bido en la repu­tación de todo el sector ban­ca­rio.

Los bancos se encuentran en la diana de la sociedad desde hace años, sobre todo tras el estallido de la dura crisis vivida y el afloramiento de algunas prácticas comerciales de algunas entidades que han minado la confianza de sus clientes en las mismas. El propio sector ya ha hecho autocrítica al respecto, pero ahora se abre un pequeño rayo de esperanza.

La nueva Ley Hipotecaria que se tramita aún en el Parlamento se presume como un asidero al que poder acogerse los bancos ante la avalancha de litigios judiciales vividos en los últimos años y que se han avivado por algunos despachos especializados en demandas contra la banca por diversos productos.

Las críticas hacia dichos bufetes han sido constantes y de manera distinta por parte de cada uno de los bancos. La consejera delegada de Bankinter, María Dolores Dancausa, se ha mostrado como la más combativa contra algunas firmas que no cejan en sus campañas publicitarias para que los clientes reclamen a sus entidades por distintos conceptos cobrados en determinados productos comercializados.

Aunque Bankinter no ha formalizado hipotecas con cláusulas suelo, sí ha ofrecido a sus clientes préstamos hipotecarios multidivisa. Ante la que se pudiera avecinar, el banco ya provisionó 22 millones al cierre de junio ante los litigios que tenga que afrontar. Dancausa, durante la presentación de los resultados del tercer trimestre, volvió a criticar el "enorme negocio de llevar a la banca ante los tribunales".

Tal vez con declaraciones públicas menos taxativas, Bankia propinó a primeros de 2017 un buen golpe al negocio de los despachos que se han especializado en los litigios contra la banca. El grupo presidido por José Ignacio Goirigolzarri ofreció acuerdos extrajudiciales a los clientes con hipotecas con cláusulas suelo, sobre todo, para ahorrarse los costes de los litigios.

Ese ofrecimiento por el banco en manos del Estado, con más de un 60% de su capital controlado por su rescate, fue criticado por algunos competidores, como el presidente del BBVA, Francisco González, que recriminó al que fuera su consejero delegado, el propio Goirigolzarri, de ofrecer una oferta con el respaldo estatal. Bankia ha devuelto cerca de unos 200 millones de euros a los clientes con cláusulas suelo.

Doble coste

El coste económico de las distintas demandas judiciales contra la banca no es el mayor castigo para el sector. La queja generalizada es que los bancos han visto mermada su reputación ante la sociedad y la recuperación de la misma se ha convertido en uno de los principales objetivos. Eso sí, sin olvidar la mejora de la rentabilidad de su negocio, que también se ha despeñado hasta mínimos.

Esos dos retos han centrado, en buena medida, las recientes presentaciones de los resultados trimestrales de los bancos. Mientras que algunos daban por perdida la batalla de la reputación, caso de la consejera delegada de Bankinter, otros consideraban que aún queda algún margen de mejora por pequeño que sea, como defendía el número dos de Banco Sabadell, Jaime Guardiola.

Tras el decretazo del Gobierno de Pedro Sánchez sobre los costes de la formalización de una hipoteca, la réplica llega por parte del portavoz de la Asociación Española de Banca (AEB). Según José Luis Martínez Campuzano, la nueva norma hipotecaria reforzará "la transparencia de la actuación de los bancos y, por tanto, la seguridad del cliente".

En su opinión, la ley en trámite parlamentario eliminará las diferentes interpretaciones judiciales que existen en la actualidad. "La imprescindible certidumbre jurídica debe combatir la cultura del litigio instalada en España donde todos como sociedad perdemos", concluye el portavoz de la patronal bancaria.

No obstante, y en este aspecto son muy conscientes los propios bancos, los litigios judiciales no se limitan a los préstamos hipotecarios. La pregunta es quién financia a los despachos que han centrado su negocio en las reclamaciones judiciales contra el sector bancario.

"A mí no me consta que tengan cuenta alguna con nosotros. Tal vez trabajen con bancos extranjeros con presencia en España", se justificaba un directivo de uno de los principales bancos del país. En cualquier caso, el filón encontrado por dichos bufetes parece haberse topado con un considerable obstáculo legislativo.

Artículos relacionados