Monitor del Seguro

Representan solo el 0,13% de los ase­gu­rados y el 0,01% de las pro­vi­siones téc­nicas

Seguro de Dependencia: batacazo tras batacazo

Buenas no­ti­cias para el se­guro de Vida, que crece con­forme avanza el ejer­cicio

Valoriza Servicios a la Dependencia
Servicios a la Dependencia.

Cuando se habla del se­guro de Vida pocas veces se hace re­fe­rencia al se­guro de Dependencia. Es ló­gico, apenas tiene peso en el ramo. Estos pro­ductos se es­tre­naron en di­ciembre de 2007 y, a día de hoy, casi 11 años des­pués, cuentan con solo 40.468 ase­gu­ra­dos, el 0,13% del total en Vida, y re­pre­sentan el 0,01% de las pro­vi­siones téc­ni­cas, 20 mi­llones de eu­ros. Trimestre a tri­mestre pierden adeptos y ahorro ges­tio­nado.

Según los últimos datos de Investigación Cooperativa entre Entidades Aseguradoras y Fondos de Pensiones (ICEA), el descenso de las provisiones técnicas entre enero y septiembre fue del 7,5% en tasa interanual y el de los asegurados del 5,5%. ¿Por qué estos seguros no despegan en el mercado español? Los expertos del panel de seguimiento del sector asegurador de la Fundación de Estudios Financieros (FEF) han tratado de explicar en su documento de trabajo ‘Sector asegurador: impacto de las tendencias macroeconómicas y demográficas’ los motivos de este escaso desarrollo, y no son pocos.

Entre ellos se encuentran: la falta de mentalización de los ciudadanos, a los que les cuesta asumir que en un futuro se pueden encontrar en una situación de dependencia; la creencia generalizada de que en caso de dependencia será el entorno familiar el que se encargue de los cuidados, o bien las Administraciones Públicas; el desconocimiento del mercado en España; y la crisis económica, que prácticamente estalló al tiempo que se estrenaron estos productos. Además, destacan que las aseguradoras se ven sometidas a una revisión de tarifas por parte de las reaseguradoras debido a la incertidumbre que genera la cobertura de la dependencia, afectada por la mayor longevidad de los individuos, con lo que pocas entidades se animan a comercializar estos seguros.

Y un último asunto, no por ello menos importante: estos expertos consideran insuficientes los incentivos fiscales con los que cuentan. En concreto piden “vincular los productos dirigidos a cubrir la dependencia, mediante rentas o mediante prestaciones asistenciales, a aquellos dirigidos a favorecer la licuación del patrimonio inmobiliario y mobiliario de la persona, incluyendo mayores beneficios fiscales que potencien su contratación”. Aseguran que “la importancia que el seguro puede tener en la financiación del copago de la dependencia debe ganar mayor protagonismo en nuestra sociedad”. Ahí queda el mensaje.

Dependencia es el farolillo rojo del seguro de Vida. El protagonismo, cuando se habla o analiza el ramo, lo acaparan Vida Ahorro y Vida Riesgo, sobre todo el primero por las dificultades que atraviesa en el actual contexto de bajos tipos de interés, y por el empeño del sector en venderlo como complemento a la pensión pública de jubilación ante la anunciada insostenibilidad del sistema público de pensiones.

Las provisiones técnicas de Vida Riesgo a septiembre de este año crecieron un 6,3%, y las de Vida Ahorro un 2,8%. En este último grupo destaca el avance de las rentas vitalicias aseguradas que proceden de la transformación del dinero logrado con la venta de algún elemento patrimonial, como una segunda vivienda, fondos de inversión o acciones. El crecimiento ha sido del 64,5%, aunque en volumen todavía no representan mucho, un 1,1% del conjunto de las provisiones del seguro de Ahorro.

Hay otro dato que llama la atención respecto a estas rentas vitalicias. Pese a lo mucho que en el sector se habla de estos productos, con los que Unespa abre su nota de prensa sobre la evolución del seguro de Vida desde el cuarto trimestre de 2016 (primer ejercicio completo en el que este tipo de operaciones se pudieron computar), una única entidad acapara más del 80% del ahorro en estas rentas procedentes de la venta de patrimonio, VidaCaixa. Otras dos aseguradoras mantienen una actividad importante, pero muy lejos de la primera, Mapfre Vida y BBVA Seguros. Juntos, este triunvirato controla el 90% de las provisiones matemáticas.

También mantienen el buen tono de los últimos trimestres los seguros individuales de ahorro a largo plazo (Sialp), con un incremento del 31,2%, y los planes individuales de ahorro sistemático (Pias), del 11,4%, aunque se aprecia una importante desaceleración de ese avance respecto a los resultados del año pasado a septiembre, cuando crecían a un ritmo del 66,5% y 20,7%, respectivamente.

Hay excepciones al crecimiento generalizado de los productos de Ahorro en términos de provisiones, una tendencia que no es nueva. Los Planes de Previsión Asegurados (PPA) siguen cayendo (-2,4%) debido a que en el actual contexto de tipos de interés no son productos atractivos. Y curiosamente también cae una de las alternativas para los ahorradores en ese entorno, los Unit Linked (-2,5%), probablemente porque en estos productos es el asegurado el que asume el riesgo, algo que no encaja demasiado bien con el perfil conservador del ahorrador español.

En cualquier caso parece que el seguro de Vida va cogiendo fuerza conforme avanza el año. Según los últimos datos de ICEA difundidos por Unespa, el ahorro total gestionado por estas pólizas sumaba a finales de septiembre 187.671 millones, lo que supone un incremento del 2,9% en tasa interanual. Es cierto que este ritmo de aumento es inferior al que exhibía el sector hace un año (3,9%), sin embargo, el ramo ha ido a más trimestre a trimestre: comenzó el ejercicio con un crecimiento de las provisiones del 2,1% a finales del primer trimestre, y en el segundo ese incremento era ya del 2,5%, hasta llegar a septiembre con casi un 3%.

No está mal. Sobre todo si se tiene en cuenta que la evolución de las primas también ha ido a mejor, lo que no significa que sea positiva. Descendieron un 0,9%, pero hace un año el desplome era del 4,0%. La evolución trimestral en 2018 confirma la tendencia: en marzo la caída era del 13,0%, en junio del 4,4%, y en septiembre apenas era ya del 1%.

Fernando Mata, director general corporativo de Mapfre, comentaba hace unos días en la presentación de los resultados, que el crecimiento de las primas se ha producido fundamentalmente en el tercer trimestre, y aunque cree que en el cuarto seguirán incrementándose no piensa que lo hagan de forma tan relevante como hasta septiembre. Habrá que esperar para ver si el avance de los últimos tres meses del año permite cambiar el signo del seguro de Vida y cerrar el ejercicio en positivo.

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