Brufau ve “ilógico” apostar a largo plazo por la ex­plo­ra­ción ante la in­cer­ti­dumbre de la de­manda

Las grandes empresas energéticas se enfrentan al dilema de dónde y cómo invertir

Galán exige un marco “estable” para hacer frente a los 70.000 mi­llones que ne­ce­sita el sector

Ignacio Galan condecorado
Ignacio Galan condecorado

Las em­presas ener­gé­ticas hacen piña en sus men­sajes sobre la ne­ce­sidad de apostar por las ener­gías lim­pias pero tienen mu­chas du­das. El pre­si­dente de Iberdrola, Ignacio Galán, prevé que se ne­ce­si­tarán in­vertir más de 70.000 mi­llones de euros en solo 10 años y ha ins­tado al Gobierno y par­tidos a di­señar un marco re­gu­la­torio que atraiga ca­pital ex­tran­jero. Antonio Brufau, pre­si­dente de Repsol, ha des­ta­cado que ve “ilógico” in­vertir a largo plazo en ex­plo­ra­ción de crudo ante la in­cer­ti­dumbre de los pre­cios del pe­tró­leo.

El sector energético ha cambiado el chip y se está preparando para el cambio radical que va a sufrir el negocio eléctrico y el petrolero, aunque tienen en el horizonte varias incógnitas por despejar. Galán ha aprovechado su intervención en el Congreso de los Diputados para alzar la voz y recordar al Ejecutivo y al resto de partidos políticos que están dispuestos a participar en la futura Ley de Transición Energética y el Plan integrado de Energía y Clima pero con unas exigencias.

Brufau, por su parte, es consciente de la situación del negocio del petróleo, ante los grandes riesgos que se ciernen sobre la demanda futura de combustibles. El impulso que viven las energías renovables y la apuesta de los países por el coche eléctrico hacen pensar al presidente de Repsol que realizar grandes inversiones en proyectos de producción de petróleo a largo plazo “es una decisión ilógica”. Y puede que no le falte razón al máximo ejecutivo de la petrolear española.

Eléctricas y petroleras se enfrentan, por tanto, a un serio dilema. El máximo ejecutivo de Iberdrola ha señalado que “la integración de los más de 40.000 megavatios de capacidad instalada de renovables necesarios en el sistema -un 40% de la potencia actual-, además de la extensión y digitalización de las redes eléctricas y el aumento de la capacidad de almacenamiento, “requerirá la movilización de más de 70.000 millones de euros en los próximos 10 años”.

Marcos regulatorios claros

“Para ello -dijo Galán-, tal y como vienen reclamando los organismos internacionales y los principales agentes de los mercados financieros, hará falta contar con marcos claros e incentivadores, que garanticen la estabilidad regulatoria y atraigan el capital necesario”.

Durante su intervención en el simposio La gran transformación de los servicios públicos: 40 años que cambiaron España (1978-2018), celebrado en el Congreso de los Diputados, reclamó que los nuevos marcos regulatorios “deben apoyar a los que miran al futuro” y “garanticen un reparto justo y equilibrado de los costes medioambientales entre los diferentes emisores” insistiendo a la vez en que “no sólo pague el sector eléctrico sino los que, de algún modo, sean responsables”.

El presidente de Iberdrola dijo, por otro lado, que “el coste de la electricidad para los hogares en términos homogéneos -esto es, eliminando los impuestos que se han ido aplicando a la factura-, se ha incrementado un 30% menos que la renta de las familias españolas en los últimos 40 años, un 40% menos que el precio del metro cuadrado de vivienda en la capital y un 45% menos que el coste de un producto básico como el pan”. “Incluso considerando todos los impuestos y costes de política energética que soporta actualmente la factura de electricidad, el precio por kwh final ha crecido un 7% menos que la renta de las familias”, ha señalado durante la exposición de la ponencia Desarrollo económico y modelo energético.

La incertidumbre del petróleo

Por su parte, el presidente de Repsol, Antonio Brufau, ha sorprendido en sus afirmaciones al decir que ve “ilógico” hacer grandes inversiones en proyectos de producción de crudo a largo plazo ante la incertidumbre de los mercados y la demanda. Brufau ha hecho tales consideraciones a la vista del impulso que están registrando las energías limpias y la apuesta clara por el coche eléctrico.

La compañía que preside Brufau ha modificado en el nuevo plan estratégico parte de sus inversiones que se destinaban a exploración, producción y refino hacia proyectos de energía limpia. De los 15.000 millones de euros que incluye el plan hasta 2020, unos 2.500 millones de euros van destinados a proyectos de este tipo.

De hecho, la petrolera ha entrado ya en el negocio eléctrico tras comprar a finales de junio a Viesgo un total de 2.350 megavatios de potencia instalada repartidos en dos centrales de ciclo combinado y tres hidroeléctricas, además de la comercializadora de gas y electricidad con 750.000 clientes. La operación le ha supuesto un desembolso de 750 millones de euros.

Brufau que ha advertido también de una posible crisis en el suministro de crudo por el recorte de las inversiones en el pasado, ha subrayado que ahora las empresas invierten a corto plazo y deberán demostrar que “el dinero invertido en proyectos lo vale muy rápidamente”. “La vida de nuestras inversiones es ahora de seis a siete años”, ha declarado al Financial Times.

El máximo ejecutivo de la petrolera española piensa que el precio del crudo podría seguir subiendo -roza los 84 dólares-, debido a la incertidumbre que hay en los mercados sobre la capacidad adicional de producción por el boicot de EEUU sobre Irán y las presiones de Donald Trump para que el resto de la OPEP no exporte más petróleo.

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