Monitor de Consumo Bancario

En estos prés­ta­mos, la deuda au­menta aunque se esté al co­rriente del pago

Otro frente abierto: la hipoteca asimétrica

Los su­puestos afec­tados con­si­deran que causa "un enorme per­juicio eco­nó­mico y per­so­nal"

Hipotecas
Va de hipotecas

Después de un mes de al­bo­roto a cuenta de la sen­tencia del Tribunal Supremo res­pecto al im­puesto de Actos Jurídicos Documentados y la pos­te­rior en­mienda po­lí­tica, en forma de de­cre­tazo, la in­ter­mi­nable guerra hi­po­te­caria abre un nuevo frente: una de­manda co­lec­tiva contra Unión de Créditos Inmobiliarios (UCI) por la co­mer­cia­li­za­ción de la 'hipoteca asi­mé­tri­ca', un pro­ducto que, ase­gu­ran, está cau­sando "un enorme per­juicio eco­nó­mico y per­so­nal" a mu­chos hi­po­te­ca­dos.

UCI, entidad participada a partes iguales por varias entidades bancarias, comenzó la comercialización de este tipo de hipoteca entre 2009 y 2012, años de fuerte crisis económica en los que conseguir un crédito hipotecario era muy difícil. En esos años, según el relato de Asufin, se emitieron más de medio millón de hipotecas a través de agencias inmobiliarias.

Características

El recorrido crediticio de la hipoteca asimétrica -cuyo plazo normalmente es de 30 años- se articula en varias fases. Durante la primera década se establece una cuota fija muy baja, pero a un tipo de interés inusualmente alto. El importe de intereses, que no se cubre con la cuota, se suma al capital del préstamo. Por eso, aun cuando el usuario pague religiosamente, su deuda aumenta, generando nuevos intereses.

Un instrumento muy conveniente, según fuentes bancarias, en época de crisis y de alquileres altos, en la que muchas familias y particulares carecen de recursos para afrontar los costes habituales de un préstamo o que, dada la juventud de los firmantes, tienen expectativas de tener mayores ingresos al final de periodo de la hipoteca, cuando se acumulan los pagos y se amortizan intereses y capital.

El préstamo funciona de la siguiente manera: durante el primer período y en los dos tramos siguientes, el importe de la cuota se dedica íntegramente al pago de intereses. Sin embargo, en el cuarto se amortiza de golpe todo el capital que no se ha abonado durante los tres primeros, con lo que la cuota se incrementa hasta llegar a cifras "inasumibles para cualquier consumidor medio", denunciam las organizaciones de consumidores.

Asufin, por ejemplo, sostiene que este sistema de amortización no viene definido ni determinado, de modo que no es posible conocer de antemano el importe de las cuotas de la última fracción temporal, ni qué parte de éstas se destinan al pago de intereses y qué parte al pago de capital. El consumidor no conoce en el momento de la contratación ni cómo, ni cuándo, ni cuánto va a amortizar.

"Un usuario sin específicos conocimientos financieros tiene el derecho a que se le explique con total transparencia las características del contrato que firma, y UCI no cumplió con estas obligaciones omitiendo información", argumentan.

Asufin se apoya en que algunas Audiencias Provinciales, como la de Zaragoza y Asturias, han condenado a UCI por saltarse las referidas reglas de transparencia informativa, obligándoles a reformular los préstamos y a devolver a los afectados las cantidades indebidamente abonadas.

Hipotecas con 'gancho'

Un comunicado de la organización presidida por Patricia Suárez afirma que numerosas familias, especialmente matrimonios jóvenes, eran seducidos por las buenas condiciones iniciales, pero cuando finaliza el plazo "los consumidores no pueden soportar las elevados cuotas finales y terminan entregando su vivienda al banco", denuncia la cuestionada presidenta.

La abogada califica a este producto como "uno de las más nocivos, complejos e injustos que hemos visto en estos años. Además de la usura, tiene el IRPH. Pedimos a los hipotecados con UCI que revisen su hipoteca".

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