DESDE EL PARQUET

Amper, paso adelante

Aunque irre­gu­lar, Amper cierra un año muy po­si­tivo tanto en cuanto a cum­pli­miento de ob­je­tivos como en su evo­lu­ción en Bolsa. El grupo cul­mina el tercer tri­mestre con una ga­nancia de 19 mi­llo­nes, con una me­jora del 79% res­pecto a los 10,6 mi­llones en sep­tiembre de 2017.

En los nueve primeros meses del año, la facturación de la compañía se ha elevado a 32,7 millones de euros, un 77% más gracias a la recuperación y crecimiento experimentado por sus negocios tecnológicos. Esta cifra, junto a la mejora de los márgenes comerciales, ha impulsado el Ebitda hasta los 10,8 millones de euros, multiplicando por más de siete el obtenido en el mismo período del pasado ejercicio. De este modo, ha conseguido ya el 78% del Ebitda presupuestado para todo el año 2018.

Este incremento está influido principalmente por la incorporación de los negocios industriales del Grupo Nervión, que han aportado 68,7 millones de euros, así como por la drástica mejora de los negocios continuados del Grupo, según Amper, y ponen en muy buen rumbo el plan estratégico 2018-2020.

Precisamente por el éxito de las últimas incorporaciones, el grupo sigue apostando por una estrategia de crecimiento inorgánico con el fin de reforzar su plan estratégico en cualquiera de sus líneas de negocio así como en la generación de de nuevas unidades productivas. Para ello continúa su labor de prospección y selección de posibles oportunidades de inversión, con lo que podría dar nuevas sorpresas positivas en los próximos meses a la espera de culminar el proceso de venta de sus negocios del Pacífico Sur.

Una situación general que ha colocado a Amper en la parte alta de los valores más rentables del mercado continuo, con una revalorización en el año cercana al 50%. De hecho, se ha convertido en uno de los valores favoritos de algunos expertos de cara al cierre del ejercicio después del rebote iniciado tras la presentación de sus cuentas.

De momento, todo apunta, si se cumplen las expectativas, a que cerrará el año en torno a los 0,34 euros por acción, máximos de este año, lo cual implica un potencial de revalorización del 25% desde su actual precio de mercado.

En ese nivel, los inversores deberán extremar su atención, pues ha ejercido de resistencia a lo largo de los dos últimos años por lo que en principio podría volver a venirse abajo. Aunque tampoco es descartable que esta vez sea el momento clave para su ruptura definitiva, lo cual abriría un importante recorrido al alza hacia niveles que no se veían, salvo de forma puntual, desde 2011.

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